Gran apagón: «La labor de la enfermería fue clave para mantener la atención a los pacientes durante la crisis»

El director de Enfermería del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos relata a GM cómo vivieron la jornada del lunes, cuando el apagón dejó al centro sanitario sin electricidad ni comunicaciones

A las 12:30 de este lunes, un gran apagón dejó sin electricidad a toda España, sumiendo al sistema sanitario en la «incertidumbre» y haciendo que la mayor parte de los profesionales tuviesen que «improvisar» ante la falta de protocolos para actuar ante una situación de este tipo. Pablo Plaza, director de Enfermería de la Clínica Nuestra Señora de la Paz y Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos, explica a Gaceta Médica como fue su jornada durante el apagón.

«En nuestro caso, la electricidad se cortó sobre las 11:00 horas de la mañana, y no volvió de forma constante y segura hasta pasadas al menos 24 horas», narra Plaza. Uno de los principales problemas a los que se enfrentaron fue la falta de conexión informática, aunque también hubo incidencias en otros aspectos, como el uso de ascensores, que en algunos centros no funcionaban, dificultando el acceso, especialmente en edificios con varias plantas. «Aunque soportable, esto supuso una dificultad añadida«.

Uno de los temas que más preocupación generó fue el del oxígeno. «Muchos pacientes dependen de dispositivos eléctricos para recibir oxigenoterapia, por lo que al quedarse sin luz, también se quedaron sin su tratamiento. Afortunadamente, algunas zonas estaban identificadas como prioritarias y pudieron contar con suministro gracias a generadores. Aun así, fue una situación muy delicada«, afirma Plaza.

Lo que quedó claro es que no existen protocolos establecidos para este tipo de emergencias. El director de enfermería asegura que «no hay un plan claro que indique qué hacer si se produce un apagón generalizado durante varias horas. Y esa falta de planificación se notó».

«El buen hacer de los profesionales fue clave»

Plaza incide en que el buen hacer de los enfermeros y muchos sanitarios fue clave para mitigar, «en la medida de lo posible», los efectos de la crisis provocada por el apagón, evitando déficits importantes en la atención a los pacientes.

«Uno de los aspectos más llamativos fue la cobertura de las ausencias de personal, muchas de ellas debidas a los problemas de transporte. Hubo compañeros que doblaron turnos o se quedaron más tiempo hasta que llegaron los relevos, todo con el objetivo de garantizar la continuidad asistencial a los pacientes», explica el director de Enfermería.

«Ese compromiso con la atención a los pacientes fue fundamental para que, a pesar de las dificultades, pudieran recibir asistencia, especialmente aquellos que estaban más angustiados por la situación o necesitaban atención urgente», concluye.


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