La Alianza General de Pacientes (AGP) ha presentado recientemente el Decálogo del Dolor Crónico, un documento que marca un hito en la mejora del tratamiento y la calidad de vida de los más de nueve millones de personas afectadas por esta condición en España. El Decálogo, fruto de meses de trabajo conjunto con la Sociedad Española del Dolor (SED) y la colaboración de diversos expertos, se posiciona como una guía fundamental para transformar el enfoque hacia el dolor crónico en el Sistema Nacional de Salud (SNS).
Un problema de salud de gran magnitud
El dolor crónico afecta al 25,9 % de la población adulta española, con una mayor incidencia en mujeres (30,5 % frente al 21,3 % en hombres). Esta condición no solo disminuye la calidad de vida, sino que también se asocia con problemas como el insomnio, ansiedad, depresión, y es la segunda causa de consulta en atención primaria, generando un impacto significativo en el ámbito laboral con altas tasas de absentismo y presentismo.
El dolor crónico afecta al 25,9 % de la población adulta española, con una mayor incidencia en mujeres
La AGP, consciente de esta realidad, ha liderado un esfuerzo multidisciplinar para elaborar propuestas que aborden de forma integral esta problemática. El Decálogo del Dolor Crónico, presentado recientemente al Ministerio de Sanidad, plantea soluciones concretas y viables para mejorar la atención sanitaria en este ámbito.
Pilares
El documento destaca diez prioridades clave para transformar el manejo del dolor crónico en España:
- Reconocimiento de la magnitud del problema: El dolor crónico afecta al 25,9 % de la población adulta en España, con más de un 86 % de los pacientes acudiendo a atención primaria en el último mes.
- Impacto en la calidad de vida: El dolor crónico se asocia con alteraciones del sueño y problemas de salud mental como ansiedad y depresión, que afectan significativamente el bienestar de los pacientes.
- Causa frecuente de consulta: El dolor es la segunda causa de consulta en atención primaria y genera importantes pérdidas de productividad laboral, con un 28,6 % de los pacientes reportando bajas laborales en el último año.
- Impacto desigual en género: Las mujeres presentan una prevalencia significativamente mayor de dolor crónico (30,5 % frente a 21,3 % en hombres), lo que demanda enfoques específicos para abordar sus necesidades.
- Intensidad del dolor: Más del 56 % de los pacientes califican su dolor en niveles altos de intensidad (6,8 en una escala de 0 a 10), lo que resalta la urgencia de mejorar los tratamientos disponibles.
- Necesidad de un abordaje multidisciplinar: Es esencial integrar un enfoque holístico que combine servicios médicos, psicológicos y sociales, adaptando las herramientas y protocolos a las necesidades individuales de los pacientes.
- Coordinación asistencial: Reforzar la colaboración entre atención primaria y hospitalaria es clave para garantizar un tratamiento eficaz y continuo.
- Formación profesional: Incrementar la capacitación de los profesionales sanitarios sobre el manejo de fármacos y terapias no farmacológicas para el dolor crónico sigue siendo una prioridad.
- Agilización de listas de espera: Es urgente reducir los tiempos de espera para los pacientes con dolor crónico, que actualmente enfrentan retrasos que comprometen su salud.
- Estrategias específicas: Diseñar e implementar estrategias de atención centradas en el paciente que prioricen tanto la calidad como la equidad en los servicios sanitarios.
Colaboración institucional
En una reunión celebrada el pasado 15 de enero con la Subdirección General de Calidad Asistencial del Ministerio de Sanidad, la AGP presentó oficialmente el Decálogo. Durante este encuentro, se exploraron posibles líneas de acción para incluir el dolor crónico como un área específica en la Estrategia Nacional de Cronicidad, actualmente en proceso de actualización.
El pasado 15 de enero con la Subdirección General de Calidad Asistencial del Ministerio de Sanidad
El Ministerio expresó su compromiso de considerar la integración de un capítulo monográfico sobre dolor crónico en este marco estratégico. Además, se propuso la creación de un grupo de trabajo especializado para desarrollar una hoja de ruta que traduzca las recomendaciones del Decálogo en acciones concretas y tangibles.
Compromisos del Ministerio
El Ministerio de Sanidad reafirma su compromiso con el abordaje del dolor crónico mediante diversas acciones clave. Estas incluyen la actualización de la Estrategia Nacional de Cronicidad, con un enfoque específico en el dolor crónico, y la creación de un grupo de trabajo interdisciplinar para diseñar una hoja de ruta que impulse la prevención, diagnóstico y tratamiento de forma integral. Además, se implementará la clasificación CIE-11 con apoyo tecnológico y formación sanitaria. También se priorizará la capacitación de profesionales para mejorar el manejo del dolor y se fomentará la coordinación asistencial entre diferentes niveles y regiones, asegurando así la equidad y calidad en los servicios destinados a quienes padecen esta condición.
El Ministerio de Sanidad reafirma su compromiso con el abordaje del dolor crónico mediante diversas acciones clave
El dolor crónico, tradicionalmente relegado en las prioridades del sistema sanitario, comienza a recibir la atención que merece gracias al liderazgo de organizaciones como la AGP. Este Decálogo no solo busca transformar el modelo asistencial, sino también generar un cambio cultural que reconozca el impacto físico, emocional y social de esta condición en los pacientes.
En palabras de María Madariaga, presidenta de la Sociedad Española del Dolor, «es imperativo garantizar que el manejo del dolor crónico no dependa únicamente de la medicación, sino que se base en un enfoque holístico y humanizado, que incluya herramientas psicosociales y fomente la participación activa del paciente».
Próximos pasos
La AGP, en colaboración con el Ministerio de Sanidad y otras entidades, continuará impulsando la implementación de las propuestas del Decálogo en el Sistema Nacional de Salud. Entre las acciones prioritarias está el desarrollo de protocolos que incluyan tratamientos no farmacológicos y la incorporación de nuevos perfiles profesionales en la atención primaria, como fisioterapeutas y psicólogos. También se prevé una actualización tecnológica que facilite la adopción del CIE-11 en todas las comunidades autónomas. Asimismo, se trabajará en el monitoreo y la evaluación constante de los indicadores asociados al manejo del dolor crónico, incluyendo aspectos como el consumo de opioides y otros analgésicos, para mejorar la atención integral de los pacientes.