La gestión sanitaria está evolucionando hacia un modelo basado en la optimización de recursos y la mejora continua de los resultados en salud. Actualmente, la disponibilidad de datos permite mejorar la atención sanitaria mediante un análisis avanzado que facilita la toma de decisiones. En este contexto es fundamental información objetiva, inteligencia del dato y un soporte real para la adopción de medidas y acciones.
Así se puso de manifiesto en la reunión del Comité de Innovación de la Fundación Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), en la que los miembros del equipo de la consultora IQVIA, en concreto, Ana Pérez, VP Consulting and RWE; Juan Carlos Álvarez, director de Consultoría en Salud (PPG); y Jordi Domínguez, engagement Manager RWE Solutions, mostraron los beneficios que tiene una gestión basada en valor y mostraron cómo el uso de datos de evidencia en el mundo real permite tomar decisiones más precisas y eficientes en el ámbito sanitario.
Durante la reunión se explicó la importancia del uso del dato (Real World Data – RWD) y su utilidad para mejorar la definición de estrategias en la gestión sanitaria. La compañía destacó que el acceso y análisis continuo de estos datos permite optimizar la excelencia clínica y el aprovechamiento eficiente de los recursos, alineando la práctica clínica con los estándares más avanzados.
Right Care
Uno de los ejes centrales de la presentación fue la explicación del concepto ‘Right Care’, que busca garantizar el uso adecuado de los servicios sanitarios, evitando tanto la infrautilización de aquellos que no aportan valor como la sobreutilización de recursos innecesarios. Por ese motivo, contar con un análisis de datos estructurado permite identificar ineficiencias en los procesos asistenciales y detectar oportunidades de mejora en la trayectoria clínica de los pacientes, mejorando así los resultados en salud.
Inteligencia del dato
Asimismo, se resaltó el papel de la inteligencia del dato en la transformación sanitaria, ya que gracias a la combinación de información clínica, guías de práctica basadas en la evidencia y tecnología avanzada, es posible desarrollar modelos predictivos y benchmarking para evaluar la calidad asistencial y proponer mejoras.
Entre las aplicaciones concretas, se mencionó el uso de plataformas de medición y evaluación continua del desempeño clínico, que permiten monitorear los resultados en tiempo real y activar intervenciones adaptadas a cada paciente.
Casos prácticos
A lo largo de la sesión, se presentaron varios casos prácticos en los que la aplicación de estos principios ha demostrado mejoras significativas. En el ámbito de la cirugía ginecológica, por ejemplo, se mencionó la implantación en hospitales de nuevos dispositivos para realizar ablaciones endometriales e histerectomías de manera más eficiente, reduciendo la necesidad de quirófano y anestesia. En el tratamiento de la psoriasis moderada y grave, el uso de Medidas de Resultados Reportados por el Paciente (PROMs) ha permitido evaluar el impacto de los tratamientos desde la perspectiva del paciente, optimizando las decisiones terapéuticas.
Además, en el cáncer de mama metastásico y en la diabetes mellitus tipo 2, el análisis de datos ha facilitado la identificación de patrones de tratamiento, la reducción de la variabilidad clínica y la toma de decisiones más precisas para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Ángel de Benito, director de operaciones de la Fundación IDIS, aseguró que «la toma de decisiones basada en datos de evidencia en mundo real es fundamental para mejorar los resultados en salud de los pacientes». «Sin duda, contar con herramientas como la presentación nos ayuda a avanzar hacia un modelo de gestión sanitaria más inteligente, equitativo y sostenible«, agregó.