«Estamos llegando al límite»: los sanitarios calientan la negociación del Estatuto Marco desde la calle

Los sindicatos del Ámbito de Negociación se movilizan frente al Hospital Gregorio Marañón para reclamar un acuerdo en el Estatuto Marco que mejore sus condiciones laborales

Una marea de banderas verdes, azules y rojas ha cubierto la entrada principal del Hospital General Universitario Gregorio Marañón en la mañana de este martes. La protesta ha sido convocada por los sindicatos nacionales del Ámbito de Negociación —CSIF, SATSE (FSES), FSS-CCOO, UGT y CIG-Saúde— para exigir al Ministerio de Sanidad que no cierre la negociación del nuevo borrador Estatuto Marco sin alcanzar un acuerdo que beneficie tanto a los profesionales como a los pacientes del sistema sanitario público.

En la Comunidad de Madrid, la concentración se ha desarrollado frente a este hospital, uno de los centros de referencia de la región. Desde antes de doblar la calle Doctor Esquerdo, ya se podían escuchar los silbatos, los cánticos y las consignas coreadas por los manifestantes: “¡35 horas ya!”, “¡Jubilación sin restricción!”. Entre la multitud, algunos carteles escritos a mano rompían la uniformidad de las banderas: “Jubilación anticipada por precariedad”, “Basta ya” o “Estatuto para avanzar”.

Entre los asistentes, Sandra Vega, enfermera del propio Gregorio Marañón, compartía su frustración con este medio: “Ya hemos salido a manifestarnos varias veces, pero no conseguimos avances con el Estatuto Marco. Las administraciones no quieren llegar a un acuerdo, ni siquiera con algo tan básico como las 35 horas semanales, que en muchas comunidades ya están implantadas”.

Además de la jornada laboral, Vega denuncia el empeoramiento de las condiciones profesionales: “Las condiciones laborales que tenemos son cada vez más precarias: faltan medios económicos, materiales, y sobre todo, humanos. Muchas veces no hay suficiente personal para trabajar con seguridad y calidad. Estamos llegando a nuestro límite”.

También ha reivindicado la posibilidad de acceder a la jubilación anticipada: “Pedimos coeficientes reductores que nos permitan jubilarnos antes, como ya ocurre en otros sectores de la administración pública. Lo hemos pedido, lo hemos justificado… pero nadie quiere escucharnos”.

Por último, lanza una advertencia sobre las consecuencias para los pacientes: “La gente cree que esto va solo de nuestras condiciones, pero al final, los más perjudicados son los pacientes. Somos nosotros quienes les atendemos, y si estamos mal, ellos también lo sufren. Estamos aquí por y para ellos”.

Junto a Vega, numerosos profesionales del ámbito sanitario se concentraron frente al Hospital Gregorio Marañón para reclamar mejoras laborales. Entre ellos, una fisioterapeuta de Madrid —que ha preferido no dar su nombre— coincidía en la urgencia de la reforma: “El Estatuto Marco de 2003 está completamente desactualizado. Es fundamental que el nuevo borrador contemple una jornada laboral de 35 horas, no las 45 que propone el Ministerio”.

«Ley incompleta, parcial e interesada»

Los sindicatos convocantes han denunciado que el Ministerio de Sanidad ha elaborado una Ley “incompleta, parcial e interesada” que no da respuesta a todas las necesidades del conjunto del personal de la sanidad pública. También han criticado que el departamento de Mónica García ha roto, de manera unilateral, el calendario pactado de reuniones para seguir avanzado en la mejora de esta norma. “Ahora quiere, deprisa y corriendo y por la puerta de atrás”, llevar al Congreso de los Diputados por interés de oportunidad política una ley insuficiente”, apuntan.

Desde el ámbito sindical, Laura Villaseñor, presidenta SATSE, insiste ante los medios en que este no es un conflicto exclusivo del Ministerio de Sanidad, sino que requiere una implicación real del conjunto del Gobierno. Recuerda que se trata de una ley estatal que debe pasar por el Consejo de Ministros y por el Congreso, y que además implica cambios normativos que afectan a otros ministerios, como Función Pública, Seguridad Social o Trabajo.

Por ello, reclama una “acción de gobierno” conjunta y coordinada, y criticaba que desde Sanidad se trasladen responsabilidades a otros ministerios sin que se busque una solución efectiva: “No se puede seguir echando balones fuera ni dar la espalda a un millón de trabajadores y trabajadoras”.

En la misma línea, Fernando Hontangas, presidente del sector nacional de Sanidad CSIF, subraya que el nuevo Estatuto Marco debe reconocer el nivel formativo, las competencias y la responsabilidad de cada categoría profesional, y que ese reconocimiento se traduzca en retribuciones justas. “No podemos permitir que sigan marchándose profesionales porque las condiciones no son atractivas”, afirma, advirtiendo que este invierno, con la llegada de la gripe, volverán a evidenciarse los déficits estructurales de plantilla.

También pone el foco en la necesidad urgente de facilitar la jubilación anticipada en ciertas categorías con alta incidencia de incapacidad temporal, como parte de una estrategia para rejuvenecer plantillas y garantizar la sostenibilidad del sistema. Según Hontangas, el Gobierno tiene ahora una «oportunidad única» para abordar una reforma profunda que no puede resolverse con medidas parciales ni con decretos aislados.

Asimismo, desde la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Comisiones Obreras (FSS-CCOO), su secretario general, Humberto Muñoz, ha tomado la palabra para agradecer el respaldo de los profesionales y ha subrayado el carácter unitario de la convocatoria: «Todos los sindicatos del ámbito estamos aquí porque el Ministerio ha roto unilateralmente las negociaciones que llevábamos tres años desarrollando».

La norma en cuestión —el Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud— regula las condiciones laborales de cerca de un millón de trabajadores del Sistema Nacional de Salud, y, según los sindicatos, necesita una reforma urgente. La actual normativa, en vigor desde hace más de 20 años, «ya no responde a la realidad de las profesiones sanitarias», señaló Muñoz.

Entre sus demandas figuran medidas que consideran “irrenunciables”, como el reconocimiento retributivo vinculado a la nueva clasificación profesional, la implantación de la jornada de 35 horas, el derecho a la jubilación voluntaria en diferentes modalidades, el reconocimiento del solape de jornada y una mejor regulación de la jornada ordinaria y complementaria.

«No se puede dar carpetazo a esta negociación sin cerrar temas clave que afectan a un millón de personas. Lo único que pedimos es que se reanuden las negociaciones», ha insistido Muñoz. Los sindicatos denuncian que el Ministerio haya decidido modificar el calendario de reuniones ya pactado, con la intención —según afirman— de llevar el texto al Congreso «por la puerta de atrás» y sin un acuerdo real con los representantes de los trabajadores. «Es mucho lo que nos jugamos. No hablamos solo de derechos laborales, hablamos de la sostenibilidad del sistema público de salud y de la calidad del servicio que reciben los ciudadanos», ha concluido.

Por su parte, la secretaria del sector Salud de UGT Servicios Públicos, Begoña Valle, ha subrayado que el nuevo Estatuto Marco que propone el Ministerio de Sanidad “no reúne las condiciones necesarias” y ha insistido en la necesidad de seguir negociando de forma real y efectiva.

«Esto no es un punto final, sino un punto intermedio. Queremos seguir negociando el Estatuto Marco«, afirmaba Valle ante los medios. UGT lamenta que haya sido el Ministerio quien haya “roto el calendario de reuniones pactado” y exige una verdadera mesa de negociación, no un foro sin compromisos vinculantes.

Además, la representante sindical ha reclamado una acción de gobierno conjunta que incluya a otros departamentos clave como Hacienda, Función Pública y Seguridad Social: “Sabemos que hay aspectos que no dependen solo de Sanidad. Por eso pedimos coordinación para sacar adelante un Estatuto Marco que responda a las necesidades reales de los trabajadores y garantice una atención de calidad a la ciudadanía”, afirma la secretaria del sector Salud de la UGT.

Las concentraciones realizadas en todas las autonomías, excepto Murcia, que tendrá lugar el 17 de septiembre, suponen el inicio de una fase intensa y conjunta de movilizaciones por parte de las organizaciones presentes en la mesa de negociación. El próximo 1 de octubre, como ya anunciaron las organizaciones sindicales, se volverán a manifestar los sanitarios para reclamar «sus derechos» frente a la sede del Ministerio de Sanidad, en Madrid.


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