Las enfermeras celebran su día con el debate sobre la prescripción más vivo que nunca

El nuevo anteproyecto de Ley de Medicamentos sigue provocando un choque entre médicos y enfermeras por el reconocimiento legal de la prescripción enfermera en España

Coincidiendo con la jornada que conmemora el trabajo de miles de profesionales en enfermería de todo el mundo, el debate sobre la prescripción enfermera sigue generando debate en la profesión sanitaria. El nuevo anteproyecto de la Ley de Medicamentos propone reconocer legalmente a las enfermeras como profesionales con capacidad de prescripción, al igual que médicos, podólogos u odontólogos.

La medida, celebrada por el colectivo enfermero, ha encontrado una fuerte oposición por parte de varias organizaciones médicas. El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) presentó un extenso documento en el que alerta de que esta reforma introduce una «notable indefinición» de competencias, que podría poner en riesgo la seguridad clínica de los pacientes. A su juicio, se diluye la responsabilidad en la toma de decisiones y se amenaza la claridad sobre quién prescribe, dispensa o autoriza un tratamiento.

Por su parte, Amyts rechaza frontalmente que se permita prescribir a profesionales «sin la formación adecuada» y alerta de posibles errores terapéuticos. En la misma línea, el sindicato SIME exige que cualquier habilitación futura esté regulada de forma específica para garantizar seguridad jurídica. Desde semFYC, los médicos de familia inciden en que la prescripción es un acto clínico complejo, que implica diagnóstico, seguimiento y ajuste, y no puede ser delegada sin riesgos.

Frente a estas críticas, el Consejo General de Enfermería (CGE) defiende que esta medida no solo es justa, sino necesaria. Su presidente, Florentino Pérez Raya, asegura que las enfermeras están capacitadas “por formación y por ley” para prescribir dentro de su ámbito de competencias, y recuerda que ya existen diez guías clínicas autorizadas que permiten hacerlo en casos como diabetes o hipertensión. Además, recalca que este cambio mejoraría la accesibilidad del paciente al sistema, reduciría el gasto y dignificaría el trabajo de más de 345.000 enfermeros y enfermeras.

El CGE denuncia además el “corporativismo mal entendido” de los sindicatos médicos, a los que acusa de desinformar y alarmar a la población. Han anunciado que llevarán ante la justicia cualquier ataque que suponga una vejación a la profesión enfermera. En su opinión, el anteproyecto solo viene a formalizar lo que ya ocurre en muchas comunidades autónomas, donde las enfermeras prescriben con eficacia y dentro de la legalidad vigente.

En este contexto, el último informe de la OMS sobre el Estado de la Enfermería en el Mundo advierte sobre las desigualdades globales y la necesidad urgente de fortalecer la profesión. Aunque el número de enfermeras ha aumentado, la distribución sigue siendo muy desigual y muchas regiones carecen de personal suficiente. Para alcanzar una cobertura sanitaria universal, advierten, es imprescindible empoderar al colectivo y aprovechar su potencial.

Así, en lugar de alimentar viejas disputas entre profesionales, el Día Internacional de la Enfermería debería servir como punto de inflexión. La reforma de la Ley de Medicamentos plantea un debate legítimo sobre competencias, pero también refleja una realidad que el sistema sanitario ya vive. Reconocer legalmente lo que ya sucede sobre el terreno no solo es cuestión de justicia, sino de eficiencia y responsabilidad hacia los pacientes.


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