La Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta transformadora en el sistema sanitario español. Así lo mostraron en el I Foro de IA para el Sistema de Salud, organizado por el Ministerio de Sanidad, donde se destacó su potencial para mejorar la atención y avanzar hacia una medicina más personalizada. Marta Villanueva, directora de la Fundación IDIS, participó en este foro y defendió el papel clave del sector privado y afirmó que esta transformación no ha sido solo un avance tecnológico, sino un cambio de paradigma que revolucionó la historia del sistema sanitario.
La ministra de Sanidad, Mónica García, encargada de inaugurar el foro, subrayó que la IA no fue solo un avance técnico, sino un motor de cambio en los modelos de atención y en la propia concepción del sistema de salud. “El enorme interés que generó la IA ha confirmado su potencial como herramienta clave. Todos los sistemas de salud, ante retos como el envejecimiento de la población y la falta de profesionales, la reconocieron como un elemento fundamental”, afirmó.
García destacó que el Ministerio ha desarrollado una hoja de ruta clara junto a las comunidades autónomas para incorporar esta tecnología de forma ética, coordinada y equitativa. “La IA no sustituye, complementa. Refuerza el trabajo de los profesionales, respetando siempre su experiencia y criterio clínico”, explicó. La titular del ramo defendió también que la transformación digital debía ir acompañada de principios éticos, privacidad, transparencia y supervisión humana: “La fiabilidad de los datos y la confianza en la tecnología fueron esenciales. La innovación tuvo que estar al servicio de las personas”.
“La IA no sustituye, complementa. Refuerza el trabajo de los profesionales, respetando siempre su experiencia y criterio clínico”
En la primera mesa del foro, titulada “Situación de la IA en el Sector de Salud”, participaron destacados expertos como Marta Villanueva, directora general de la Fundación IDIS; María Fe Lapeña Gutiérrez, subdirectora general de Servicios Digitales de Salud del Ministerio de Sanidad; Emilio Vivancos Rubio, responsable de la Oficina Autonómica para la Aplicación de la Inteligencia Artificial en Salud de la Generalitat Valenciana; Benigno Rosón Calvo, subdirector general de Sistemas y Tecnologías de la Información del Servicio Gallego de Salud; y Pablo Crespo de la Cruz, secretario general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN). La mesa fue moderada por Mercedes Alfaro Latorre, exsubdirectora general de Información Sanitaria del Ministerio de Sanidad.
En su exposición, Villanueva defendió con firmeza el papel activo y responsable del sector privado en la implantación de la Inteligencia Artificial en el sistema sanitario. Durante el foro, aseguró que esta transformación no responde a una mera evolución tecnológica, sino a un auténtico cambio de paradigma que reconfigura el presente y futuro de la atención médica. “Esto no fue una revolución industrial, es un cambio de paradigma que ha transformado por completo la historia del sistema sanitario”, afirmó.
Villanueva destacó que la IA ha obligado a replantear competencias tanto técnicas como humanas. Asimismo, señaló que los profesionales sanitarios debieron adquirir habilidades digitales y capacidades de acompañamiento para reforzar su papel ante el paciente. “La IA no deshumaniza, todo lo contrario: permite centrarse en el cuidado humano al eliminar tareas que no aportaron valor”, subrayó.
Entre los beneficios tangibles, enumeró avances ya implementados como diagnósticos más precisos, terapias personalizadas, monitorización remota de pacientes y procesos clínicos más eficientes. Estos resultados, señaló, resultaron especialmente relevantes en un sistema tensionado por el envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades crónicas y la presión asistencial.
Villanueva enfatizó que la IA ya hizo posible una verdadera medicina de precisión, adaptada a las características individuales de cada paciente. “Tocamos ya esa medicina predictiva y personalizada que tanto prometía. La IA ha transformado la investigación, la clínica, los ensayos y los propios hospitales”, aseguró.
“Tocamos ya esa medicina predictiva y personalizada que tanto prometía. La IA ha transformado la investigación, la clínica, los ensayos y los propios hospitales»
Desde el sector privado, indicó, ya se han incorporado numerosas herramientas tecnológicas: más del 80% de los hospitales privados ofrecieron consultas digitales, el 50% ha realizado seguimiento digital tras el alta y más del 30% ha monitorizado a los pacientes mediante wearables.
Villanueva también puso en valor el peso del sector privado en el ecosistema sanitario: ha atendido a 12,5 millones de ciudadanos con doble aseguramiento y ha generado más del 20% de los datos sanitarios del país. Sobre esta base, la Fundación IDIS ha impulsado el Espacio de Datos de la Sanidad Privada, un proyecto pionero que busca integrar datos clínicos para su uso responsable en la práctica médica y en la investigación.
Este espacio ha incluido un repositorio de algoritmos desarrollados con datos del sector privado, que ha permitido avanzar en conocimiento clínico y en gobernanza de datos, tanto de uso primario como secundario. El proyecto contó con el respaldo del Ministerio de Transformación Digital, estuvo financiado con fondos europeos y se alineó con las principales normativas europeas, como el Reglamento del Espacio Europeo de Datos de Salud, el Reglamento de Inteligencia Artificial y la legislación sobre protección de datos.
Oportunidad estratégica
Desde el ámbito institucional, María Fe Lapeña Gutiérrez, subdirectora general de Servicios Digitales de Salud del Ministerio de Sanidad, destacó en el foro que la IA representaba una oportunidad estratégica para transformar el modelo asistencial ante desafíos como el envejecimiento y la sobrecarga sanitaria. “La IA fue una aliada clave para apoyar a los profesionales y fortalecer el sistema”, afirmó. También subrayó que su implantación debía hacerse con garantías de calidad, transparencia y respeto al criterio clínico, como apoyo —y no sustituto— del profesional sanitario.
Mercedes Alfaro Latorre, moderadora de la mesa inaugural, remarcó que la IA ya estaba redefiniendo la forma en que trabajábamos y nos relacionábamos. “La sanidad no fue la excepción. Fue uno de los ámbitos donde la IA entró con más fuerza”, aseguró.
Desde las comunidades autónomas, Emilio Vivancos Rubio, responsable de la Oficina Autonómica de IA en Salud de la Generalitat Valenciana, explicó que uno de los primeros desafíos fue acabar con la dispersión tecnológica. “Creamos una oficina para ordenar y garantizar que la IA llegara también a los hospitales más pequeños”, relató. Citó como ejemplo el cribado automatizado de cáncer de mama o sistemas que procesaban miles de imágenes óseas y torácicas cada mes.
“Creamos una oficina para ordenar y garantizar que la IA llegara también a los hospitales más pequeños”
Benigno Rosón Calvo, desde el Servicio Gallego de Salud, afirmó que Galicia consideraba la IA como una herramienta estratégica con enorme potencial. En su comunidad ya se aplicaban soluciones digitales en urgencias, oftalmología, radiología y enfermedades crónicas. Destacó el desarrollo de modelos predictivos que procesaban grandes volúmenes de datos clínicos: “Queríamos transformarlos en herramientas útiles para los profesionales”.
Desde el sector empresarial, Pablo Crespo de la Cruz, secretario general de FENIN, insistió en que la IA fue clave para hacer más con menos recursos humanos. Recordó que el sistema nacional ya había recibido 140 millones de euros del Plan de Recuperación para tecnología sanitaria, aunque advirtió que muchas soluciones aún carecían de validación. “La IA debe aplicarse con las mismas garantías que cualquier tecnología sanitaria. No se trata de sustituir, sino de potenciar el valor de la atención médica”, concluyó.