El Hospital Gregorio Marañón ha creado el primer sistema no invasivo en el mundo de mapeo global del corazón en tiempo real: Corify Care. Esta innovación tecnológica consiste en un chaleco con electrodos que, adheridos al tronco de la persona objeto de estudio, permiten registrar simultáneamente la actividad eléctrica en todas las cavidades del órgano principal del aparato circulatorio, de manera rápida y precisa.
«Veinte años de investigación se han convertido en diez minutos en los que Corify puede dar una visión detallada de la actividad eléctrica de este órgano», ha destacado la directora gerente, Sonia García de San José. En este sentido, ha señalado que «la investigación y la innovación es uno de los pilares de nuestro hospital». «Aspiramos a crear un futuro mejor con la búsqueda de soluciones que marquen la diferencia y pongan la realidad al alcance de todos», ha recalcado García.
Por su parte, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, que ha conocido esta tecnología aplicada en una demostración realizada en el Materno-Infantil de este centro, ha destacado este «nuevo hito» que «demuestra el afán innovador y la superación continua que impregna a toda la sanidad madrileña».
La consejera ha puesto en valor este mapeo no invasivo: «Soluciona problemas reales de la gente real, de las personas que tienen arritmias», ha puntualizado. «Sirve para hacer tratamientos precisos, con el mínimo daño posible, porque no hay que meter catéteres, solo habría que meterlo en el caso de ser necesario», ha agregado.
Además, Matute ha recalcado que el Marañón está entre los seis mejores hospitales del mundo. Y a ello, Javier Bermejo, jefe de Sección de Imagen Cardiovascular, ha agregado que el centro cuenta con un «nivel de excelencia altísimo». «Funcionamos como una verdadera área del corazón funcional. Somos centro de referencia en Madrid y a nivel nacional», ha expuesto.


Mejora del diagnóstico
El equipo de Cardiología del Laboratorio de Investigación Traslacional del Marañón ha trabajado conjuntamente con su Instituto de Investigación Sanitaria y la Unidad de Apoyo a la Innovación, así como con la Universidad Politécnica de Valencia, para crear este sistema que facilita tanto el diagnóstico antes de decidir si una intervención es necesaria, como el apoyo durante los cateterismos, ayudando a los clínicos a identificar la región del corazón que origina la irregularidad y desigualdades en su funcionamiento.
Con este dispositivo, los médicos pueden observar una representación tridimensional, sin necesidad de haber sometido al paciente a un cateterismo, una tomografía axial computerizada (TAC) o una resonancia previa, mejorando con ello su seguridad y comodidad, así como la detección y tratamiento de las arritmias, facilitando la toma de decisiones clínicas en un tiempo óptimo.
Otra ventaja es para el propio hospital, que puede reducir significativamente los costes asociados al manejo de las arritmias, al ser el área de Cardiología una de las que más recursos y pacientes incluye. Y es que, ha apuntado Felipe Atienza, jefe de Servicio de Cardiología, las arritmias cardíacas son «un importante problema de salud y generan un gran impacto económico». Además, un 33% de adultos tendrán durante su vida arritmias y éstas están aumentando con el tiempo.
Esta tecnología de vanguardia ha obtenido la certificación CE, lo que permite su venta comercial en la Unión Europea y syu uso en hospitales y centros de atención cardíaca de viejo continente. De hecho esta técnica ya se está empleando en otros hospitales a nivel nacional y europeo y existe una experiencia de 1.800 pacientes tratados con Corify en estudios clínicos. Aunque, tras la certificación CE ya se puede emplear fuera de protocolos de investigación. Además, Corify fue elegida como la innovación del año por el Instituto europeo de Innovación y Tecnología de la Comisión Europea en 2020 y ha contribuido a reforzar el liderazgo del Gregorio Marañón en el ámbito de la salud cardiovascular.