Después de que el mal tiempo obligase a los sindicatos médicos a aplazar la manifestación en contra del borrador del Estatuto Marco, esta vez no hay pronóstico de lluvia que la cancele. Este sábado, la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), con el apoyo de Sindicatos Médicos de Andalucía (SMA), ha convocado una concentración que recorrerá la capital madrileña. Empieza a las 12.00 horas en el Congreso de los Diputados y terminará en frente del Ministerio de Sanidad a las 14.00 horas.
Víctor Pedrera, secretario general de CESM, ha explicado a este medio que el objetivo de esta manifestación es que «Sanidad vea con sus propios ojos el rechazo unánime que ha suscitado su borrador del Estatuto Marco». Este documento es el encargado de regir las condiciones laborales de los profesionales sanitarios y fue la ministra de Sanidad, Mónica García, quien anunció hace dos años que aprovechando que desde Europa exigían una reforma al estatuto, el ministerio haría una reforma en «profundidad» y no se quedaría en la superficie.
Esta declaración suscitó muchas «ilusiones» por parte de los sanitarios, aunque duró poco. En enero de este año, el borrador del Estatuto Marco se filtró y los sindicatos médicos alzaron la voz. Consideran que no solo no mejora sus condiciones laborales sino que las empeoran. «No solo el colectivo médico ha rechazado este borrador, también ha sido desestimado en el ámbito judicial, por las sociedades científicas, por los propios estudiantes de medicina…», ha asegurado Pedrera.
Por su parte, Ángela Hernández, secretaria general de Asociación de Médicos y Titulados Superiores (Amyts), explica a Gaceta Médica que entre sus objetivos con esta concentración está «visibilizar la necesidad de una regulación específica para médicos y facultativos». «Está claro que el Estatuto de Marco, aprobado en el 2003, lleva un recorrido ya de 22 años y que no ha facilitado atraer y fidelizar a los sanitarios porque todos los gobiernos, tanto de nivel autonómico como de nivel central, están de acuerdo en que hay carencia», declarara Hernández.
Impacto de la manifestación
Desde CESM buscan que esta manifestación abra la puerta a que Sanidad se siente con ellos a negociar. «Ahora mismo hay un foro legalmente establecido, el Ámbito de Negociación, donde los sindicatos nacionales y el ministerio se reúnen para negociar sobre el borrador del Estatuto Marco. Pero con la concentración de este sábado, Sanidad tiene la potestad legal de formalizar un encuentro con CESM y negociar las exigencias de los sindicatos médicos para el Estatuto», explica Pedrera.
CESM buscan que esta manifestación abra la puerta a que Sanidad se siente con ellos a negociar
«No somos sindicatos guerreros, somos una profesión dialogante», incide el secretario general. Además, explica cuál será su estrategia si la manifestación o la huelga médica que han convocado para el 23 de mayo no tiene el efecto que buscan: «Vamos a apoyarnos en la Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS), o sea, el sindicato médico de Europa. Utilizaremos esta vía para llevar a Europa los aspectos que vulneran los derechos del médico del Estatuto Marco y que se contravienen con la normativa europea», asegura Pedrera.
CESM tiene claro que estas medidas propuestas por Sanidad no serán bien recibidas en Europa: «No tiene sentido que se hable de 37 horas y media y a mí me pongan 70 horas de jornada, o que los médicos tenga el derecho a descanso cada dos semanas de 36 horas cuando cualquier trabajador lo tiene de un mínimo de 60 horas», lamenta el secretario general.
Hernández explica que por su parte, llevan haciendo una labor de «concienciación» y «coordinación» con otras organizaciones médicas. Amyts junto con Metges de Catalunya (MC), ha formado la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF), sin CESM Nacional. Esta agrupación, formada por 16 sindicatos médicos, tiene como objetivo hacer un frente común y lograr un Estatuto propio para los facultativos. Según sus promotores, la iniciativa se ha hecho necesaria ante la constatación de que la voz de los médicos se encuentra «infrarrepresentada» y «minorizada» en el Ámbito de Negociación del Estatuto Marco.
«Ha sido un trabajo ingente y muy importante. Con ello, esperamos que haya una buena respuesta por parte de los médicos y los facultativos. Al final, los sanitarios están pendientes de su día a día y de sus propios conflictos, pero hemos hecho un esfuerzo muy grande para que entiendan que este borrador va a influir en sus condiciones de ejercicio futuras», declara Hernández. Asimismo, esperan ser escuchados por el ministerio: «Ojalá haya diálogo y haya escucha y que este enfrentamiento no continúe escalando, porque esa opción no nos gusta«, lamenta la secretaria general.
Además, también es importante recalcar que APEMYF y representantes de Sanidad tuvieron este miércoles la primera reunión desde la constitución de la entidad hace un mes para negociar el borrador del Estatuto Marco. Según ha comunicado la agrupación, el encuentro mantuvo un «ambiente de cordialidad, buena sintonía y disposición al entendimiento por ambas partes«. Presentaron a Sanidad su propuesta para establecer una regulación específica para médicos y facultativos, con el objetivo de «mejorar las condiciones del ejercicio profesional dentro del SNS».
Exigencias de los sindicatos médicos
Los sindicatos médicos han explicado en multitud de veces cuáles son sus exigencias y ahora, a menos de 24 horas de la segunda manifestación en contra del borrador del Estatuto Marco, estas no han cambiado: «Las características de la jornada laboral de los médicos y facultativos, hacen obligatorio y necesario un Estatuto propio, es decir, que los médicos tengan una regulación propia, ya que nuestra actividad es diferente al resto de sanitarios». Pedrera lo compara con otras profesiones, como el Ministerio de Justicia, donde «los jueces tienen una regulación propia y distinta al resto de trabajadores de justicia, porque sus condiciones laborales y su peculiaridad en el trabajo es totalmente distinta».
Sin embargo, el ministerio ya anunció que por su parte «no creen necesario la existencia de un Estatuto propio«, ya que creen que lo más adecuado para mantener la cohesión del sistema sanitario es un estatuto común para todos los profesionales del SNS.
«No se nos reconoce la labor que tenemos de responsabilidad sobre el proceso de salud del paciente»
Asimismo, el secretario general de CESM asegura que «el simple hecho de estar englobados en un Estatuto común produce que en las negociaciones con Sanidad no exista una ‘gran’ representación clara de los médicos y facultativos«. De hecho, uno de los problemas de los sindicatos médicos es que tienen una presencia muy pequeña dentro del Sistema Nacional de Salud, entre un 20% y un 22%, lo cual les hace partir en desventaja. Esto mismo está sucediendo en las propias negociaciones por el Estatuto Marco, donde su representación también es baja solo cuentan con la Federación de Sindicatos de Educación y Sanidad (FSES), organización que está formada a su vez por el Sindicato de Enfermería (SEMSE), CEMSATSE y el sindicato ANPE.
«Todos los demás representantes sindicales son sindicatos nacionales (CSIF, CCOO, UGT Servicios Públicos y CIG Saude) que pertenecen al Ámbito de Negociación y que están tomando decisiones sobre las condiciones laborales de nuestro trabajo», afirma Pedrera. En cuanto a exigencias más concretas del Estatuto de la profesión, el secretario general de CESM lo agrupa en varios grupos: «En primer lugar, la reclasificación de los niveles profesionales».
El grado de medicina tiene 360 créditos, mientras que el resto de carrera universitarias tiene 240 créditos. Por ello, inciden en la creación de una nueva categoría para ellos: A1 plus. Y aunque los sindicatos médicos reconocen y se alegran de que en este borrador está la premisa de que la Enfermería subirá de categoría profesional -de A2 a A1-, ellos tienen una formación más larga y más responsabilidad con el paciente. «Nada tiene que ver la responsabilidad que asume una enfermera con respecto a lo que asume un cirujano o un médico de cualquier especialidad», declara Pedrera.
Por su parte, Hernández asegura que «no se nos reconoce la labor que tenemos de responsabilidad sobre el proceso de salud del paciente, ya que cuando hay un problema, la rendición de cuenta la tiene el médico o el facultativo, nadie más».
Aunque, al igual que la anterior exigencia, esta también ha sido vetada por Sanidad, que asegura que es imposible crear un nuevo grupo, ya que la estructura de A1-A2-B-C1-C2-E depende del Estatuto Básico del Empleado Público. A cambio han propuesto una nueva clasificación basada en el modelo MECES a través del Marco Español de Cualificaciones para el aprendizaje permanente. De esta forma, la clasificación se basa en los créditos del título exigido para el ingreso. «Esta nueva clasificación se basa en la nueva estructura de grados universitarios y así los facultativos especialistas serán nivel 8, las enfermeras especialistas nivel 7, etc.», explica Sanidad.
AMYTS asegura que esta propuesta de «jornada complementaria» es un «invento maquiavélico»
Los sindicatos médicos también exigen las nuevas condiciones laborales que estipula el borrador, ya que se establece por primera vez que hay horas extraordinarias para todos los profesionales sanitarios, pero las horas de guardia las distingue (condición laboral que solo realizan los médicos). En este documento se especifica que las guardias no son horas extraordinarias, por lo que los médicos no tienen ninguno de los beneficios ligados a ellos, como la retribución o que no computan para la jubilación. «Estamos hablando de 37 horas y media y a los médicos se les puede obligar a hacer hasta 48 horas. Además, de tener una regulación de los descansos totalmente discriminatoria para el médico», explica Pedrera.
Hernández asegura que esta propuesta de «jornada complementaria» -las guardias- es un «invento maquiavélico»: «Son horas que se hacen en momentos más penosos, como las noches, los fines de semana o los festivos y, sin embargo, se cobran a menos que la hora ordinaria», las famosas guardias». Además, la secretaría general explica que existe un tope de jornada laboral en Europa, que es de 48 horas, «pero hay en muchas especialidades que, por las características de su desempeño, sobrepasa este límite».
Son todas aquellas que tienen pocos miembros, pero que tienen que estar presentes de cualquier forma en el sistema sanitario, como la cirugía cardíaca, la neurocirugía, la cirugía maxilofacial o la cirugía plástica. «En el actual Estatuto Marco y en el borrador no estamos de acuerdo con una modificación«, afirma Hernández.
En tercer lugar, el secretario general de CESM incide en la condición estipulada en el borrador donde pretenden a los recién graduados del MIR tenga una exclusividad para trabajar cinco años en la sanidad pública, con el fin de retener talento en España, uno de los problemas más graves que tiene el actual SNS: «Esta medida no se les exige, por ejemplo, un enfermero recién graduado de la carrera. Ni a los PIR (Psicología), BIR (Biología) o FIR (Farmacia) que hayan terminado su formación. «En definitiva, es una medida que discrimina al médico y que va a tener un efecto contrario a lo que se supone que pretende».
CSIF también convocarán movilizaciones
Por otro lado, los sindicatos nacionales que sí que están dentro del Ámbito de Negociación, tuvieron su última reunión de Sanidad este jueves y tampoco acabaron contentos. La Ejecutiva del sector de Sanidad de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha anunciado que convocará movilizaciones, ya que no ha llegado a un acuerdo con el ministerio.
Desde CSIF explicaron que se reunirán el próximo miércoles 9 de abril para decidir las medidas de protesta tras finalizar el plazo dado a Sanidad para presentar una nueva propuesta con mejoras salariales y una nueva clasificación para todos los colectivos y categorías en el Estatuto Marco.
«CSIF ha acudido a todas las reuniones de negociación del Estatuto Marco con la mejor voluntad de llegar a acuerdos que mejoren las condiciones de los trabajadores del SNS»
Asimismo, han expresado su «falta de paciencia» con el ministerio, ya que «después de más de dos años de negociaciones, la ministra ha rechazado fijar a corto plazo aspectos fundamentales, como la entrada en vigor de los nuevos aspectos económicos derivados de la nueva clasificación profesional de todas las categorías y grupos profesionales». Además, el sindicato nacional explica que Sanidad no ha considerado la implementación inmediata o inminente de otras posibles propuestas, como un nuevo sistema retributivo específico para el personal sanitario.
«CSIF ha acudido a todas las reuniones de negociación del Estatuto Marco con la mejor voluntad de llegar a acuerdos que mejoren las condiciones de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud. Lamentamos profundamente que el Ministerio no haya estado a la altura de nuestras expectativas», lamentan desde el sindicato.