La profesión médica en España ha alzado la voz frente al nuevo Estatuto Marco. En las últimas semanas, la publicación del borrador en el que trabaja el Ministerio de Sanidad ha encendido las alarmas y provocado un rechazo unánime entre sindicatos y colectivos del sector sanitario. Lejos de cumplir con las expectativas de mejora para un colectivo ya agotado, esta propuesta supone, según los principales actores de la profesión, un retroceso en derechos laborales y una amenaza para la sostenibilidad del sistema público de salud.
El nuevo Estatuto Marco supone un retroceso en derechos laborales y una amenaza para la sostenibilidad del sistema público de salud
La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), junto a diversas asociaciones y sindicatos autonómicos como el Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya y el Sindicato Médico de Euskadi, entre otros, han mostrado su indignación. Desde estudiantes de Medicina hasta jefes de servicio han alzado su voz contra un texto que consideran un «ataque frontal» a la profesión.
Final decepcionante
El proceso de modificación del Estatuto Marco comenzó hace dos años con el objetivo de actualizar una norma que regulaba de manera general a todos los trabajadores del Sistema Nacional de Salud (SNS). Sin embargo, el borrador presentado ha dejado a la profesión médica con un sabor amargo. En lugar de avanzar, los cambios propuestos perpetúan las condiciones laborales que han llevado al desgaste de los profesionales e incluso empeoran algunos aspectos críticos.
El borrador no elimina la obligatoriedad de realizar guardias, ni contabiliza estas horas como tiempo trabajado para la jubilación
Entre los puntos más controvertidos está la regulación de la jornada laboral. El borrador no elimina la obligatoriedad de realizar guardias, ni contabiliza estas horas como tiempo trabajado para la jubilación. Además, plantea una jornada obligatoria de 48 horas semanales con la posibilidad de sumar 150 horas adicionales, sin garantizar descansos adecuados tras las guardias. Todo ello contrasta con las recomendaciones europeas en materia de salud laboral.
Reclasificación profesional y retribuciones injustas
Otro punto de fricción es la falta de reconocimiento a la alta cualificación de los médicos. A pesar de los 360 créditos académicos necesarios para su formación y el nivel de responsabilidad que asumen, el borrador los incluye en el mismo grupo profesional que otras categorías con menores requisitos académicos. Esta reclasificación no viene acompañada de aumentos retributivos justos, lo que genera un fuerte malestar en un colectivo ya descontento por la falta de equiparación salarial con otros países europeos.
El borrador también introduce restricciones adicionales al sistema de incompatibilidades, afectando especialmente a los médicos
El borrador también introduce restricciones adicionales al sistema de incompatibilidades, afectando especialmente a los médicos. Estas limitaciones incluyen la prohibición de compatibilizar actividades en el sector público y privado durante los primeros cinco años de contrato en el SNS y restricciones específicas para jefes de servicio. Desde los sindicatos advierten que estas medidas podrían provocar una fuga de talento hacia otros sectores o países, agravando aún más el déficit de profesionales en el sistema público.
Una petición clara: un Estatuto propio
Ante esta situación, el colectivo médico ha dejado claro que la solución pasa por la creación de un Estatuto de la Profesión Médica que regule sus condiciones laborales de manera específica. Este estatuto debería reconocer las particularidades de su formación, jornada laboral y responsabilidad, con medidas que incluyan cambios significativos en la regulación de las guardias y descansos, así como una mejora en la clasificación profesional y las retribuciones.
«Mejorar las condiciones laborales de los profesionales repercute directamente en la calidad del sistema público y en la atención a los pacientes»
Foro de la Profesión Médica
El rechazo al borrador ha generado una respuesta unánime entre los médicos, quienes han anunciado movilizaciones y medidas de protesta en defensa de sus derechos laborales. Las organizaciones también hacen un llamamiento a las comunidades autónomas, que ostentan la mayoría de las competencias sanitarias, para que trabajen en la implementación de estas reivindicaciones.
La situación actual representa un momento crucial para la profesión médica. En palabras del Foro de la Profesón Médica, «mejorar las condiciones laborales de los profesionales repercute directamente en la calidad del sistema público y, en última instancia, en la atención a los pacientes». La creación de un Estatuto específico para los médicos no solo sería un reconocimiento justo a su trabajo, sino también una medida indispensable para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud público, gratuito y universal en España.