El culebrón sobre la especialidad de Infecciosas continúa. Este martes vence el plazo en el que el Ministerio de Sanidad debía tomar una decisión sobre si dar luz verde o no a dicha especialidad. No obstante, el nuevo titular de la Dirección General de Ordenación Profesional, Miguel Ángel Mañez, ha activado la prerrogativa extraordinaria que le permite aplazar la decisión tres meses más antes de ofrecer un dictamen definitivo.
Esta ampliación de plazo solo puede emplearse una vez por parte del Ministerio y, según ha podido saber Gaceta Médica de fuentes conocedoras del proceso, Sanidad habría comunicado esta mañana a los representantes de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) que va a prorrogar el plazo. De esta forma, la nueva fecha límite pasa a ser el próximo 14 de julio.
En dicha reunión, el Ministerio se ha comprometido a llevar el asunto a la Mesa de Personal en el nuevo plazo. La ampliación llega en un contexto en el que se ha producido el reciente relevo al frente de la Dirección General y en el que son numerosos los asuntos que Sanidad tiene encima de la mesa.
La prórroga resulta fundamental para mantener con vida una especialidad cuya reclamación es una demanda histórica de los profesionales. También deja la puerta abierta a la futura aprobación ya que, si no se hubiera activado este aplazamiento de tres meses, el silencio del Ministerio hoy hubiera resultado desestimatorio. Este hecho hubiera implicado, a su vez, que no se hubiera podido reactivar la creación de la especialidad durante los próximos cuatro años.
El presidente de la SEIMC, Javier Membrillo, al ser preguntado por Gaceta Médica, valora como “positivo” el compromiso del Ministerio de elevar la creación de la especialidad de Infecciosas a la Mesa de Personal en los próximos tres meses, si bien reconoce cierta “decepción” con este aplazamiento. Membrillo considera que se trata de un asunto “urgente” que arrastra reclamaciones “desde hace 4 años”.
Una decisión fundamental
La decisión, ya sea en un sentido o en otro, es fundamental, ya que de ella depende que esta especialidad se pueda poner en marcha o no. En este sentido, merece la pena recordar que España es uno de los pocos países de su entorno que todavía no la ha puesto en marcha, algo que parece pertinente en un contexto en el que las amenazas de este tipo son cada vez más usuales y graves.
Así lo han recordado en varias ocasiones los representantes de la SEIMC, como Javier Membrillo, su presidente, quien en una entrevista concedida meses atrás a este diario, reivindicó la importancia de que la especialidad contara con un programa formativo propio homologable con el de otros países europeos.
En este sentido, la SEIMC ha descartado tradicionalmente que el itinerario formativo responda a un área de capacitación específica (ACE), una reclamación que asumió el grupo de trabajo que evalúa las solicitudes de creación al dar luz verde al inicio de la tramitación. Los expertos, como informó Gaceta Médica, concluyeron que debe tramitarse la solicitud de una especialidad completa en Enfermedades Infecciosas.
Todo ello llega, también, en un escenario en el que el Gobierno ha mostrado su compromiso con una correcta preparación y respuesta frente a futuras emergencias sanitarias con pasos adelante como la aprobación de la ley de la Agencia Estatal de Salud Pública.