Y de nuevo, otro giro en el conflicto del Estatuto Marco. El Ministerio de Sanidad y el Comité de Huelga, formado por Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA), se han reunido este miércoles para continuar con las negociaciones del borrador del Estatuto Marco. Sin embargo, según ha informado el departamento ministerial, ambos sindicatos han abandonado la mesa de negociación «sin emitir respuesta» a la propuesta formal presentada por Sanidad ni al preacuerdo alcanzado el pasado lunes con el Ámbito de Negociación.
Durante el encuentro, el Ministerio ha explicado que ha reiterado su invitación a CESM y SMA para sumarse al consenso alcanzado con las organizaciones sindicales que integran el Ámbito—SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde—, al que Sanidad define como “el órgano legítimo y legalmente constituido para la negociación colectiva en el Sistema Nacional de Salud”. No obstante, según la versión del Ministerio, “ninguna de las propuestas trasladadas obtuvo respuesta”, lo que habría supuesto, a su juicio, una ruptura unilateral del proceso de diálogo.
Desde Sanidad lamentan que CESM y SMA mantengan una estrategia centrada en la exigencia de una «mesa de negociación específica y paralela», al margen del Ámbito común. Sanidad recuerda en su comunicado que esta demanda figura de manera expresa en la convocatoria de huelga de ambos sindicatos y sostiene que se trata de una pretensión “incompatible con los principios del diálogo social y con la legalidad vigente”, al no permitir esta “la fragmentación de los procesos negociadores ni la creación de estatutos específicos por categoría profesional”.
Sin embargo, los sindicatos médicos cuentan otra historia. Según CESM y SMA, ha sido el propio Ministerio quien ha «dinamitado» el orden del día programado para la reunión: «El secretario general de Sanidad, Javier Padilla, quien tomando la palabra, ha anunciado que el Ministerio daba por rota toda negociación, puesto que ya se había alcanzado un preacuerdo en la reunión del Ámbito y no se iban a mantener dos líneas de diálogo paralelas».
Según ambas organizaciones, la decisión se produjo tras constatar lo que califican como “la nula intención negociadora” del departamento ministerial para abordar uno de los seis puntos clave que, aseguran, se habían acordado tratar en el encuentro celebrado el pasado jueves 11 de diciembre.
En un comunicado conjunto, los sindicatos médicos sostienen que el Ministerio habría optado por “romper por completo toda negociación con el Comité de Huelga”, lo que ha llevado a los representantes sindicales a levantarse de la mesa una vez comprobaron que tanto esta reunión como la del jueves anterior —convocada, recuerdan, “con apenas 24 horas de antelación y en el momento álgido de las concentraciones de los cuatro días de huelga nacional”— tenían como único objetivo “desmovilizar a los responsables sindicales y aparentar una voluntad de diálogo inexistente”.
Los sindicatos no han sido los únicos que han denunciado la situación. Ante este nuevo conflicto, Fátima Matute, Consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha incidido en que «la ministra de Sanidad, Mónica García, mintió al decir que había alcanzado un acuerdo con las organizaciones y se ve con esta ruptura de las negociaciones con el colectivo médico». Según Matute, esto refleja que García es una ministra «totalmente incapacitada» para llevar no solo un ministerio sino también a los profesionales sanitarios.
Claves del preacuerdo del Estatuto Marco
En relación con el contenido del nuevo texto del Estatuto Marco, el Ministerio defiende que el borrador actual incorpora “todas las demandas e importantes avances”. Entre ellos, señala mejoras en los derechos laborales, en la organización del trabajo y en la conciliación, así como la supresión progresiva de las guardias de 24 horas, la movilidad con garantías y el refuerzo del modelo público de gestión. Según Sanidad, estos avances se han diseñado “con pleno respeto al marco competencial y a la cohesión del Sistema Nacional de Salud”.
El departamento que dirige la ministra de Sanidad, Mónica García, ha reiterado su voluntad de alcanzar “el mayor grado de consenso posible”, siempre dentro del marco legal vigente y del diálogo institucional, y ha apelado al “sentido de responsabilidad” de todas las organizaciones representativas para seguir avanzando en la mejora de las condiciones laborales del conjunto de los profesionales sanitarios.
Asimismo, el Ministerio ha subrayado que no va a invadir competencias autonómicas, al considerar que esta posibilidad sería “incompatible con el marco constitucional”, y que tampoco promoverá un Estatuto propio por categorías profesionales, una opción que, según defiende, “rompería la cohesión del Sistema Nacional de Salud”.
Sanidad lamenta, en este contexto, que CESM y SMA hayan decidido rechazar el preacuerdo alcanzado con el Ámbito de Negociación, un acuerdo que, según recuerda el Ministerio, cuenta con el respaldo de la mayoría de las organizaciones sindicales representativas del conjunto de profesionales sanitarios y que permitiría dejar atrás el Estatuto Marco de 2003, avanzando de forma significativa en la mejora de las condiciones laborales en el Sistema Nacional de Salud.
Voluntad de diálogo
CESM y SMA subrayan que, hasta el último momento, mantuvieron “una actitud negociadora y una auténtica voluntad de diálogo” con el fin de alcanzar acuerdos que beneficiasen al colectivo médico. No obstante, consideran “inaceptable este desprecio institucional”, al tratarse, según precisan, no de una segunda mesa del Ámbito de Negociación, sino del Comité de Huelga de un conflicto nacional que continúa convocado.
A su juicio, esta actitud supone “un auténtico desprecio tanto por los médicos de este país como por la calidad asistencial que puede ofrecer el sistema sanitario”, y critican que el Gobierno haga gala de un “importante preacuerdo” firmado con los sindicatos mayoritarios que, aseguran, “no atiende ninguna de las reivindicaciones de médicos y facultativos”.
Ante lo que califican como una respuesta “sorprendente” por parte del Ministerio, CESM y SMA han anunciado que convocarán a sus respectivos órganos ejecutivos para decidir las nuevas movilizaciones con las que dar respuesta a esta nueva fase del conflicto. Ambas organizaciones concluyen que lo ocurrido en esta reunión es, a su juicio, “el mejor ejemplo de por qué los médicos necesitan una interlocución directa con la Administración”, que evite que su voz quede silenciada, y de la necesidad de contar con “un estatuto propio que sí tenga en cuenta sus reivindicaciones”.