Hematología, de las pocas especialidades en «situación equilibrada» respecto al déficit de profesionales

Gaceta Médica entrevista a Carlos Solano, secretario adjunto de la SEHH.

Red and white blood cells move inside the artery. Red blood cells carry nutrients for the whole body, for example, oxygen. Medical science illustration. 3d rendering

El déficit de profesionales es un problema que afecta a un amplio espectro de ramas de la Sanidad y en prácticamente todos los niveles asistenciales. De hecho, esta fue una de las preocupaciones durante la XIV legislatura, tanto a nivel nacional como autonómico.

Fueron múltiples las ocasiones en las que tanto profesionales de la salud como líderes políticos mostraron su preocupación por esta cuestión. Varios cruces de palabras desde el Congreso de los Diputados o las Cámaras autonómicas entre dirigentes hicieron palpable la tensión que soportaba la sanidad en todos sus niveles.

A pesar de ello, y con la vista puesta en las actuaciones del próximo Gobierno en materia de Sanidad, existen especialidades cuya situación en cuanto a déficit de personal no es tan acusada, como, por ejemplo, la hematología.

Carlos Solano, secretario adjunto de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), ha respondido a las preguntas de Gaceta Médica sobre esta cuestión, afirmando que la situación de los hematólogos a nivel nacional “está equilibrada”.

“A pesar de no existir buenas estadísticas a nivel nacional basadas en jubilaciones, todo lo que calculamos en la SEHH es una aproximación basada en lo que vemos cada uno en nuestras comunidades”, confirma Solano, y añade que esto podría cambiar si se cumple una de las reclamaciones que la Sociedad ha establecido: que haya más plazas en los hospitales, lo que sí implicaría una falta de hematólogos en plantilla si no se forman más especialistas.

Solano explica que el verdadero problema llegará cuando coincidan las próximas jubilaciones de hematólogos y todavía no se hayan formado profesionales. “Hay que tener en cuenta esto para que en el futuro no haya déficit, o al menos no de forma tan acusada”, asegura el secretario adjunto de la SEHH.

Reivindicaciones del hematólogo español

La principal reivindicación de los hematólogos en España es adecuar el tiempo de formación a la complejidad de la especialidad y del programa formativo. Este último, en hematología cuenta con 16 o 17 años desde que se publicó en 2006.

“Estamos pidiendo desde hace ya varios años que se incremente, al menos en 1 año, el periodo de formación, que pase de cuatro a cinco años”, afirma Solano, y añade que la complejidad de la especialización de estos profesionales requiere un enfoque en los avances que hay en materia de medicina.

El secretario adjunto de la SEHH señala que desde la Sociedad han adecuado el programa formativo, lo han actualizado y remitido al Ministerio en varias ocasiones, pero los cambios en el panorama político no han hecho más que retrasar esta actualización.

“Además, puede tener un coste económico mayor, pero está justificadísimo para adecuarnos al entorno europeo. En otros países la especialidad se encuentra en torno a los cinco o seis años de formación, mientras que en España siguen siendo cuatro años”, asegura Solano.

Deficiencias a nivel hospitalario

En cuanto a los hospitales, el especialista resalta que hay deficiencias significativas en cuanto al aumento de la actividad en los últimos y el no crecimiento de las plantillas con arreglo a esas necesidades.

“Las plantillas están muy ajustadas con respecto a la actividad”, afirma Solano, y añade que otra de las reclamaciones que extienden los profesionales de esta especialidad es la necesidad de los servicios de hematología en cuanto a requerimiento de profesionales de otras áreas médicas en laboratorios de patología.

“Estamos reivindicando el papel de biólogos o biotecnólogos que colaboren en el estudio citogenético molecular, que cada vez es más importante en las enfermedades hematológicas”, señala.

Solano asegura que cada vez son más complejos los estudios moleculares para hacer un buen diagnóstico y adaptar el tratamiento a ese diagnóstico para lograr tratamientos más dirigidos y menos tóxicos, y por ello, “necesitamos de otros profesionales que complementen la tarea del hematólogo”.

Por último, y como reflexión final, Solano afirma que el número de hematólogos “no debe estar condicionado por la ciudad o comunidad autónoma”. “Debe haber criterios por el tamaño de hospital, por número de habitantes, etc. Es decir, que haya verdadera adaptación del número de especialistas a la realidad del número de pacientes y la complejidad de los casos”, concluye el especialista de la SEHH.


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