Alberto Galindo, nuevo decano de la Facultad de Medicina de la Complutense

El catedrático de Obstetricia y Ginecología será proclamado oficialmente decano de la Facultad de Medicina el próximo 12 de noviembre

La Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ya tiene nuevo decano. Alberto Galindo ha sido proclamado provisionalmente candidato electo tras imponerse en los comicios celebrados el pasado 4 de noviembre. El catedrático de Obstetricia y Ginecología obtuvo 36 votos frente a los 24 logrados por Juan Carlos Leza, en una jornada que registró una alta participación, con 62 votantes de un total de 73 censados, y dos papeletas en blanco.

Según ha explicado el presidente de la Junta Electoral de la Facultad, José Ramón Núñez, Galindo se impuso en primera vuelta, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta necesaria —37 votos— para la proclamación directa. Por ello, se había convocado una segunda vuelta para este viernes, en la que bastaba con mayoría simple. Finalmente, esta no ha llegado a celebrarse tras la renuncia de Leza a concurrir, lo que convirtió a Galindo en decano electo provisional.

El resultado no será definitivo hasta dentro de unos días, ya que, conforme al Reglamento Electoral de la UCM, puede interponerse recurso de alzada ante la Junta Electoral Central en un plazo de tres días. De no presentarse ninguna reclamación, la proclamación de Galindo se hará definitiva el próximo 12 de noviembre.

Trayectoria académica

Galindo es catedrático de Obstetricia y Ginecología en la Facultad de Medicina de la UCM desde 2021 y jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario 12 de Octubre desde 2016. Anteriormente, dirigió la Unidad de Medicina Fetal del mismo hospital entre 2007 y 2016, y ha sido profesor titular en la UCM durante casi una década.

Su carrera asistencial comenzó en 1987, cuando inició la formación MIR en el 12 de Octubre, donde ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria. En 2009 realizó una estancia en el King’s College Hospital de Londres. “Durante los últimos treinta años he centrado gran parte de mi trabajo en la Medicina Fetal”, explica el nuevo decano en su programa electoral, destacando su vocación docente y su vinculación con el ámbito clínico.

Galindo reconoce que dar el paso para presentarse al decanato “no ha sido una decisión fácil”. “Ingresé como estudiante en esta Facultad hace 45 años, y asumir su dirección supone un reto enorme, tanto por su tamaño como por la responsabilidad que conlleva”, afirma en su programa. Asimismo, explica que su decisión responde a una “profunda convicción de que son necesarios cambios que fortalezcan la docencia médica, especialmente en el ámbito clínico”, así como al respaldo de numerosos compañeros.

El nuevo decano considera esencial reforzar los vínculos entre la Facultad y los hospitales universitarios. “La docencia en el Grado de Medicina se desarrolla mayoritariamente en los hospitales, donde los estudiantes adquieren sus competencias profesionales. Ese es un entorno que conozco bien y desde el que quiero impulsar mejoras”, señala.

Además, insiste en la importancia del trabajo conjunto dentro del equipo decanal y la búsqueda de consensos: “Misiones de esta envergadura solo pueden abordarse escuchando a todos los estamentos y fomentando la colaboración. No existen soluciones mágicas, pero sí modelos contrastados que pueden ayudarnos a modernizar nuestra docencia”.

Objetivos del nuevo decano

Entre los principales ejes de su mandato, Galindo se propone “defender los intereses de todos los grados, másteres y programas de doctorado” de la Facultad, reforzar la presencia del centro en los órganos de gobierno de la UCM y estrechar la colaboración con otras facultades del ámbito sanitario y científico, como Farmacia, Odontología o Enfermería.

El nuevo decano también destaca la necesidad de «mejorar las relaciones con la Consejería de Sanidad y el Servicio Madrileño de Salud para trasladar las necesidades de infraestructuras y profesorado” y de “incrementar la presencia de la Facultad en foros de investigación y en los rankings de reputación académica».

Galindo subraya la importancia de la motivación y del liderazgo compartido: «Entiendo el liderazgo como un ejercicio alejado tanto del autoritarismo como de la pasividad. El Decano debe implicarse activamente en las decisiones y en su implementación, sabiendo que no siempre se puede satisfacer a todos, pero sí actuar con coherencia y compromiso».

Asimismo, se compromete en su programa electoral a mejorar las infraestructuras, la coordinación de espacios y la comunicación digital de la Facultad. “Queremos una Facultad moderna, más visible, conectada y con una estructura de trabajo eficiente que impulse la excelencia docente y científica”, concluye.


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