Enfermedades autoinmunes sistémicas: retraso en el diagnóstico, pero grandes avances en terapéutica

Marcos Paulino, presidente de la SER, y Ricardo Blanco, del Comité Organizador del 10º Simposio EAS de la SER, apuntan que existe esperanza gracias a tratamientos innovadores, como pueden ser las CAR-T.

Marcos Paulino y Ricardo Blanco

Las enfermedades autoinmunes sistémicas son muy complejas, potencialmente graves y pueden producir manifestaciones en cualquier tejido, pues cualquier órgano puede verse dañado, tal y como explica Marcos Paulino, presidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER) y jefe del Servicio de Reumatología del Hospital General Universitario de Ciudad Real, en el marco del 10º Simposio de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas de la SER, que reúne a más de 400 especialistas en Cantabria.

A esa complejidad, se le suma su desconocimiento, aunque sí se sabe que «hay determinados factores genéticos en los cuales influyen factores ambientales, como el tabaco, infecciones o el estrés, que predisponen estas enfermedades», expone Ricardo Blanco, organizador del Comité Organizador Local del 10º Simposio de EAS y jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander. Y añade que son mucho más frecuentes en mujeres que en hombres y muchas afectan a personas jóvenes. «Además de los síntomas físicos, estas enfermedades pueden afectar la calidad de vida, la salud mental y el bienestar emocional», agrega Paulino.

Sin embargo, Blanco apunta que, «aunque son potencialmente graves, hay mucha esperanza». «Desde el punto de vista diagnóstico y terapéutico se han realizado muchos avances«, asegura.

Tratamientos esperanzadores

Marcos Paulino y Ricardo Blanco.

En este sentido, Blanco afirma que el retraso diagnóstico se debe, sobre todo, a que los síntomas de este tipo de enfermedades son «inespecíficos». «Pero, una vez sospechamos, disponemos de herramientas con test inmunológicos; los avances que ha habido en inmunología han sido muy importantes», asevera.

De hecho, el especialista indica que el mayor avance se ha dado en terapéutica, en los tratamientos. «Los pacientes tienen una esperanza con los tratamientos, con fármacos biológicos y otros que están en desarrollo«, apunta. Algo de suma importancia, ya que se trata de pacientes crónicos que necesitarán tratamiento a lo largo de toda su vida.

«Por primera vez, se dispone de tratamientos o una esperanza, en fase de ensayos clínico, que son las CAR-T«, explica Blanco. «Aunque normalmente son para tratar enfermedades hematológicas u oncológicas, se ha visto que también son útiles en determinadas enfermedades autoinmunes sistémicas, especialmente en lupus eritematoso sistémico», señala. Y, aunque ahora tendrá que ver el seguimiento a largo plazo, supone «un gran hito«. Asimismo, «hay otras líneas de investigación sólidas en nuevos métodos diagnósticos, biomarcadores y, especialmente, en nuevos tratamientos».

Ricardo Blanco, organizador del Comité Organizador Local del 10º Simposio de EAS.

En este sentido, el presidente de la SER apunta a la importancia de que esos avances «puedan ser accesibles para que puedan hacer un diagnóstico precoz y así evitar las secuelas que puedan aparecer». «Por ello, nos estamos relacionando con los ministerios y las consejerías de salud, para poner en el foco estas enfermedades y que los pacientes, independientemente de su código postal, puedan tener acceso a asistencia sanitaria«, recalca.

Del mismo modo Paulino incide en la necesidad de una alianza entre médicos y pacientes. Además, afirma que «deben estar muy coordinados los médicos de Atención Primaria y los médicos especialistas en Reumatología» Y es que «probablemente las ERAS ocupen en torno al 20% de las consultas», indica.

Desde la SER, han lanzado la iniciativa Reumatalks para «dar visibilidad a los problemas que tienen en el día a día, para que se conozca mejor sus patologías, mejor asistencia a la salud mental, que se contemplen aspectos laborales y que exista equidad». Y para todo ello, «las asociaciones de pacientes son clave, porque van a acompañar al paciente en su enfermedad cuando el sistema sanitario no puede poner a disposición recursos», señala el presidente de la SER.

Marcos Paulino, presidente de la SER.

Las EAS en Cantabria

Los especialistas han arrojado algunos datos regionales, como que, en Cantabria, uno de cada cuatro adultos padece una enfermedad reumática, lo que equivale a cerca de 120.000 personas. Un número que podría verse incrementando en los próximos años, pues algunas enfermedades reumáticas se asocian con la edad, lo que llevará además, a un aumento de los requerimientos asistenciales.

En este contexto, Blanco señala que Cantabria es la comunidad con un mayor número de especialistas en Reumatología, con 3,6 reumatólogos por 100.000 habitantes (cifra superior a la media nacional establecida en 2,17), según el estudio ‘Realidad de la Reumatología en España y sus Comunidades Autónomas antes de la pandemia’. «Esta situación conlleva un correcto abordaje de las enfermedades reumáticas, aunque habría que insistir en mejorar el diagnóstico precoz y la derivación directa de los pacientes con enfermedades reumáticas y autoinmunes sistémicas a las consultas de Reumatología para poder ofrecer una mejora en la calidad de vida a los pacientes», señala.

En concreto, Blanco señala que el Hospital Universitario de Valdecilla «está en una situación privilegiada en reumatología, pues participa en diversos ensayos clínicas». De hecho, puede dar CAR-T en lupus eritematoso, además de en esclerodermia y otras enfermedades. «En estos pacientes que has agotado todos los recursos terapéuticos, podemos utilizar estos más novedosos», concluye.

No obstante, el presidente de la SER hace mención al déficit de especialistas en Reumatología en todo el territorio nacional y recuerda que, «en los próximos 10 años se jubilarán alrededor de un 30% de especialistas de Reumatología actualmente en activo, lo cual puede agravar el problema porque el relevo generacional todavía no es una realidad».