La especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias ha sido tema recurrente en los últimos meses y esta semana vuelve a cobrar protagonismo. Poco a poco comienzan a definirse el número de plazas que ofertarán las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad, que plantea ofrecer más de 80 plazas MIR en la próxima convocatoria, mientras que la Comunidad de Madrid ha anunciado una oferta de 61 plazas MIR. «Es normal que al inicio la oferta de plazas sea más reducida, para poder testar y consolidar el sistema formativo», señala a Gaceta Médica el presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), Tato Vázquez.
El presidente de SEMES ha reiterado los argumentos que justifican la creación de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias, una demanda histórica que por fin empieza a materializarse en España. Según Vázquez, hay tres razones fundamentales que avalan esta especialidad.
«España ha sido durante mucho tiempo el único país de Europa —junto a Portugal— que no contaba con esta especialidad reconocida”
La primera tiene que ver con la atención a pacientes en riesgo vital durante la llamada «hora de oro«, ese periodo crítico en que la rapidez y precisión del tratamiento pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. En estas situaciones, asegura, «la mejor garantía para ofrecer una asistencia de calidad y segura es que el profesional que atienda esté bien formado. Y la vía más adecuada para esa formación en nuestro país es el Sistema Medico Interno Residente (MIR)».

El segundo motivo está relacionado con la organización y planificación de los recursos humanos. «España ha sido durante mucho tiempo el único país de Europa —junto a Portugal— que no contaba con esta especialidad reconocida”, explica Vázquez. Hasta ahora, los servicios de urgencias han estado cubiertos por médicos procedentes de distintas especialidades que se formaban «sobre la marcha’» mientras trabajaban. Esta circunstancia ha dificultado una planificación adecuada y sostenible para atender las necesidades actuales y futuras del sistema sanitario.
En tercer lugar, el presidente de SEMES destaca los datos oficiales del Ministerio de Sanidad, que apuntan a que la especialidad de urgencias será una de las más demandadas en los próximos años. «Se calcula que harán falta entre 500 y 700 médicos especialistas para cubrir las necesidades del sistema entre 2023 y 2035”, afirma el presidente de SEMES. Aunque la especialidad de Urgencias comenzará formalmente en 2026, ese primer año servirá como periodo de prueba para garantizar que el sistema formativo funcione correctamente, con un aumento progresivo de plazas en convocatorias sucesivas.
El objetivo es que a partir del año que viene se incorporen paulatinamente las primeras plazas MIR de esta especialidad, y que a partir de 2027 se vaya incrementando de manera gradual hasta alcanzar las 500-700 plazas necesarias. No obstante, Vázquez explica que el “Informe de necesidad de médicos especialistas en España 2023-2035” del Ministerio de Sanidad alerta de que, a partir de 2029, comenzará un déficit moderado de médicos, con una falta estimada del 10% anual. Teniendo en cuenta que los primeros especialistas formados concluirán su residencia en 2032, España se enfrenta a un retraso importante para cubrir la creciente demanda: «Incluso haciéndolo todo bien ahora, ya vamos tarde».
Envejecimiento de la población
Vázquez también subraya el impacto del envejecimiento de la población en la demanda de especialistas en urgencias. Según las estimaciones, para 2029 el 40% de la población española tendrá más de 50 años, un factor que aumentará la necesidad de profesionales altamente cualificados en este ámbito.
Respecto a las plazas para la próxima convocatoria, Vázquez confirma que Sanidad, probablemente, oferten alrededor de 86 plazas MIR para la especialidad. Por su parte, la Comunidad de Madrid ha informado, mediante una carta dirigida a la ministra de Sanidad, Mónica García, que solicitará 61 plazas.
«Nuestro objetivo es formar profesionales altamente cualificados que garanticen una mejor atención a la población»
El presidente de SEMES considera lógico que al inicio la oferta sea limitada para poder testar y consolidar el sistema. Destaca que todas las comunidades autónomas, salvo Cantabria, han solicitado plazas y que están en contacto con las autoridades de esta región para conocer los motivos, que considera “de índole política”.
Por último, Vázquez ha querido dejar claro que la formación de los futuros especialistas en urgencias «no debe ni puede convertirse en un arma política«. «Nuestro objetivo es formar profesionales altamente cualificados que garanticen una mejor atención a la población», concluye. La creación de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias representa, según SEMES, una oportunidad histórica para mejorar la calidad y seguridad de la atención sanitaria en España, adaptándose a las necesidades reales del sistema y de los pacientes.