La huelga médica llega a su ecuador: «No podemos arriesgarnos a otras tres décadas en estas condiciones»

Los médicos cumplen su tercer día de huelga nacional para reclamar un Estatuto propio y un marco de negociación específico con Sanidad

La huelga médica ha alcanzado el ecuador de su convocatoria y mantiene abierto el desacuerdo entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos facultativos en torno al nuevo Estatuto Marco. Las organizaciones convocantes consideran que la reforma no atiende plenamente sus demandas y reiteran la petición de un estatuto propio y un marco de negociación específico. Por su parte, el departamento que dirige la Mónica García sostiene que el texto incorpora avances “materiales” dentro del marco competencial del Estado. Con paros previstos durante toda la semana y nuevas jornadas de huelga anunciadas hasta junio, las movilizaciones continúan en distintas comunidades autónomas.

El pasado sábado, una manifestación multitudinaria en el centro de Madrid dio el pistoletazo de salida a cinco días de paro, del 16 al 20 de febrero, y abrió un calendario de movilizaciones que se prolongará hasta junio. Por primera vez, los principales sindicatos médicos del país —la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA)— marchan unidos y encabezando la protesta contra el nuevo Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad.

En Madrid, Amyts se concentró frente al Centro de Salud de Abrantes en una jornada que su secretaria general, Ángela Hernández, ha calificado de punto de inflexión para la profesión. “Si hay algo que ha conseguido esta ministra y este secretario de sanidad ha sido unir a la profesión. Estamos todos remando en la misma dirección porque no podemos arriesgarnos a continuar otras tres décadas en las condiciones de ejercicio en las que hemos venido ejerciendo”, ha afirmado.

Hernández ha rechazado que la exigencia de un estatuto propio responda a planteamientos corporativistas. “Dicen que no nos pueden dar un estatuto médico propio, nos tachan de clasistas. Esto no tiene nada que ver con el clasismo ni con el corporativismo. Nosotros llevamos discriminados desde el Estatuto Marco de 2003”, aseguró. A su juicio, la regulación vigente ha consolidado un modelo laboral que penaliza específicamente a los facultativos.

“Queremos ser como el resto de las categorías, queremos tener una jornada que cuente en su totalidad y todo lo que exceda de ahí porque no haya plantillas suficientes de médicos se considere se retribuya como una hora extraordinaria como cualquier otro trabajador”, ha defendido. No obstante, ha admitido la escasez estructural de profesionales: “Somos conscientes de que un médico no aparece debajo de una piedra, pero esto tiene que solucionarse”.

Servicios mínimos abusivos

Desde la CESM han valorado el seguimiento de la primera jornada de huelga como “un importante éxito”, pese a lo que consideran un contexto «restrictivo». La organización ha denunciado que “se han establecido unos servicios mínimos abusivos que exigen aproximadamente un 75% de efectivos en servicios no esenciales y un 100% en los esenciales, cuando en otros momentos como puede ser el periodo de vacaciones las plantillas funcionan al 40% en servicios no esenciales”. Según añaden, hay comunidades autónomas que han recurrido a la vía judicial “para denunciar esta imposición de servicios mínimos abusivos, superiores incluso a los fijados para la huelga que se convocó el pasado mes de diciembre”.

Ante los días de paro restantes en esta convocatoria, CESM ha querido dirigirse también a la ciudadanía. El sindicato ha trasladado “un mensaje a los pacientes, a los que pide disculpas por las molestias que esta huelga pueda ocasionar”, recordando que el objetivo es que los profesionales puedan seguir ejerciendo “en las mejores condiciones laborales posibles” y que la sanidad pública mantenga la calidad asistencial.

Una de las comunidades donde se están percibiendo los problemas es en la Región de Murcia, donde el desarrollo del paro ha estado marcado por la polémica en torno a los servicios mínimos. El Sindicato Médico de la Región de Murcia (CESM) ha informado de que “la segunda jornada de paro médico y facultativo ha estado marcado por el caos organizativo en torno a los servicios mínimos, tras el auto notificado del lunes por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia que anulaba la orden del pasado sábado impuesta por la Administración”.

Según el sindicato, los nuevos servicios mínimos “han sido comunicados en los hospitales y centros de salud una vez que los profesionales ya se habían incorporado a sus puestos de trabajo después del inicio de la jornada laboral”. Como consecuencia, “durante las primeras horas del paro se continuaron aplicando los servicios mínimos publicados el sábado, generando una situación de descoordinación generalizada”. La organización asegura que esta “falta de planificación” y el “retraso en la aplicación efectiva de la resolución judicial” han provocado “una notable confusión entre los facultativos y equipos directivos”. Por ello, exige a la Administración “seguridad jurídica, coordinación y claridad en la comunicación de medidas que afectan directamente tanto a los profesionales como al funcionamiento del sistema sanitario”.

La ministra defiende su Estatuto Marco

Frente a estas críticas, la ministra de Sanidad ha defendido públicamente el nuevo Estatuto Marco tras el Pleno del Senado del pasado martes. “Yo he estado trabajando en el sistema 22 años y nunca jamás he oído hablar ni de huelgas, ni de guardias de 24 horas, ni de condiciones materiales que dependieran del Estatuto Marco”, afirmó, atribuyendo la actual protesta al hecho de haber reactivado un texto que, según recordó, estaba “obsoleto desde 2003”.

García ha sostenido que la controversia se debe a que se está exigiendo al Estatuto resolver cuestiones que no dependen del Ministerio. “La mayoría de esas mejoras materiales dependen de quien gestiona la sanidad, que son las comunidades autónomas”, señaló, insistiendo en que el Gobierno se ha reunido “en innumerables ocasiones” con ellas para construir un texto viable sin invadir competencias.

Entre las medidas incorporadas citó la eliminación de las guardias de 24 horas, oposiciones cada dos años, la conciliación, la reducción de jornada y la inclusión de bajas y enfermedad dentro de los complementos, defendiendo que el Ministerio ya ha incluido “todas las medidas materiales” posibles dentro de su marco competencial.

Con posiciones aún alejadas y un calendario de paros que se prolongará en los próximos meses, el pulso por el Estatuto Marco entra en una fase de consolidación del conflicto, en la que los sindicatos médicos mantienen la presión en la calle mientras el Ministerio insiste en que la reforma supone una actualización imprescindible del marco laboral sanitario.


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