Avances en esquizofrenia: intervención temprana y humanización marcan el nuevo paradigma asistencial

Referentes en esquizofrenia galardonados en los remios BiC, como Celso Arango, Enrique Baca o Jesús Artal, ponen en común iniciativas y buenas prácticas que pueden servir como ejemplo en un encuentro enmarcado en las Sesiones Best in Class

El modelo de atención a los pacientes con esquizofrenia está evolucionando y los Premios Best in Class (BiC), que reconocen la excelencia sanitaria, han servido como punto de encuentro para reflexionar sobre este cambio. En este sentido, la última Sesión Best in Class reunió a representantes de las unidades premiadas y finalistas en la categoría de Mejor Unidad de Esquizofrenia, junto a expertos del ámbito clínico y científico, para analizar los desafíos actuales y visibilizar buenas prácticas que impulsen una atención más integrada, resolutiva y centrada en el paciente.

La jornada, moderada por Santiago de Quiroga, presidente de Fundamed, ha contado con la participación de Carmen Moreno, vicesecretaria de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM); Celso Arango, director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental y jefe del Servicio de Psiquiatría del Niño y del Adolescente del Hospital General Universitario Gregorio Marañón -ganador del BIC 2024 a la mejor Unidad de Esquizofrenia-; Enrique Baca, jefe del Departamento de Psiquiatría del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz -finalista en la categoría en los BIC de 2024-; Jesús Artal, jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Marqués de Valedecilla -finalista en la categoría en los BIC de 2024-; y Javier Martínez, director Médico de ROVI, compañía que respalda el galardón.

Moreno, que ha sido la primera en intervenir, ha subrayado que uno de los focos principales del trabajo de la SEPSM en el último año ha sido la incorporación de buenas prácticas asistenciales. “Es uno de los temas fundamentales a nivel de sociedad científica”, ha afirmado, y ha añadido que espacios como los Premios BiC permiten amplificar estas iniciativas. “Nos parece absolutamente fundamental aprovechar plataformas como esta para dar difusión real a los aspectos que marcan la calidad asistencial”, ha valorado. En este sentido, ha destacado positivamente la participación del sector industrial en el debate: “Es una manera inteligente de dar visibilidad en distintos canales a lo que realmente importa”.

Carmen Moreno, vicesecretaria de SEPSM

Desde su punto de vista, este tipo de encuentros no solo premian la excelencia, sino que generan aprendizajes útiles para avanzar en el diseño de indicadores de salud específicos. “Todo lo que sale aquí como buenas prácticas en hospitales de referencia puede ayudarnos a desarrollar indicadores en situaciones de difícil tratamiento, mal pronóstico o mejora de la adherencia”, ha explicado.

Además, Moreno ha insistido en la necesidad de que las recomendaciones sean útiles y comprensibles para todos los profesionales, incluidos los más jóvenes. “La sociedad la forman más de 2.000 psiquiatras, desde residentes hasta expertos, por lo que debemos pensar en cómo hacer que estas propuestas sean interesantes y accesibles para todos”, ha apuntado. En su opinión, es clave evitar un exceso de tecnicismo que impida aplicar los aprendizajes en la práctica diaria: “Lo que nos interesa es poder implementar en el día a día las buenas prácticas”.

Por último, quiso resaltar la importancia de la investigación como parte esencial de la mejora asistencial. “No se entienden las prácticas clínicas sin el respaldo de la investigación, también en gestión”, ha defendido. A su juicio, este aspecto ha sido clave a la hora de valorar a las candidaturas presentadas en esta edición: “Hablamos de calidad, pero sin el concurso de la investigación es muy difícil alcanzarla”.

Profunda transformación

La atención a la esquizofrenia está experimentando una profunda transformación, con enfoques cada vez más integradores, preventivos y personalizados. En este contexto, el Hospital General Universitario Gregorio Marañón fue reconocido con el Premio Best in Class (BiC) por su labor en esta área en 2024, una distinción que refleja años de compromiso con la innovación asistencial. Así lo ha explicado Celso Arango, director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del hospital, durante el encuentro virtual.

“Estamos muy orgullosos de haber recibido este galardón”, ha señalado Arango al inicio de su intervención, en la que expuso las líneas maestras que hacen del Gregorio Marañón un referente en el abordaje de la esquizofrenia.

Frente a una visión “derrotista y catastrofista” que tradicionalmente ha rodeado al diagnóstico, el doctor ha defendido una mirada más ambiciosa basada en los datos y en la experiencia clínica. “Nuestros estudios sobre primeros episodios psicóticos demuestran que un 15% de las personas con esquizofrenia solo tienen un episodio y se recuperan. Y a ese grupo se suma otro 5% que, pese a algún episodio adicional, logra un funcionamiento normal”, ha afirmado.

Ese espíritu de “ambición terapéutica”, ha explicado, impregna todos los servicios que el hospital ofrece a personas con trastornos psicóticos. “No damos nunca las cosas por hechas ni por perdidas”, ha afirmado. Desde la atención ambulatoria en centros de salud mental hasta la hospitalización domiciliaria, el Gregorio Marañón cuenta con una cartera de servicios diversificada y centrada en las necesidades reales del paciente.

Uno de los pilares del modelo es la intervención temprana, especialmente en adolescentes. Arango ha destacado el programa diseñado por el propio instituto, traducido a múltiples idiomas y utilizado en varios países, que incluye el acompañamiento familiar y estrategias psicopedagógicas. “También intervenimos en casos con alto riesgo de psicosis, lo que nos sitúa en el terreno de la prevención primaria”, apuntó.

Además, el centro trabaja con poblaciones genéticamente vulnerables, como personas con el síndrome 22q11 o de Gilles de la Tourette, mediante un programa de genética y salud mental que permite identificar biomarcadores de alto riesgo y actuar antes de la aparición de síntomas. “Hablamos de medicina personalizada: identificamos un factor de riesgo y tratamos de evitar que se produzca la transición a la psicosis”, ha subrayado.

En cuanto a la humanización de la atención, Arango ha destacado varias iniciativas específicas. Entre ellas, un programa de enfermería en urgencias para apoyar a los pacientes desde el primer contacto. “Trabajan con ellos desde el momento en que dicen: ‘no quiero ingresar’. Les explican qué les pasa, por qué, y ofrecen apoyo emocional”, ha señalado el experto.

Celso Arango, director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital General Universitario Gregorio Marañón

Otra innovación destacada es el programa para reducir las contenciones mecánicas, que ha logrado disminuir su uso en más del 200%. “Evaluamos cada caso de forma individualizada y buscamos mecanismos alternativos para evitar que termine en sujeción”, ha afirmado.

Para Arango, la clave de estos avances está en la estrecha conexión entre asistencia e investigación. “Muchas de nuestras publicaciones ya están incluidas en guías clínicas internacionales”, ha explicado. Y ha añadido: “Algunos de nosotros hemos sido directivos en sociedades científicas internacionales, lo que nos permite no solo beneficiarnos del conocimiento global, sino también contribuir activamente a generarlo”.

Celso Arango, director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital General Universitario Gregorio Marañón

Asimismo, ha destacado que el reconocimiento recibido por el Gregorio Marañón refleja precisamente esa capacidad de integrar innovación, evidencia científica y compromiso humano: “Todo esto tiene mucho que ver con que estemos hoy aquí reunidos hablando de innovación en esquizofrenia».

Durante su intervención, Arango también quiso poner en valor el papel creciente que desempeña la psiquiatría española en el contexto internacional. Para el director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Gregorio Marañón, no se trata de una percepción optimista, sino de una realidad respaldada por datos y reconocimientos.

“Creo que la psiquiatría española está muy bien posicionada, y no lo digo por conflicto de interés ni por ser optimista, sino con conocimiento de causa”, ha afirmado. A juicio del especialista, la visibilidad internacional que han ganado los profesionales del país en los últimos años es significativa.

Uno de los indicadores más claros es la producción científica. “El número de publicaciones en revistas científicas por parte de grupos de este país —ya sea a través del CIBERSAM o de otros grupos independientes— es muy alto”, subrayó Arango. Además, remarcó la participación activa de psiquiatras españoles en sociedades científicas internacionales, su presencia en congresos internacionales como ponentes plenarios, y el liderazgo de proyectos financiados por entidades de prestigio como la Comisión Europea, el programa Horizonte Europa, el Welcome Trust o los Institutos Nacionales de Salud de EEUU (NIH).

Atención precoz

Por su parte, el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, en Cantabria, fue uno de los finalistas del Premio Best in Class 2024 a la Mejor Unidad de Esquizofrenia, un reconocimiento que ya obtuvieron en la edición de 2023. Su jefe de servicio de Psiquiatría, el Jesús Artal Simón, ha compartido durante el encuentro virtual algunos de los elementos que definen el modelo asistencial del hospital y justifican su posición destacada entre los centros punteros en esta especialidad.

Artal ha recordado que uno de los factores diferenciales de Valdecilla es la larga trayectoria en la atención precoz: “Ya en 1989 empezamos a recoger información sobre primeros episodios psicóticos, y en el año 2000 iniciamos nuestro primer programa específico”.

Jesús Artal Simón, jefe de servicio de Psiquiatría Hospital Universitario Marqués de Valdecilla

Este programa, ha explicado, ha evolucionado hasta convertirse en una estrategia regional que cubre toda la población de Cantabria: “Somos una comunidad uniprovincial y nuestro programa es regional. Desde 2019, todos los pacientes y sus familias tienen acceso al programa de primeros episodios de forma sistemática y completa en todo el sistema público de salud mental”. La cobertura se organiza a través de tres nodos territoriales en las áreas sanitarias de Santander, Laredo y Torrelavega, con equipos multidisciplinares coordinados.

La atención temprana es una de sus principales señas de identidad. “Atendemos a los pacientes derivados desde atención primaria o urgencias en un plazo de 24 a 48 horas”, ha afirmado. Aunque el equipo base aún no cuenta con rehabilitadores, sí integra “psiquiatras, psicólogos clínicos, enfermería especializada y trabajo social desde el primer momento”.

Artal también ha destacado la apuesta del servicio por la investigación clínica en dosis mínimas eficaces. “Apostamos por dosis bajas, y tenemos estudios que demuestran que incluso con tratamientos poco intensivos, las tasas de recuperación en los tres primeros meses o en el primer año son muy elevadas”, ha señalado.

Otro de los ejes de intervención es la salud física, con un enfoque integral que incluye programas individualizados de ejercicio y control de hábitos. “Desde el principio trabajamos con profesionales de la actividad física, controlando el peso, el consumo de sustancias y promoviendo estilos de vida saludables”, ha explicado.

Jesús Artal Simón, jefe de servicio de Psiquiatría Hospital Universitario Marqués de Valdecilla

La unidad también se caracteriza por una cuidada transición asistencial tras los tres años de atención intensiva. “Profesionales de las unidades de salud mental participan semanalmente en el programa y son los que después acogen al paciente, lo que garantiza una continuidad real del tratamiento”, ha añadido.

En cuanto a la investigación, Valdecilla está explorando nuevas vías como el análisis del lenguaje natural para detectar precozmente alteraciones cognitivas: “Estamos trabajando en estudios que analizan el uso de pronombres, sintaxis y estructuras lingüísticas en personas con posible psicosis”.

Retos y prioridades

El departamento de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz en Madrid, también finalista del Premio Best in Class 2024 a la Mejor Unidad de Esquizofrenia, ha aportado una visión complementaria sobre los retos y prioridades en el abordaje de esta compleja enfermedad. Su jefe de departamento, Enrique Baca, ha destacado cuatro ejes fundamentales que guían su trabajo: integración, digitalización, eficiencia y traducción.

“Trabajamos fundamentalmente con estos cuatro ejes integrables”, ha explicado Baca, comenzando por la integración multidisciplinar: “Hay problemas, como la salud física de los pacientes, que no están bien atendidos, y esto influye mucho, porque estos pacientes viven menos y peor”. Por ello, ha subrayado la importancia de “hacer alianzas estratégicas con servicios como endocrinología, cardiovascular u oncología para que sean tratados como otros pacientes”.

Enrique Baca, jefe del departamento de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz

En cuanto a la digitalización, Baca ha reconocido que “es un auténtico reto lograr una salud digital inclusiva para personas con esquizofrenia, que no se queden atrás y que la tecnología no suponga ni estigma ni barreras”. El tercer pilar, la eficiencia, está muy presente en su entorno asistencial: “Todas las medidas se evalúan y cuantifican para mejorar la calidad asistencial, pero también para que sean asumibles y sostenibles en el tiempo”.

Por último, el experto hizo referencia a la traducción de la investigación a la práctica clínica: “Hemos participado en estudios pragmáticos con Harvard, y tenemos sistemas preparados para ensayos clínicos complejos, incluso en psicoterapias delirantes donde la evidencia es todavía limitada”.

Baca puso además el foco en un desafío social y asistencial de gran calado: “Lo que más nos preocupa es cómo pacientes con mermas cognitivas van a incorporarse a una sociedad que avanza muy rápido, especialmente en términos digitales”. “Estamos hablando de la moneda digital a corto plazo —ha continuado—. Ahora casi todas las gestiones son digitales y nuestros pacientes pueden tener problemas para acceder, lo que genera una gran preocupación”.

Enrique Baca, jefe del departamento de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz

Asimismo, ante la cuestión de si la digitalización puede dejar fuera a estos pacientes, ha reconocido: “Eso es precisamente lo que me preocupa. En la Fundación Jiménez Díaz, por ejemplo, ya el 30% de las consultas son digitales, lo que mejora accesibilidad y eficiencia, pero para la esquizofrenia puede ser una barrera”.

Finalmente, ha advertido que “hemos observado empeoramientos en algunos pacientes por el uso de sistemas de monitorización digital, y por eso trabajamos para que estas medidas no supongan obstáculos para pacientes con dificultades cognitivas”.

Calidad asistencial y humanización

Durante el encuentro virtual, también intervino Javier Martínez, director médico de Laboratorios Rovi, entidad que apoya el galardón a la Mejor Unidad de Esquizofrenia en los BiC. Su participación ha servido para subrayar el papel que la industria farmacéutica puede y debe jugar en la transformación del modelo asistencial en salud mental.

Javier Martínez, director médico de Laboratorios Rovi

“Desde Rovi estamos muy comprometidos con ayudar a todo lo que pueda suponer la mejora de la calidad asistencial y la humanización del cuidado de la salud mental”, ha señalado Martínez. Esta compañía innovadora, ha recordado, no solo ha desarrollado un medicamento específico para la esquizofrenia “gracias a una tecnología propia que mejora fármacos ya existentes”, sino que también tiene un fuerte compromiso con la sociedad y el sistema sanitario en su conjunto.

Javier Martínez, director médico de Laboratorios Rovi

“Nos parece fundamental devolver, en la medida de lo posible, todo lo que recibimos por parte del sistema”, ha afirmado el director médico, que ha valorado especialmente el carácter colaborativo e integrador de este tipo de iniciativas. En este sentido, ha destacado que apoyar el Premio BiC a la Mejor Unidad de Esquizofrenia fue una decisión natural para la compañía: “Es una estupenda iniciativa que busca dar visibilidad y respaldo a los equipos hospitalarios, destacando los aspectos de innovación y de investigación”.

Martínez ha coincidido con los mensajes lanzados previamente por los expertos al recordar que la innovación clínica no puede desligarse del avance científico. “La asistencia y la investigación están íntimamente unidas”, ha señalado, “y en definitiva lo que buscan es mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes y también, cómo no, ayudar a sus cuidadores, que siempre tienen un papel de gran importancia”.


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