El Hospital San Pedro de Alcántara recibe el Sello de Calidad en Gestión de Información al Paciente Onco-hematológico

El galardón, impulsado por Fundamed y BeOne Medicines con el aval de la SEFH, certifica la labor del Servicio de Farmacia Hospitalaria y su integración multidisciplinar en el cuidado integral del paciente oncológico

En un acto que ha servido para destacar la importancia de la humanización y el rigor científico en el tratamiento del cáncer, el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres ha recibido el Sello de Calidad en Gestión de la Información Multidisciplinar al Paciente Oncohematológico. Este reconocimiento, otorgado por Fundamed en colaboración con la compañía BeOne Medicines y bajo el aval técnico de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), sitúa al centro cacereño a la vanguardia de la atención farmacéutica especializada.

La entrega del certificado ha reunido a los principales responsables de la gestión sanitaria del centro y a los equipos clínicos que, día a día, trabajan en el complejo abordaje de las patologías onco-hematológicas. El evento puso de manifiesto cómo la comunicación efectiva y la coordinación entre servicios son, en sí mismas, herramientas terapéuticas de primer orden.

Un compromiso con la humanización

La apertura del acto corrió a cargo de Encarnación Solís Pérez, gerente del Área de Salud de Cáceres, quien comenzó su intervención destacando que este nuevo logro «no es un hecho aislado, sino la continuación de una estrategia institucional volcada en el paciente«. Solís recordó que el Servicio de Farmacia ha demostrado una trayectoria sólida en humanizacion de la prestación farmacéutica.

Durante su discurso, la gerente fue rotunda al señalar que el verdadero termómetro del éxito es el bienestar de los ciudadanos, ya que «en la gerencia del área de salud de Cáceres estamos convencidos de que vendrán más proyectos y más logros, a veces de la mano de reconocimientos como el que nos reúne hoy aquí, aunque no me cabe ninguna duda de que el mayor reconocimiento lo tenéis con cada paciente”. Solís cerró su intervención agradeciendo la iniciativa «por incentivar a los centros públicos a proponernos nuevos objetivos y horizontes en los que seguir trabajando”.

“Quiero daros las gracias, invitaros a que sigáis creciendo y ofreceros el acompañamiento y soporte necesario en todo lo que haga falta”, concluyó.

Encarnación Solís Pérez, gerente del Área de Salud de Cáceres

La información: un factor determinante en la supervivencia

El presidente de Fundamed, Santiago de Quiroga, profundizó en los orígenes y la necesidad científica de este sello. Quiroga explicó que el proyecto nació en 2020, en plena pandemia, tras detectar «una brecha en relación a la información que recibía el paciente oncohematológico”. Para corregir esta situación, se trabajó con más de una veintena de servicios de farmacia y la SEFH «para revisar cómo se podía identificar las prácticas y normalizarlas«.

Quiroga subrayó que informar bien no es solo una cuestión de cortesía, sino que «la calidad de vida y la supervivencia de pacientes bien informados está ya documentada que tiene repercusiones en extensión de no solo la calidad de vida, sino que obviamente por el seguimiento de los tratamientos y las indicaciones adecuadas… así, tiene lugar el efecto de mayor eficiencia de los tratamientos en general”.

“Este tipo de sello lo reciben servicios de farmacia que cumplen con una serie de estándares, como la metodología FQM y por tanto con diversos grados. Siempre decimos que cuando se otorga este sello, lo que se está haciendo también es enriquecer el propio sello, de la propia experiencia que aportan los servicios”. Al otorgar este reconocimiento, el hospital cacereño entra en lo que Quiroga denominó «el “salón de la fama de los hospitales punteros en España«, un selecto grupo de centros de absoluta referencia que actúan como faros de excelencia en el Sistema Nacional de Salud.

Alianza estratégica por el acceso a la innovación

Desde la perspectiva de la industria comprometida con la asistencia, Margarita Jiménez, Market Access Manager de BeOne Medicines, puso el acento en «la alineación de valores entre el hospital y la entidad farmacéutica«. Jiménez destacó que los objetivos del Servicio de Farmacia de Cáceres, centrados en educar sobre el uso correcto de fármacos y elaborar protocolos de seguridad, encajan perfectamente con la filosofía de su compañía.

Y es que «BeOne Medicine también tiene al paciente en el centro, trabajamos día a día también para que el acceso a los fármacos sea rápido y accesible”, afirmó Jiménez, quien también quiso poner en valor la naturaleza transversal del trabajo. Además destacó que “está entre de los objetivos que tiene el servicio de farmacia educar en todos aquellos aspectos relacionados con el uso correcto de los medicamentos, elaborar protocolos para utilizarlos correctamente e implementar métodos que garanticen su cumplimiento”.

Liderazgo en la gestión de la complejidad técnica

Luis Carlos Fernández Lisón, jefe del Servicio de Farmacia Hospitalaria quiso compartir el mérito con todo su equipo, mencionando especialmente a Ana María Dobrito Pallés, responsable de la consulta monográfica de onco-hematología, «por su tenacidad en los procesos de auditoría de calidad».

El jefe de farmacia explicó que su servicio decidió apostar hace dos años por una consulta monográfica debido a que «es el área de farmacia hospitalaria que más ha crecido en los últimos años, ya no solo en el número de pacientes, sino en la complejidad. Es el área farmacológica ahora mismo por excelencia, es donde hay que estar superactualizado día a día prácticamente. En esta consulta, no solo se vigila el cumplimiento terapéutico, sino que se realiza un seguimiento exhaustivo de las interacciones, incluso con fitoterapia y plantas medicinales, dada la alta toxicidad de estos tratamientos.

Luis Carlos Fernández Lisón, jefe del Servicio de Farmacia Hospitalaria

Además, Fernández Lisón aprovechó el foro para reivindicar que «la farmacia onco-hematológica de Cáceres es la más complicada de todo Extremadura, porque tenemos quizás el mayor volumen de pacientes”, haciendo énfasis en la necesidad de la monitorización en seguridad. El servicio es referente para las áreas de Navalmoral de la Mata y Coria, y en el caso de Hematología, atiende a pacientes derivados de toda la comunidad autónoma, incluyendo Mérida o Zafra. “En farmacia hospitalaria tenemos en nuestro ADN el medicamento, pero tenemos muchas actividades orientadas al paciente y para mí que nos den un sello de calidad me da el doble de alegría», explicaba. Para el equipo, el sello «es un aliciente especial porque nos hemos metido en esto por los pacientes, no por la gestión ni por el dinero”.

Más allá del fármaco

El cierre de las intervenciones clínicas correspondió a Santiago González Santiago, jefe de servicio de Oncología Médica, quien ofreció una visión de cómo la farmacia se ha integrado orgánicamente en el proceso asistencial. González destacó la participación de los farmacéuticos en los comités de tumores moleculares, aportando un valor crítico en la era de la medicina de precisión, recordando a su equipo que “vuestra visión creo que es muy importante porque en la era de la medicina personalizada aportáis rigor científico a la hora de seleccionar fármacos muy específicos para pacientes muy concretos”.

El oncólogo repasó hitos que demuestran la vocación de servicio del hospital, como el acuerdo con la Cruz Roja durante la pandemia para llevar la medicación a los domicilios de los pacientes más vulnerables. Asimismo, resaltó el esfuerzo por optimizar el tiempo de los pacientes en el Hospital de Día, mediante el paso de tratamientos intravenosos a subcutáneos y la mejora de la prescripción electrónica. “Se trata de integrar conocimiento, coordinar esfuerzo y compartir objetivo”, concluyó González, recordando que en este proceso participan desde los facultativos hasta los celadores, todos piezas clave en el engranaje de la excelencia.

Sobre la optimización de los tiempos del paciente, González anunció que «estamos trabajando actualmente en la prescripción electrónica y en modificar los horarios para optimizar esos tiempos, mientras menos tiempo estén en el hospital, pues mejor”. Mientras reconoció la labor de todo el personal, «desde los farmacéuticos hasta los celadores, que muchas veces está todo, pero si el celador no lleva el tratamiento, se dilata ese tiempo. Invito a seguir persiguiendo la excelencia. No es un punto o un premio, es un camino”.

El acto finalizó con la entrega del distintivo a Luis Carlos Fernández Lisón y Ana María Dobrito, en presencia de Luis Bravo García-Cuevas, subdirector de Farmacia del SES, sellando así un compromiso que, como señalaron los intervinientes, no es un punto de llegada, sino un camino continuo hacia la mejor atención posible para los pacientes de Extremadura.


También te puede interesar…