El diagnóstico del SIBO, en manos de profesionales expertos para evitar falsos positivos

La SEPD destaca la importancia de una indicación adecuada del test de sobrecrecimiento bacteriano intestinal y de la interpretación de los resultados por especialistas.

Test de aliento para SIBO

La microbiota intestinal constituye una barrera protectora contra los patógenos, digiere componentes de la dieta e, incluso, tiene implicaciones en el desarrollo neurológico. El intestino delgado tiene niveles más bajos de colonización microbiana que el colon, el hábitat natural de las bacterias. Cuando se produce un “sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado”, lo que se conoce como SIBO (‘small intestine bacterial overgrowth’), aparece un conjunto de síntomas gastrointestinales inespecíficos: distensión, dolor abdominal, diarrea o flatulencia. “Es decir, es un cuadro clínico que tiene cierta gravedad”, explica Carolina Malagelada, secretaria general de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), pero destaca que su diagnóstico requiere una indicación adecuada del test y la interpretación de los resultados por profesionales.

Si hay un trastorno que es tendencia en redes sociales, ese es el SIBO. En los últimos meses, este síndrome ha ganado protagonismo por el interés que han mostrado ‘influencers’ y usuarios de TikTok o Instagram por sus síntomas más frecuentes, como la hinchazón o la diarrea. El interés dio paso al sobrediagnóstico e, incluso, autodiagnóstico de este trastorno, que requiere un tratamiento con antibióticos, lo que puede conducir a otros problemas, como daños en la flora intestinal o resistencias antimicrobianas; esto último, una de las 10 principales amenazas de salud pública a las que se enfrenta la humanidad, según la OMS. “Con este sobrediagnóstico de SIBO, la consecuencia más grave es que también se está sobretratando a los pacientes con antibióticos, cuando realmente no es necesario”, precisa Malagelada.

«Con este sobrediagnóstico de SIBO, la consecuencia más grave es que también se está sobretratando a los pacientes con antibióticos»

Carolina Malagelada, secretaria general de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD)

La prueba diagnóstica de referencia para el diagnóstico de SIBO es el cultivo del aspirado yeyunal, sin embargo, es invasiva y costosa. Se recurre entonces a los test de aire espirado (TAE), un método alternativo no invasivo. Malagelada aconseja utilizar como sustrato del TAE la glucosa por encima de la lactulosa, dada su mayor sensibilidad y especificidad. “La glucosa se suministra vía oral y, cuando este azúcar llega al punto del intestino donde hay un sobrecrecimiento, las bacterias fermentan este azúcar y se genera gas. Si en ese test de aliento aparece un pico hidrógeno, significa que hay bacterias en el intestino y se interpreta como SIBO”, explica la especialista en aparato digestivo sobre el procedimiento.

Test diagnóstico impreciso

Si bien es la prueba no invasiva más fiable, el TAE sigue siendo impreciso y reporta un alto porcentaje de resultados erróneos. “Puede suceder que persona sana, sin ningún problema digestivo, tenga esta prueba positiva”, señala la experta. De hecho, hasta un 20 por ciento de estos sujetos sanos pueden tener un resultado positivo para SIBO con este tipo de test, tal y como recuerdan desde la SEPD en un artículo de posicionamiento. “La persona ve el resultado piensa que tiene SIBO cuando, posiblemente, es un falso positivo y el SIBO no es la causa de los síntomas”, afirma. Por eso, desde la sociedad inciden en que el diagnóstico requiere una indicación adecuada del test, así como una correcta recogida de muestras con el sustrato adecuado y la interpretación de los resultados por profesionales con formación y experiencia.

En este sentido, Malagelada subraya que “solo deben pedir esta prueba médicos especialistas en aparato digestivo o médicos que conozcan bien esta área”. Así, es importante hacer una selección adecuada de los pacientes con la indicación correcta. “El SIBO no aparece por sí solo, sino que lo hace por algún motivo”, precisa. Está asociado, normalmente, con problemas motilidad intestinal, el conjunto de movimientos que posibilitan que los alimentos se desplacen a lo largo del sistema digestivo. “Esto significa que el intestino más lento de lo normal y, ahí, empiezan a crecer bacterias”, explica Malagelada. Pero también se relaciona con alteraciones de la anatomía intestinal, como cirugías, que provocan que la motilidad intestinal se altere y proliferen bacterias donde, en principio, no deberían aparecer.

Tratamiento del SIBO

Con todo, la especialista recuerda que es importante tratar el SIBO, siempre y cuando esté correctamente diagnosticado. “En general, el antibiótico soluciona el problema, pero muchas veces es solo temporalmente, porque las enfermedades o problemas que producen SIBO pocas veces son curables”, aclara la secretaria general de la SEPD, coautora del artículo de posicionamiento que difundió recientemente la sociedad junto a la Asociación Española de Neurogastroenterología y Motilidad (ASENEM). En este documento, destacan que el tratamiento del SIBO debe basarse “en mejorar el síndrome clínico y no limitarse a negativizar el test de espirado”.

«La dieta no tiene un papel importante en el tratamiento del SIBO»

Carolina Malagelada

Del mismo modo, desde la SEPD desaconsejan seguir una dieta baja en FODMAP, como sí se aconseja en pacientes con síndrome del intestino irritable. En el caso del SIBO, sin embargo, “la dieta no tiene un papel demasiado importante”, afirma Malagelada. “Además, una dieta FODMAP es complicada y bastante restrictiva. Dársela a un paciente al que no le va a servir, no es buena idea, porque es una dieta en la que quitamos muchos tipos de alimentos”, concluye la especialista.


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