«Mantendremos la huelga indefinida por el Estatuto Marco hasta que el Ministerio negocie con los médicos»

Victor Pedrera, secretario general de CESM, explica a 'Gaceta Médica' los motivos y las reivindicaciones de las próximas movilizaciones de los sindicatos médicos

Una nueva huelga médica nacional esta a la vuelta de la esquina. El secretario general de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), Víctor Pedrera, explica a Gaceta Médica que esta convocatoria llega tras el acuerdo por el Estatuto Marco alcanzado por el Ministerio de Sanidad y los sindicatos del Ámbito de Negociación «sin contar con los sindicatos médicos«: «Se llegó a un acuerdo sin nosotros. Lo que ha hecho la ministra ha sido tirar para adelante en vez de recapacitar”. A su juicio, esta decisión ha generado un profundo malestar en el colectivo, lo que ha llevado a la convocatoria de una huelga indefinida y una nueva manifestación.

Los sindicatos médicos, CESM, Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), Sindicato Médico de Euskadi (SME) y Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA) han convocado una serie de huelgas indefinidas que arrancarán el próximo 16 de febrero, precedidas por una manifestación estatal el día 14 de febrero en Madrid. Se trata de una movilización especialmente significativa, ya que por primera vez concurrirán de forma conjunta las principales organizaciones médicas del país.

La protesta en Madrid se concibe como el punto de arranque de un ciclo de movilizaciones sostenidas en el tiempo. “Va a ser el colofón y, al mismo tiempo, el preámbulo de unas movilizaciones que vamos a mantener de forma permanente hasta que este Estatuto Marco de Sanidad se devuelva al Ministerio y el Ministerio se siente con el colectivo médico a negociar unas condiciones laborales óptimas”, subraya Pedrera.

El secretario general de CESM insiste en que la huelga responde a la negativa de Sanidad a abordar directamente con los médicos aquellas cuestiones que afectan de manera específica a su ejercicio profesional. “Convocamos la huelga porque no se nos quiere sentar en la mesa a negociar directamente con la administración”, explica.

Según el calendario anunciado, los paros se sucederán durante las semanas del 16 al 20 de febrero, del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio. Las organizaciones convocantes mantienen las movilizaciones al considerar que el nuevo el Estatuto Marco impulsado por Sanidad no reconoce adecuadamente las particularidades del ejercicio médico ni ha contado con la participación directa del colectivo afectado.

Asimismo, Pedrera recuerda que la ruptura de las negociaciones con el Ministerio se produjo tras un intento inicial de acercamiento. “Parecía que había voluntad de negociar y en algunas cuestiones hubo aproximaciones, pero otros sindicatos del Ámbito de Negociación presionaron a Sanidad para que no siguieran hablando con nosotros”, asegura Pedrera.

Uno de los ejes centrales de la protesta es la exigencia de un Estatuto propio para el colectivo médico. Pedrera lo resume con claridad: “Si tengo unas condiciones laborales distintas, se debe negociar con los médicos, y eso se llama norma propia”. Desde CESM rechazan negociar las condiciones laborales del resto de profesionales sanitarios, pero reclaman que todo lo que afecta de forma exclusiva al ejercicio médico sea tratado con sus representantes. “No queremos decidir las condiciones laborales del personal administrativo, de enfermería ni de otros trabajadores. Todo lo que tenga que ver exclusivamente con el colectivo médico se tiene que negociar con el colectivo médico”, recalca.

Entre esos aspectos del nuevo Estatuto Marco, Pedrera destaca la clasificación profesional, la regulación de las guardias, la movilidad forzosa y las incompatibilidades. Pone el foco especialmente en la responsabilidad inherente al acto médico. “Cuando un paciente acude a atención primaria, al hospital o al quirófano, el máximo responsable de lo que ocurre con ese paciente es el médico. La última responsabilidad siempre recae en el médico y eso tiene que estar perfectamente reconocido”, afirma.

Asimismo, subraya la diferencia formativa y de responsabilidad respecto a otros grupos profesionales. “La formación de un médico es infinitamente superior y no se puede meter en el mismo grupo a médicos con graduados de 240 créditos. Independientemente de la formación, el nivel de responsabilidad es distinto y el médico está siempre en el punto más alto de la escalera”, sostiene.

Reunión con el Partido Popular

En paralelo a las movilizaciones, CESM ha iniciado contactos políticos. Pedrera valora positivamente la reunión mantenida con el Partido Popular, aunque aclara que no se trata del interlocutor natural en este conflicto. “No es un partido de gobierno ni con quien tenemos que negociar ahora, pero fueron mucho más receptivos que el Ministerio”, señala. Según explica, el PP comprendió que no era adecuado cerrar un acuerdo sin haber intentado previamente un acercamiento con los representantes médicos.

Durante ese encuentro, se abordaron cuestiones como la clasificación profesional y el régimen de guardias. “Entendieron perfectamente nuestra posición y aceptaron que cualquier cambio tendría que aplicarse de forma progresiva, algo que nos parece lógico, aunque el objetivo final es que las guardias sean voluntarias y tengan carácter de trabajo extraordinario”, apunta.

Por su parte, la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del Partido Popular, Carmen Fúnez, aseguró en una entrevista concedida a este medio que su formación ha querido reunirse y escuchar a la CESM: “Hemos querido reunirnos y escuchar a la confederación, y lo que hemos dejado claro es que creemos que los médicos deben ver reconocido el papel específico que tienen, porque son un eje y un pilar fundamental del Sistema Nacional de Salud”.

Pedrera afirma que el conflicto sigue abierto y que las movilizaciones se mantendrán mientras no se recupere un canal de negociación directa con el colectivo médico. “Modificar una norma que lleva más de 20 años en vigor sin contar con los médicos es un error que afecta a la salud pública”, advierte. Por ello, insiste en que la huelga y la manifestación son, a día de hoy, la única vía para forzar una rectificación del Ministerio y devolver el Estatuto Marco a la mesa de negociación.


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