El Estatuto Marco ha vuelto a ocupar un lugar destacado en la Comisión de Sanidad celebrada este martes. El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha situado de nuevo la reforma de esta norma —que regula las condiciones laborales de los profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS)— entre las prioridades inmediatas del Ministerio. Durante su intervención en la Comisión de Sanidad, Padilla ha recordado que esta norma, aprobada en 2003, “básicamente no ha tenido una reforma sustantiva notable desde entonces”, pese a ser “la que rige a los trabajadores del conjunto del SNS”.
El conflicto, que se articula en varios frentes, ha supuesto un punto de inflexión en el discurso de Padilla. Entre los asuntos que siguen sobre la mesa figura la petición de diversas organizaciones médicas, como el Comité de Huelga —integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicado Médico Andaluz (SMA)—, que reclaman al Ministerio un Estatuto propio para médicos y facultativos. Sin embargo, persiste la negativa del departamento a establecer un marco de negociación diferenciado para este colectivo
Sin embrago, Padilla ha defendido la importancia de mantener un marco común para todas las categorías profesionales del sistema, rechazando la fragmentación de los ámbitos de negociación. “El Estatuto Marco del Sistema Nacional de Salud es un estatuto para todas las categorías que trabajan en el conjunto del sistema”, ha afirmado. “No creemos en la necesidad de desgajar los derechos ni los ámbitos de negociación de las diferentes categorías profesionales, porque creemos en un SNS que funciona gracias a que funcionan todas las categorías que lo integran”.
“El Estatuto Marco del Sistema Nacional de Salud es un estatuto para todas las categorías que trabajan en el conjunto del sistema”
En este sentido, ha advertido frente a quienes plantean la creación de marcos diferenciados por colectivos. “Frente a quienes ansían una especie de secesión de alguna categoría para lograr ámbitos de negociación sindical diferenciados, respondemos que queremos un Estatuto Marco que dé cabida a la singularidad de cada categoría, pero sin establecer silos ni compartimentos”.
Este conflicto, que se arrastra desde hace varios meses, ya ha derivado en dos huelgas nacionales del colectivo médico. Además, las organizaciones convocantes anunciaron una nueva protesta para el 15 de noviembre, así como una huelga médica nacional que se desarrollará del 1 al 4 de diciembre.
Propuesta del Gobierno
El secretario de Estado ha recordado también la reciente reunión del Foro Marco del Sistema Nacional de Salud, donde participaron el Ministerio, las comunidades autónomas y las organizaciones sindicales. Según ha explicado, en ese encuentro “los diferentes sindicatos pudieron ver cómo, en ocasiones, se encontraban defendiendo las posturas del Ministerio frente a algunas comunidades que no quieren avanzar en esos derechos porque prefieren mantener la discrecionalidad en aspectos de gestión como la jornada laboral, la temporalidad o los descansos”.

Padilla ha resumido la posición del Ministerio con contundencia: “Nuestra propuesta es muy clara: fin a las guardias de 24 horas, fin a los descansos no blindados, fin a las jornadas sin límites reales y fin a la temporalidad vergonzante en los servicios públicos de salud”.
El número dos de Sanidad ha subrayado que la propuesta del Gobierno “responde a los reclamos del conjunto del sistema y también de los profesionales”. Entre los principales cambios que plantea la reforma ha mencionado la “eliminación de las guardias de 24 horas”, el “blindaje de los descansos”, la “disminución de la jornada semanal” y el “establecimiento de la figura de autoridad sanitaria” para los profesionales. Además, ha señalado la necesidad de una “nueva reclasificación que se adecúe al marco europeo actual de titulaciones y formaciones” y la “eliminación de la temporalidad mediante ofertas públicas de empleo periódicas cada dos años”.
“El Estatuto Marco debe ser un marco para todos los profesionales y debe dar respuesta a todos ellos”, ha afirmado, insistiendo en que la reforma busca “dignificar las condiciones laborales del conjunto del personal sanitario” y consolidar “un sistema nacional más justo, homogéneo y sostenible”.
El Estatuto Marco sigue abierto a las propuestas del Ámbito
Asimismo, en otra vertiente del conflicto se encuentran las reivindicaciones de los sindicatos que integran el Ámbito de Negociación —SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde—. Estas organizaciones mantuvieron recientemente una reunión con el Ministerio de Sanidad centrada exclusivamente en los tres bloques que consideran esenciales para avanzar en un acuerdo sobre el nuevo borrador del Estatuto Marco.
“El Estatuto Marco debe ser un marco para todos los profesionales y debe dar respuesta a todos ellos”
Durante el encuentro, las partes abordaron cuestiones “importantes, como la jubilación parcial y anticipada y la jornada de trabajo”, según explicó el propio Ámbito. A petición del Ministerio, los sindicatos elaborarán ahora borradores con propuestas concretas de articulado o disposiciones específicas que desarrollen sus planteamientos sobre estos temas. La negociación continuará “en los próximos días, con el objetivo de alcanzar acuerdos que garanticen avances en las condiciones laborales y profesionales de todo el personal de la sanidad pública”, añadieron las organizaciones sindicales.
La última gran movilización del sector tuvo lugar el pasado 1 de octubre, cuando miles de profesionales sanitarios se concentraron ante la sede del Ministerio de Sanidad para exigir avances reales en la negociación del nuevo Estatuto Marco. Durante la protesta, los sindicatos denunciaron el deterioro progresivo de las condiciones laborales y alertaron sobre el riesgo de colapso asistencial derivado de la sobrecarga estructural y la falta de incentivos profesionales.
Ante esta creciente presión, el Ministerio se comprometió a celebrar reuniones específicas para abordar por separado cada uno de los tres grandes bloques del texto. No obstante, desde el departamento que dirige Mónica García recuerdan que muchas de las materias reclamadas por los sindicatos dependen también de otros ministerios competentes, como Hacienda, Seguridad Social, Función Pública o Trabajo.
Padilla defiende una reclasificación de las enfermeras acorde al MECU
Durante su intervención, Javier Padilla también abordó la clasificación profesional de las enfermeras en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior y del Marco Español de Cualificaciones (MECU). El secretario de Estado explicó que esta adaptación «partiría del MECU y, en el cual, habría una consideración adecuada a la duración de la formación de cada una de las categorías». En ese contexto, precisó que la enfermería no especializada se encuadraría en «lo que se llaman grados cortos no especializados», mientras que la enfermería especializada «sí que tendría esa consideración superior», atendiendo a la duración y nivel de su formación.
Padilla añadió que, en el caso de los profesionales sanitarios que cambian de ámbito y pasan a trabajar en la Administración General del Estado, podría requerirse una reclasificación específica, pero defendió que «los grados tienen que tener esa consideración A1, de la misma manera que los demás grados ya la tienen». Subrayó que el Sistema Nacional de Salud trabaja con una clasificación «basada en la adaptación del MECU» que «tiene en cuenta todas las singularidades» de las categorías sanitarias y busca un reconocimiento justo de la cualificación académica y profesional del personal de enfermería.