El Consejo General de Enfermería (CGE) incluirá por primera vez en sus presupuestos una partida destinada a la digitalización documental, que se suma al refuerzo de las herramientas tecnológicas para afrontar “una nueva era” en el seno del CGE y de los 52 Colegios de Enfermería de España. De este modo, las cuentas para el 2024 serán más tecnológicas, con el objetivo de agilizar los procesos de gestión y comunicación con los colegiados y entre las entidades, según ha anunciado la organización colegial.
Los presupuestos para el próximo ejercicio se presentarán el 12 de diciembre ante la Asamblea General de la Organización Colegial. La partida principal será la de prestaciones y actividades científicas y profesionales, que representa una tercera parte del montante total, y habrá un incremento de fondos para formación e investigación para continuar con la política de trabajo que ya impulsó el CGE en 2022, cuando destinó 2,5 millones de euros para la partida de desarrollo profesional.
Por otra parte, uno de cada diez euros de estos Presupuestos 2024 se destinará a campañas de visibilización de la profesión enfermera y su esencial trabajo al servicio de la sociedad. Además, en línea con el afán redistributivo de los recursos, se mantendrán las ayudas solidarias a los colegios con menor censo.
“En esta etapa, y con el equipo que me acompaña al frente del CGE, trabajamos bajo el convencimiento de que hay que apostar como nunca por el desarrollo de los colegios y de las enfermeras y enfermeros de nuestro país, con unas ayudas y programas de apoyo sin precedentes al servicio de la defensa y el impulso de la profesión, que es nuestra principal motivación”, ha señalado el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya.
Cuentas participativas y abiertas
Una comisión participativa de presidentes de distintos Colegios de Enfermería ha trabajado desde hace meses en el diseño de estos presupuestos, abiertos en cuanto a su elaboración, orientación e implementación estratégica, puesto que recogen las demandas de los colegios provinciales e impulsan áreas de máxima prioridad, como son la digitalización, la investigación y la formación.
Asimismo, tal y como ha precisado la organización colegial, las cuentas han sido sometidas al control de un interventor, además de las auditorías correspondientes. El cargo de interventor se instauró este 2023 para someter las cuentas a los máximos estándares de buen gobierno. En línea con su compromiso por la austeridad, el CGE ha asegurado que estos presupuestos están presididos por el espíritu de recortes de gastos superfluos.
Los fondos destinados a fomentar el desarrollo profesional de las 330.000 enfermeras y enfermeros españoles se canalizan, principalmente, a través de los Colegios Oficiales de Enfermería, atendiendo a criterios de proporcionalidad y demanda de los colegios.
Desde el Consejo General de Enfermería confían en que los Colegios de Enfermería respalden unas cuentas que definen como “históricas y encaminadas a consolidar una nueva forma de gestión en el seno de las organizaciones profesionales”, con acciones directas que contribuyen al desarrollo de las enfermeras y a su reconocimiento por parte de la sociedad y los responsables políticos.