El conflicto por el Estatuto Marco arrancó en enero de este año, pero ha sido en diciembre cuando la negociación ha dado un giro significativo. El primer gran punto de tensión llegó con la convocatoria de huelga general por parte de los sindicatos del Ámbito de Negociación —SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde—, que, ante el estancamiento de las conversaciones con el Ministerio de Sanidad, anunciaron paros indefinidos a partir de enero de 2026.
Sin embargo, esta convocatoria tuvo un recorrido limitado. Este lunes, las organizaciones sindicales y el Ministerio de Sanidad mantuvieron una reunión de la que salió un preacuerdo verbal sobre el borrador del Estatuto Marco. Tanto el departamento que dirige Mónica García como los sindicatos calificaron el encuentro como un “gran avance”, y el Ámbito de Negociación anunció que, por el momento, la huelga quedaba en “suspenso”.
“Creemos que podríamos estar en disposición de estar cerca de un estatuto para el siglo XXI y que nos dure una década o un par de décadas más”, señaló Humberto Muñoz, presidente de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO (FSS-CCOO), ante los medios, junto al resto de presidentes y responsables sindicales.
Muñoz explicó que la convocatoria de huelga fue la respuesta a una fase especialmente compleja de la negociación. “Veníamos de una fase de estancamiento muy dura, en la que después de haber avanzado en muchos terrenos del texto legislativo se produjeron retrocesos por parte de las distintas administraciones, de las comunidades autónomas y del propio ministerio. Por tanto, llegamos de manera unitaria a la conclusión de que era necesario movilizarse”, afirmó.
“Veníamos de una fase de estancamiento muy dura, en la que después de haber avanzado en muchos terrenos del texto legislativo se produjeron retrocesos por parte de las distintas administraciones»
Por su parte, la presidenta de SATSE, Laura Villaseñor, quiso dejar claro que la huelga no está desconvocada. Según explicó, el acuerdo alcanzado es todavía verbal y los sindicatos están a la espera de comprobar si el Ministerio de Sanidad incorpora al texto las denominadas “líneas rojas”: la jornada de 35 horas, la jubilación parcial y las retribuciones. La próxima reunión con el Ministerio está prevista para este viernes 19 de diciembre.
“El ministerio ha entrado en razón”, afirmó Villaseñor, aunque matizó que todo lo acordado “queda en el aire” hasta que se refleje por escrito. “Lo que estamos esperando es que de verdad estos compromisos que se adquirieron en materia de jornada, jubilación parcial, jubilación anticipada e incluso de abordar un acuerdo sobre retribuciones ligadas a la nueva reclasificación profesional se materialicen. Queremos verlos plasmados en el texto y que esos compromisos se cumplan”.
Mientras no se confirme ese extremo, la convocatoria de huelga sigue vigente. “Evidentemente, hasta que eso no lo veamos y no lo corroboremos, la convocatoria de huelga está en suspenso, pero no está totalmente olvidada”, advirtió. En la misma línea, subrayó que las organizaciones sindicales no descartan futuras movilizaciones. “No dejamos la puerta cerrada a futuras protestas, a posibles paros o a lo que tengamos que hacer para conseguir todas estas mejoras que consideramos imprescindibles para mejorar el sistema sanitario, a sus profesionales y, por tanto, la calidad de la sanidad que ofrecemos a la población”.
Villaseñor insistió además en la complejidad del proceso negociador, una valoración compartida por el resto de representantes sindicales. “El Ministerio de Sanidad no ha hecho fáciles estas reuniones, entre las filtraciones de borradores y la creación de expectativas, diciendo que sí a todas las cuestiones con las que se reunían”, criticó. A ello se han sumado, añadieron, “ruidos externos y desinformaciones interesadas”, que han contribuido a distorsionar una negociación ya de por sí larga y complicada.
Avances del Ámbito de Negociación
En relación con al Comité de Huelga, Fernando Hontangas, puso el acento en los avances logrados por las cinco organizaciones presentes en el Ámbito de Negociación. “Esos logros están dentro de las reivindicaciones de todos los colectivos, incluidos los que han hecho huelga hasta ahora, como técnicos medios y técnicos sanitarios”, aseguró. A su juicio, el Estatuto Marco está “muy cerca de poder dar satisfacción en cuanto a unas condiciones laborales dignas para todos los trabajadores del Sistema Nacional de Salud”, incluidos médicos, técnicos superiores, técnicos medios y personal de gestión y servicios.
“El esfuerzo ha sido para que todo el mundo se sienta representado: enfermería, fisioterapeutas, técnicos, trabajadores sociales, todas las categorías. No nos hemos olvidado de nadie”, insistió. Desde UGT, la secretaria estatal del Sector Salud de UGT Servicios Públicos, Begoña Ballell, ha reiterado que en la última reunión con el Ministerio trasladaron sus líneas irrenunciables y que ahora están a la espera de recibir una nueva valoración por parte de Sanidad. “Estamos pendientes de ver que esas mejoras se queden plasmadas o se vayan a quedar plasmadas dentro de este borrador del Estatuto Marco”, ha indicado.
El Estatuto Marco está “muy cerca de poder dar satisfacción en cuanto a unas condiciones laborales dignas para todos los trabajadores del Sistema Nacional de Salud”
Desde CIG-Saúde, Manuel G. Moreira, miembro de la ejecutiva nacional, señaló que es complicado concretar el punto exacto en el que se encuentra el borrador. “Está muy avanzado en las tres líneas rojas: clasificación, jubilación y jornada. En la última reunión incorporaron casi la literalidad de los textos que habíamos presentado”, explicó.
No obstante, advirtió de que el aval definitivo dependerá de cómo se plasmen esos acuerdos en la reunión prevista para el viernes. También se refirió al capítulo retributivo, recordando que las cuantías no pueden figurar en la ley, pero sí el acuerdo que las sustente. “Ese acuerdo puede llevarnos a una situación satisfactoria en relación con la reclasificación profesional”, afirmó.
Huelga médica y ruptura de las negociaciones
Este no ha sido, sin embargo, el único elemento que ha marcado el cierre del año. La semana pasada tuvo lugar la tercera huelga médica nacional de cuatro días, convocada por el Comité de Huelga, integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA).
Esto ha llevado a dos reuniones entre el Comité de Huelga y Sanidad en las semanas recientes. En esta última, celebrada el pasado miércoles, dio un vuelco al conflicto. Según informó el Ministerio, ambos sindicatos abandonaron la mesa de negociación «sin emitir respuesta» a la propuesta formal presentada por Sanidad ni al preacuerdo alcanzado con el Ámbito de Negociación.
Durante el encuentro, el Ministerio explicó que reiteró su invitación a CESM y SMA para sumarse al consenso alcanzado con las organizaciones sindicales, al que Sanidad definió como “el órgano legítimo y legalmente constituido para la negociación colectiva en el Sistema Nacional de Salud”. No obstante, según la versión del Ministerio, “ninguna de las propuestas trasladadas obtuvo respuesta”, lo que habría supuesto, a su juicio, una ruptura unilateral del proceso de diálogo.
Desde Sanidad lamentaron que CESM y SMA mantengan una estrategia centrada en la exigencia de una «mesa de negociación específica y paralela», al margen del Ámbito común
Desde Sanidad lamentaron que CESM y SMA mantengan una estrategia centrada en la exigencia de una «mesa de negociación específica y paralela», al margen del Ámbito común. Sin embargo, los sindicatos médicos cuentan otra historia. Según el Comité de Huelga, fue el propio Ministerio quien «dinamitó» el orden del día programado para la reunión: «El secretario general de Sanidad, Javier Padilla, anunció que Sanidad dio por rota toda negociación, puesto que ya se había alcanzado un preacuerdo en la reunión del Ámbito y no se iban a mantener dos líneas de diálogo paralelas».
Según ambas organizaciones, la decisión se produjo tras constatar lo que calificaron como “la nula intención negociadora” del departamento ministerial para abordar uno de los seis puntos clave que, aseguran, se habían acordado tratar en el encuentro celebrado el pasado 11 de diciembre.
En un comunicado conjunto, los sindicatos médicos sostienen que el Ministerio optó por “romper por completo toda negociación con el Comité de Huelga”, lo que les llevó a levantarse de la mesa una vez comprobaron que tanto esta reunión como la del jueves anterior tenían como único objetivo “desmovilizar a los responsables sindicales y aparentar una voluntad de diálogo inexistente”.
Hasta el último momento, mantuvieron “una actitud negociadora y una auténtica voluntad de diálogo” con el fin de alcanzar acuerdos que beneficiasen al colectivo médico
CESM y SMA subrayan que, hasta el último momento, mantuvieron “una actitud negociadora y una auténtica voluntad de diálogo” con el fin de alcanzar acuerdos que beneficiasen al colectivo médico. No obstante, consideran “inaceptable este desprecio institucional”, al tratarse, según precisan, no de una segunda mesa del Ámbito de Negociación, sino del Comité de Huelga de un conflicto nacional que continúa convocado.
Los sindicatos médicos anunciaron que convocarán a sus respectivos órganos ejecutivos para decidir las nuevas movilizaciones con las que dar respuesta a esta nueva fase del conflicto. Ambas organizaciones concluyen que lo ocurrido en esta reunión es, a su juicio, “el mejor ejemplo de por qué los médicos necesitan una interlocución directa con la Administración”, que evite que su voz quede «silenciada», y de la necesidad de contar con “un estatuto propio que sí tenga en cuenta sus reivindicaciones”.