Este lunes 27 de abril ha comenzado la tercera semana de paros convocados por los sindicatos médicos a nivel nacional, y que se extenderá hasta este mismo jueves, después de una nueva rotura de una nueva rotura de las negociaciones entre el Comité de Huelga, integrado por CESM, AMYTS, SMA, SME, Metges y O’Mega, y Sanidad, tras la reunión de 17 de abril.
Así quedba en el aire la participación de las comunidades autónomas y atrás el papel del mediador, que esta mañana deja estampas reivindicativas a las puerta de los hospitales, y por la tarde frente al Ministerio de Sanidad, mientras el clima en el interior de los centros combina tranquilidad con largas esperas y pacientes abandonando los hospitales con un código para pedir una nueva cita, tras haberse sumado más de 1,5 millones de actos médicos cancelados durante las dos primera semanas de huelga.
Esta aparente normalidad, como hemos podido comprobar esta mañana entre los pasillos del Hospital Universitario La Paz y el Hospital Ramón y Cajal, sin carteles reivindicativos o pancartas, como en anteriores ocasiones, pero con consultas vacías y salas de espera a rebosar, se rompía a las diez de la mañana con la concentración convocada por AMYTS, el sindicato madrileño que ha sido convocado esta semana por la Consejería de Sanidad, a las puertas de La Paz, donde cientos de facultativos se congregaron para exigir un Estatuto propio, y otras líneas rojas para la negociación propia como rezaban consigas como; «Ahora trabajada, hora cotizada», «A1 plus o la guardia la haces tú», «Mónica García tu estatuto es agonía», «Tú salud lo va a pagar 24 sin parar», «Pacinte escucha, esta es tu lucha«, o pancartas que, además de pedir ese marco propio, rezaban «Sanidad Pública de calidad. Basta ya de maltrato a los médicos», junto a un cirujano ahorcado, o «No queremos limosnas».
«No hay deseo de un acuerdo, pero aquí seguiremos»
El pulso que hemos podido tomar entre los médicos ha dejado patente que «no existe una voluntad de desbloquear la situación», explica uno de los facultativos en primera línea de la concentración. «La situación está bloqueada y nosotros cada vez estamos más desgastados con jornadas interminables, y una falta de reconocimiento que al final perjudica a la calidad del sistema, pero también a la salud de todos los profesionales».
Mientras, Aramendía, cirujano de columna, reconocía que «es insostenible. Ya se está viendo. No solo por los facultativos, sino para poder mantener un nivel asistencial en la Sanidad Pública que nos lleva enorgullecido durante décadas, y que hoy en día, por la falta de capacidad de negociación, no está siendo un reclamo atractivo, sobre todo para las nuevas generaciones, MIR que llegarán en breve, o lo mismo que nos comentan los actuales residentes».
«Yo no quiero que me atienda un compañero que va corriendo de paciente en paciente y lleva 24 horas de guardia»
Anestesista del Ramón y Cajal
«Tenemos unas funciones concretas muy determinadas que queremos que se nos reconozcan, no es que seamos más o menos que otros. Tenemos una jornada laboral y una negociación diferente a la del resto, por eso tenemos que tener un marco propio. Pero las negociaciones están estancadas. No hay deseo de llegar a un acuerdo, pero aquí seguiremos. Tampoco es de recibo que en función de la región donde trabajes tengas unas condiciones u otras», explicaba a Gaceta Médica, Sarandeses, cardiólogo del mismo hospital.
«No hay ninguna voluntad de negociación por parte de Sanidad ni por parte de la Consejería de la Comunidad de Madrid. No parece que haya ninguna posibilidad. Si no aceptan una mesa propia de negociación no habrá ningún avance, y salvo que cambie esa postura rígida e inamobilible yo creo que seguiremos con las movilizaciones«, apuntaba Jiménez, neurólogo del Ramón y Cajal.
Ya en los pasillos la sensación era distinta. Gómez, especilista de Digestivo de La Paz, pedía «ser inteligentes, y de momento aceptar las mejoras del nuevo Estatuto Marco y buscar el compromiso de las CCAA para que todo esto se cumpla, o se mejore, porque si que hace falta».
Un MIR de segundo año que prefirió permanecer en el anonimato, hizo incapié en la necesidad de «adaptar la profesión médica a las exigencias de las futuras generaciones, porque no estamos dispuestos a pasar por lo que nos cuentan los mayores. Acabamos viendo dos salidas: o el extranjero o el sector privado, y es una pena para la Sanidad Pública, pero no nos están reconociendo como merecemos».
«Yo lo veo todos los días en las consultas y los quirófanos. Yo no quiero que me atienda un compañero que va corriendo de paciente en paciente y lleva 24 horas de guardia. Por experiencia, se que no estará al 100%, y eso tampoco es su responsabilidad. Intentamos sacar adelante un sistema que cada vez se olvida más de nosotros», sentenciaba una anestesista.
«Hay que adaptar la profesión médica a las exigencias de las futuras generaciones, porque no estamos dispuestos a pasar por lo que nos cuentan los mayores«
MIR de segundo año
«Solo cambiaban párrafos de sitio, con alguna pequeña mejora»
Ángela Hernández, secretaria general de AMYTS, reconocía a las puertas del Hospital La Paz que «parecía que había un pequeño acercamiento con el que parecía que iba a dar frutos, pero que ya hemos visto que lo único que querían era cerrar en falso para no hacer el anuncio que ha hecho la ministra este fin de semana. Pero ellos no avanzaban nada, lo único que hacían era cambiar párrafos de sitio. Pues ahora ya entendemos por fin este fin de semana hemos entendido el motivo».
«Lo que sí que es necesario es que ahora mismo en el gobierno Pedro Sánchez alguien tome el control de la situación y tengamos una interlocución válida, porque a nosotros, a los médicos y facultativos, nos da exactamente igual si se las soluciones vienen desde el ministerio o desde las comunidades. Creemos, de hecho, que tienen que venir desde los dos lados y creemos que esto es un fracaso de todos porque al final quienes lo pagan son los pacientes a los que de nuevo me gustaría pedir disculpas por las por los inconvenientes que vayan a sufrir. Pero con los mínimos que nos ponen, nada urgente, nada demorable va a dejar de ser atendido«.
Hernández asegura no haber vuelto a tener noticias del Ministerio desde el último anuncio, pero apunta a que «haremos peticiones al resto de ministerios y al Gobierno, también a las comunidades. Esperemos tener una interlocución válida al otro lado, porque está claro que ahora mismo no la tenemos». Para Hernández, es imperativo abordar la rigidez competencial que ha marcado las necociaciones, aclarando que «estaba claro que faltaban otros ministerios, el Ministerio de Seguridad Social, el Ministerio de Función Pública, el Ministerio de Hacienda, sobre todo, pero ahora ya está clarísimo que que tenemos una ministra de Sanidad que ha utilizado el ministerio como trampolín para otras aspiraciones«.
Además, Hernández ha denunciado que «no es verdad que hubiera habido esos acuerdos», que el Sanidad defendía haber alcanzado la pasada semana. «Nos presentan lo mismo dado la vuelta una y otra vez con muy pequeñas mejoras respecto a jornada, pero que se basan en que luego las comunidades estén de acuerdo en pasarlas por el Interterritorial», mientras insistía en que «no olvidemos que (en Madrid) estamos los antepenúltimos en pago de hora de guardia, por ejemplo», una de las que será sus principales reivindicaciones para la reunión de este jueves.
«La situación está bloqueada y nosotros cada vez estamos más desgastados con jornadas interminables, y una falta de reconocimiento que al final perjudica a la calidad del sistema»
En el plano reinvidicativo, Hernández recordó que «ahora mismo tenemos una jornada llamada jornada complementaria con la que podemos llegar, puede ser legal llegar a hacer hasta 96 horas en una semana por el tope de las 48 europeas. Esas 48 horas europeas se crearon para proteger a los pacientes y a los profesionales de sí mismos».
Piden a Pedro Sánchez que asuma las negociaciones

Tras la primera concentración en la mañana del lunes, el Comité de Huelga ha solicitado formalmente por carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asuma personalmente la dirección de las negociaciones del Estatuto Marco para desbloquear un conflicto que consideran ya excede las competencias del Ministerio de Sanidad. Las organizaciones sindicales, entre las que se encuentran AMYTS y CESM, sostienen que la ministra Mónica García «ha dejado de ser una interlocutora válida» debido a la ausencia total de avances tras numerosas reuniones y a lo que califican como un enfoque en otros intereses políticos ajenos a la gestión sanitaria. Ángela Hernández, secretaria general de AMYTS, ha reforzado esta postura denunciando que Sanidad ha sido utilizado como un «trampolín» para otras aspiraciones, lo que hace urgente una intervención directa del Ejecutivo para garantizar una negociación «real, seria y con capacidad de decisión».
«haremos peticiones al resto de ministerios y al Gobierno, también a las comunidades y esperamos tener una interlocución válida al otro lado»
Ángela Hernández, AMYTS
Esta petición se produce al inicio de la tercera semana de huelga, tras 16 jornadas de paro y un profundo malestar profesional por la falta de «rectificaciones sustanciales» en los planteamientos del Ministerio. El colectivo médico no solo reclama mejoras retributivas, como el pago de las horas de guardia donde algunas comunidades están a la cola, sino que exige un estatuto propio de la profesión y una regulación que ponga fin a jornadas laborales que pueden alcanzar legalmente las 96 horas semanales. El Comité advierte de que el sistema se encuentra en un punto decisivo, subrayando que «no habrá sanidad pública sin médicos» y que legislar contra los profesionales pone en riesgo la sostenibilidad y la calidad asistencial para los pacientes.