Tras más de tres años de negociaciones, el Ministerio de Sanidad y los sindicatos del Ámbito de Negociación —SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF— han alcanzado finalmente un acuerdo sobre el nuevo Estatuto Marco del personal sanitario. El anuncio, realizado por la ministra de Sanidad, Mónica García, pone fin a un proceso largo y complejo, marcado por momentos de alta tensión y por el riesgo real de ruptura en varias fases de la negociación.
“Es un día grande para nuestro Sistema Nacional de Salud”, ha afirmado la ministra, que ha subrayado el valor del diálogo como eje del acuerdo. “La democracia es diálogo, y gracias a ese diálogo hemos llegado hasta aquí. Han sido negociaciones difíciles, con momentos tensos, pero estamos ante el acuerdo más amplio con estas características”.
García ha querido dejar claro que el nuevo Estatuto Marco no es una iniciativa unilateral del Ministerio: “Este Estatuto Marco no es del Ministerio de Sanidad. Nuestra tarea ha sido escuchar las demandas de los centros sanitarios y, sobre todo, de los pacientes. Esta es una imagen de transformación que no es habitual”.
“La democracia es diálogo, y gracias a ese diálogo hemos llegado hasta aquí. Han sido negociaciones difíciles, con momentos tensos, pero estamos ante el acuerdo más amplio con estas características”
La ministra ha destacado además el alcance del acuerdo, que afecta a más de un millón de profesionales sanitarios del SNS. “Representa a todo ese engranaje que sostiene nuestra sanidad pública, respaldado por las organizaciones sindicales con mayor representación, que han expresado democráticamente su apoyo y tienen toda la legitimidad para hacerlo”, ha señalado.
Entre los avances más relevantes, García puso el acento en la mejora de las condiciones laborales: “Hablamos de descansos dignos y del fin de las jornadas de 24 horas de guardia”. En este punto, ha apaleado también a su experiencia profesional: “Como médica, y hoy como ministra, siento orgullo de poder respaldar en una ley el fin de las guardias 24 horas. He trabajado desde dentro del sistema y ojalá este marco legal hubiera existido antes para trasladar estas mejoras también a los residentes”.
Ha reconocido, además, la presión ejercida durante la negociación: “Nos dijeron que esto no se podía meter en el Estatuto Marco, pero el compromiso y el empuje de las organizaciones nos ha traído hasta aquí. Soy anestesista y nunca tiro la toalla; por complicada que sea la cirugía, siempre pongo por delante a los pacientes”. Asimismo, asegura que: “Este no es el final, es el principio”.
Tras el acuerdo alcanzado en el Ámbito de Negociación, el nuevo Estatuto Marco será elevado en primera vuelta al Consejo de Ministros, que deberá autorizar el inicio formal de su tramitación. A partir de ese momento, se recabarán los informes preceptivos de los ministerios con competencias afectadas —entre ellos Hacienda, Economía, Función Pública y Seguridad Social— y el texto será analizado por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE).
Superada esta fase, se abrirá el trámite de audiencia e información pública, que permitirá a cualquier persona u organización interesada presentar alegaciones. Finalmente, el anteproyecto será aprobado en segunda vuelta por el Consejo de Ministros y remitido al Congreso de los Diputados para iniciar su tramitación parlamentaria.
Valoración sindical
Desde el lado sindical, las organizaciones del Ámbito de Negociación valoraron el acuerdo como “innovador y específico”, destacando avances como la nueva clasificación profesional, el refuerzo del derecho a la conciliación, la reordenación de las retribuciones, mejoras en jornada y jubilación, y una actualización del marco laboral adaptada a la realidad actual del SNS.
Todas las organizaciones, incluida la ministra, han enfatizado en multitud de ocasiones durante la rueda de prensa que este acuerdo ha sido gracias al consenso y al dialogo entre las organizaciones legitimas que pertenecen al Ámbito de Negociación. La presidenta de SATSE, Laura Villaseñor, ha destacado que a este acuerdo es un momento «decisivo» para la mejora de las condiciones laborales: «Hemos conseguido un acuerdo sobre el Anteproyecto de ley del Estatuto Marco que se presenta como una norma básica que establece los mismo con los que se trabajará en las mesas de negociación de todos los servicios de salud con el fin de llevar a los lugares de trabajo para pertar la asistencia sanitaria que merece la ciudadanía».
Por su parte, el Secretario General de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO (FSS-CCOO), Humberto Muñoz, ha valorado el cierre de la negociación del Anteproyecto de ley del nuevo Estatuto Marco como un punto y seguido, y no como el final del proceso, tras un recorrido largo y especialmente complejo.
“Con este acto de cierre, que es más bien un punto y seguido, culminamos un largo y complicado proceso de negociación”, ha señalado Muñoz, destacando que el acuerdo alcanzado ha sido posible gracias al trabajo conjunto entre la mayoría de la representación legal de los trabajadores y trabajadoras del Sistema Nacional de Salud y el Ministerio de Sanidad.
“Con este acto de cierre, que es más bien un punto y seguido, culminamos un largo y complicado proceso de negociación”
Asimismo, la Secretaria del sector de Salud de UGT Servicios Públicos, Begoña Ballell ha coincido en que el acuerdo abre ahora una etapa decisiva: “Empieza una nueva fase: la del desarrollo del Estatuto Marco. La aprobación parlamentaria debe ser un hito clave y mantendremos un contacto permanente con los grupos parlamentarios para que este acuerdo llegue a buen puerto”.
Por su parte, el presidente del sector de Sanidad de CSIF, Fernando Hontangas, ha recalado que el acuerdo no es un punto de llegada, sino de partida: “Este es el primer paso. Estaremos vigilantes para que se cumpla lo pactado. Este acuerdo de ley es posible gracias a los sindicatos del Ámbito de Negociación, que son las organizaciones legítimas de representación de los profesionales”.
El acuerdo llega después de meses de conflicto, en los que las posiciones entre la Administración y las organizaciones sindicales nacionales parecían difícilmente conciliables. De hecho, el pasado mes de diciembre ambas partes anunciaron un preacuerdo, condicionado a la concreción de varios aspectos clave. Desde entonces, sindicatos y Ministerio han trabajado en cerrar esos flecos, especialmente en materia retributiva y de clasificación profesional.
Los médicos convocan huelga indefinida
Sin embargo, este avance no ha logrado calmar el conflicto con los sindicatos médicos, que mantienen una posición diferenciada respecto al resto de organizaciones del Ámbito de Negociación. La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), junto con el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya, Amyts, O’MEGA y el Sindicato Médico de Euskadi (SME), han convocado una huelga indefinida a partir del 16 de febrero.
En relación con el paro, la ministra de Sanidad ha defendido el proceso de negociación llevado a cabo por el Ministerio y ha subrayado que el diálogo ha sido constante y exhaustivo a lo largo de los últimos meses. “Nos hemos reunido hasta en 22 ocasiones con el Comité de Huelga”, ha asegurado la ministra, quien ha recalcado que el contenido del nuevo Estatuto Marco incorpora prácticamente todas las reivindicaciones planteadas por estas organizaciones: “Todas las cuestiones que reclaman están recogidas en este texto. Lo único que no se ha hecho es un Estatuto propio para los médicos”.
La ministra ha instado a los sindicatos médicos a explorar vías parlamentarias si consideran necesaria una regulación específica para el colectivo facultativo, recordando que la iniciativa legislativa no corresponde exclusivamente al Ejecutivo. “Cualquier organización sindical puede llevar mañana mismo su propuesta al Congreso de los Diputados”, ha señalado García. Asimismo, ha detallado que los sindicatos cuentan con diferentes herramientas para canalizar sus reivindicaciones. “Pueden hacerlo a través de un grupo parlamentario, mediante una proposición de ley o incluso a través de una iniciativa legislativa popular”, ha explicado.
García ha cuestionado, además, el sentido de prolongar las reuniones cuando, a su juicio, el margen de acuerdo ya está agotado. “No le veo sentido a seguir preguntándonos cuál es el fin de esas reuniones si ya están todas las cuestiones sobre la mesa, si hemos llegado a todos los acuerdos posibles y si nos hemos reunido todas las veces necesarias”, ha afirmado.
“No le veo sentido a seguir preguntándonos cuál es el fin de esas reuniones si ya están todas las cuestiones sobre la mesa, si hemos llegado a todos los acuerdos posibles y si nos hemos reunido todas las veces necesarias”
En este sentido, la ministra ha insistido en que el diálogo no ha sido un elemento ausente durante la negociación. “No nos ha faltado diálogo. Hemos celebrado más de 80 reuniones en total”, ha subrayado, en referencia al conjunto de encuentros mantenidos tanto en el Ámbito de Negociación como con los representantes del colectivo médico.
Estas organizaciones consideran que el borrador actual del Estatuto Marco no reconoce adecuadamente las particularidades del ejercicio médico, especialmente en lo relativo a la formación, la responsabilidad profesional y las condiciones específicas de desempeño laboral. Por este motivo, han decidido mantener las movilizaciones pese a los avances alcanzados en la negociación general con Sanidad.
El calendario de protestas contempla paros sucesivos durante las semanas del 16 al 20 de febrero, 16 al 20 de marzo, 27 al 30 de abril, 18 al 22 de mayo y 15 al 19 de junio. Además, como inicio de las movilizaciones, los sindicatos médicos han convocado una manifestación unitaria el sábado 14 de febrero en Madrid, con el objetivo de visibilizar el rechazo del colectivo a la norma y reclamar una regulación específica que tenga en cuenta sus “especiales condiciones de formación, responsabilidad y desempeño laboral”.
De este modo, mientras el Ministerio de Sanidad logra cerrar un acuerdo histórico con el grueso de las organizaciones sindicales del SNS, el conflicto con el colectivo médico sigue abierto, anticipando un inicio de año marcado por la tensión laboral en el sistema sanitario y por un debate aún pendiente sobre el encaje del ejercicio médico en el nuevo Estatuto Marco.