Los sindicatos médicos mantienen el pulso y denuncian que el Estatuto Marco es «un retroceso completo»

CESM, SMA y APEMYF rechazan el borrador del Estatuto Marco remitido por Sanidad y advierten de que afecta no solo al colectivo médico, sino al conjunto de profesionales sanitarios

La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) han expresado su rechazo frontal al borrador del Estatuto Marco remitido por el Ministerio de Sanidad el pasado 20 de diciembre, al considerar que el texto supone un empeoramiento de aspectos clave de las condiciones laborales de los médicos y configura, a su juicio, una norma contraria a los intereses del colectivo.

Según ambas organizaciones, el documento representa “un retroceso completo” y es el borrador que más perjudica los derechos de los médicos de todos los conocidos hasta la fecha. En este sentido, recuerdan que el texto presentado en enero de 2025 ya fue el detonante de las movilizaciones que continúan vigentes y sostienen que la nueva versión profundiza en los aspectos más «lesivos«. A su juicio, el planteamiento no solo afecta al colectivo médico, sino también al conjunto de profesionales sanitarios que, subrayan, sostienen el sistema con su conocimiento científico.

CESM y SMA interpretan el contenido del borrador como una muestra del distanciamiento del Ministerio de Sanidad respecto al colectivo médico y consideran que el texto responde a una estrategia orientada a favorecer a determinadas organizaciones sindicales. “Mientras que nosotros defendemos un estatuto del médico, el ministerio busca imponer un estatuto contra el médico”, señalan.

Ambas organizaciones fundamentan esta valoración en el tratamiento que el borrador da a algunas de las reivindicaciones que han intentado negociar con el departamento que dirige Mónica García, especialmente en lo relativo a la existencia de un estatuto propio y a un ámbito de negociación específico para los médicos. En su opinión, el texto refuerza la necesidad de una mesa propia, al no contemplar ningún marco diferenciado para el colectivo y plantear una regulación que consideran penalizadora para sus derechos laborales. Según sostienen, respaldar el borrador supondría avalar una situación de “maltrato presente y futuro” hacia los médicos.

Reunión entre Sanidad y APEMYF

Por su parte, la Agrupación por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF), que integra a 16 organizaciones médicas de ámbito estatal, se ha reunido este lunes con el Ministerio de Sanidad para analizar también el último borrador del Estatuto Marco. Tras el encuentro, APEMYF coincide con el Comité de Huelga y sostiene que el nuevo marco laboral sigue “abandonando a su suerte” a los facultativos del SNS, a quienes, según denuncia, se mantiene una jornada de hasta 10 horas semanales más que al resto de colectivos, sin garantizar descansos y dejando su regulación a la discrecionalidad de los servicios autonómicos de salud. En este contexto, advierte de que la reducción de las guardias a 17 horas tiene un carácter meramente estético, ya que el propio texto permite excepciones por necesidades organizativas, especialmente en fines de semana, festivos o especialidades con problemas de cobertura.

La agrupación también critica que el anteproyecto no resuelva el conflicto relativo a la reclasificación profesional derivada del sistema europeo de titulaciones del Plan Bolonia. El nuevo Estatuto sitúa a los médicos en el grupo 8 del Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (MECU), una clasificación que APEMYF considera simbólica, al no conllevar mejoras salariales, de jornada ni de carrera profesional. A su juicio, como ocurre con buena parte de las medidas del texto, el desarrollo efectivo queda en manos de las comunidades autónomas y de futuras negociaciones en las mesas sectoriales. La agrupación defiende que la clasificación profesional debe tener en cuenta también el nivel de responsabilidad sobre usuarios y pacientes, evitando equívocos competenciales.

Para APEMYF, la reforma del Estatuto Marco constituye un “error histórico” y una “oportunidad perdida”, al considerar que el texto “mantiene al personal médico y facultativo en el mismo lugar, sino peor, que en 2003”. La organización advierte de que el Ministerio “se pone una venda en los ojos” ante el cambio generacional y la nueva cultura laboral de los médicos jóvenes, y augura un agravamiento de la crisis de profesionales y mayores dificultades para captar talento en el SNS, al entender que “este Estatuto Marco no da ningún paso adelante para captar y retener al talento médico”.

Clasificación profesional y jornada laboral

En materia de clasificación profesional, CESM y SMA aseguran que el Ministerio no ha incorporado ninguna de sus propuestas y que el modelo planteado es incluso más desfavorable que el presentado en enero de 2025. Critican que se reconozca como profesión sanitaria titulada a los técnicos superiores de FP mediante una disposición adicional, sin que ello vaya acompañado de mejoras para el resto de categorías sanitarias. Además, denuncian que el acuerdo retributivo asociado al texto contempla únicamente el incremento de las retribuciones básicas de los grupos técnicos, sin definir el impacto en el resto de colectivos ni aceptar la subida del complemento de destino que, recuerdan, forma parte de la propuesta de CESM.

Las organizaciones médicas consideran especialmente problemático el tratamiento de la jornada laboral. Señalan que el borrador mantiene el sistema de tres tipos de jornada —ordinaria, de guardia y especial—, perpetuando, a su juicio, la sobrecarga y la obligatoriedad de determinados turnos. Según detallan, el texto no establece límites claros a la jornada ordinaria, mantiene las guardias como obligatorias, no las reconoce como horas extraordinarias, las retribuye por debajo de la hora ordinaria y no las computa a efectos de jubilación. Tampoco recoge una regulación de las guardias localizadas, mantiene una jornada especial de 150 horas y otorga a las comunidades autónomas un amplio margen para fijar las condiciones de jornada sin límites homogéneos.

Incompatibilidades, movilidad y carrera profesional

CESM y SMA también cuestionan que el borrador mantenga el actual régimen de incompatibilidades, que consideran discriminatorio para los médicos, al aplicarse a cargos intermedios y estar vinculado a un sistema de descansos más restrictivo que el de otros empleados públicos.

Otro de los puntos señalados es la movilidad forzosa o por razón de servicio, una figura que, según explican, afecta de forma casi exclusiva a los médicos. Las organizaciones recuerdan que habían planteado su eliminación en distintas alegaciones y propuestas y que, aunque se habían alcanzado avances en versiones anteriores del texto, estos han desaparecido en el último borrador. También lamentan la retirada del grado 5 de la carrera profesional que figuraba en el primer documento.

En el ámbito de la jubilación, CESM y SMA reconocen un ligero avance en la regulación de la jubilación parcial, aunque critican que se hayan ignorado sus propuestas sobre jubilación anticipada y sobre el reconocimiento de la Medicina como profesión de riesgo.

Por todo ello, ambas organizaciones subrayan que su posición no responde a un planteamiento corporativista ni a un intento de desacreditar a otras organizaciones sindicales, sino a la dificultad de explicar al colectivo médico que el texto pueda presentarse como un éxito cuando, sostienen, apenas mejora las condiciones laborales de los facultativos. Ante la falta de acuerdo, CESM y SMA reiteran que mantienen intactas sus reivindicaciones y avanzan que en los próximos días comunicarán nuevas fechas de la huelga nacional indefinida que tienen convocada.


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