Infecciones respiratorias infantiles: un reto creciente para la pediatría cada invierno

Especialistas alertan sobre la gravedad de la bronquiolitis y la laringitis en menores de 2 años y destacan la importancia de la prevención y la vacunación.

Las infecciones respiratorias en niños representan un desafío recurrente cada otoño e invierno, afectando gravemente a los menores y presionando los sistemas de salud. Enrique Sánchez, jefe del servicio de pediatría del Hospital Vithas Xanit Internacional y Vithas Málaga, ha compartido para GM su conocimiento sobre el impacto de estas infecciones en la población pediátrica y la importancia de la prevención y vacunación.

Población más vulnerable

Sánchez ha explicado que las infecciones respiratorias varían según la época del año, ha asegurado que “en otoño son muy frecuentes las laringitis, identificables por la “tos perruna” que despierta al niño por las noches, acompañado de mocos o un comienzo súbito. En invierno, con la llegada del frío, predominan otras infecciones más graves, como las bronquiolitis, que afectan sobre todo a los lactantes”. Las bronquiolitis, ha precisado, son la primera infección respiratoria de las vías bajas en menores de dos años, mientras que en adultos solo se presentan si existen factores de riesgo como el tabaquismo o enfermedades preexistentes.

Los menores de dos años son los más vulnerables a estas afecciones, especialmente aquellos menores de tres meses, ha señalado Sánchez. “Esta franja de edad es crítica y tiene un mayor porcentaje de ingresos hospitalarios, particularmente en niños con condiciones de base como prematuros, problemas cardíacos o inmunodeficiencias”, ha aclarado. Además, la incidencia de estas infecciones y la gravedad de sus efectos pueden depender de la salud subyacente del niño, siendo prioritario proteger a aquellos con mayores riesgos.

Prevención y vacunación

La prevención, según ha recalcado el pediatra Sánchez, es clave para mitigar el impacto de las infecciones respiratorias. Entre las recomendaciones esenciales están las medidas higiénicas, como el lavado de manos y evitar el contacto con personas enfermas, especialmente en guarderías. En cuanto a vacunación, destaca la importancia de la inmunización contra el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), que es el principal causante de bronquiolitis, “desde el año pasado, se administran anticuerpos en los centros de salud para prevenir la bronquiolitis por VRS en lactantes”.

Sánchez también ha resaltado el papel de la vacunación contra la gripe, sobre todo en menores de cinco años, como aconseja la Junta de Andalucía. “Las campañas de vacunación no solo buscan reducir el riesgo de complicaciones en los niños, sino también en sus familiares y en la comunidad en general”, ha añadido. Asimismo, ha recordado que es esencial que los niños cumplan con todo el calendario de vacunación oficial para optimizar su protección.

Uso de medicamentos y automedicación

Al abordar el uso de medicamentos en infecciones respiratorias, Sánchez ha enfatizado que la mayoría de las infecciones virales no requieren tratamiento antibiótico y que automedicar a los niños puede ser peligroso. “La mayoría de las infecciones respiratorias en niños son virales y duran aproximadamente una semana o diez días. Los medicamentos solo alivian los síntomas, no curan la infección”, ha advertido. Además, en los lactantes, la limpieza con suero fisiológico para mantener las fosas nasales despejadas es fundamental, ya que su respiración depende principalmente de la nariz.

El pediatra ha recomendado que los niños reciban seguimiento médico continuo, preferiblemente con el mismo pediatra, para un tratamiento adecuado. “La automedicación es especialmente peligrosa en los lactantes. Solo debe administrarse paracetamol en caso de molestias o fiebre, siempre bajo recomendación del pediatra”, ha afirmado, subrayando los riesgos de administrar fármacos sin prescripción en edades tan tempranas.

Previsión estacional

Sobre el futuro cercano, Sánchez ha anticipado que las bronquiolitis seguirán siendo comunes, aunque la vacunación contra el VRS podría reducir el número de hospitalizaciones. Sin embargo, ha advertido que otros virus respiratorios, como el metaneumovirus, están en aumento y podrían seguir afectando a los niños, “es verdad que estamos viendo ingresos por otros virus que están aumentando su incidencia y que no se disponen vacunas para ellos”, ha señalado. Además ha destacado que “es fundamental mantener las medidas de prevención e higiene, como el lavado de manos y el uso de mascarillas cuando sea necesario, para reducir la propagación de estos virus”.

La vacunación, según el pediatra, puede reducir las complicaciones severas, aunque no se elimina por completo la afluencia en urgencias. “La vacunación contra la gripe y el VRS probablemente disminuya los casos graves, pero las urgencias seguirán viendo una afluencia significativa de pacientes debido a infecciones menores que producen síntomas similares”, ha aclarado. La inmunización de grupos de riesgo es esencial para reducir la carga hospitalaria durante los meses críticos.

Vacunación para toda la población

Para complementar la perspectiva de Sánchez, José Martínez Olmos, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) y exsecretario general de Sanidad, ha reforzado la importancia de la vacunación como medida preventiva clave.

Martínez Olmos ha asegurado que “es evidente que la capacidad de prevención de las vacunas VRS y otras infecciones son un recurso fundamental para evitar morbilidad y sobre todo mitigar las complicaciones de estas patologías e incluso mortalidad”. Para Martínez Olmos, esto es esencial en las políticas de salud pública ya que es una de las consecuencias que se pretenden alcanzar con los programas de vacunación.

Mejorar la capacidad de respuesta sanitaria

Respecto a la gestión de los picos de infecciones respiratorias, Martínez Olmos ha recalcado la importancia de que los sistemas de salud estén bien organizados y preparados para responder ante estas situaciones, evitando la saturación. Aunque la vacunación es la base de la prevención, Martínez Olmos ha recomendado el uso de medidas adicionales como las mascarillas y el lavado de manos, entre otras muchas medidas.


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