El proceso de adjudicación del concierto sanitario de Muface para el periodo 2025-2027 ha estado marcado por intensas negociaciones, ajustes presupuestarios y decisiones clave de las principales aseguradoras. Desde el lanzamiento de la primera licitación hasta la renuncia final de AXA y Mapfre, el Gobierno y las compañías han trabajado para alcanzar un acuerdo que garantice la estabilidad del modelo mutualista y la cobertura sanitaria de más de 1,5 millones de funcionarios. Aunque el camino ha sido complejo, las mejoras introducidas han permitido la adhesión de Adeslas y Asisa, asegurando la continuidad del sistema.
Primera licitación: un inicio fallido
El 30 de octubre de 2024, el Gobierno lanzó la primera licitación para el concierto sanitario de Muface, destinado a proporcionar cobertura médica a más de 1,5 millones de funcionarios y sus familias. Con un presupuesto total de 3.860 millones de euros para los tres años de vigencia, la prima per cápita propuesta suponía un aumento del 8% respecto al contrato anterior. Sin embargo, esta cifra fue considerada insuficiente por las aseguradoras para cubrir el incremento de los costes sanitarios.
Adeslas, Asisa y DKV decidieron no presentar ofertas, dejando desierta la convocatoria
Uno de los puntos más conflictivos fue la falta de ajustes en la estructura de financiación por tramos de edad, lo que generaba un desequilibrio en la cobertura de los mutualistas de mayor edad. Ante estas condiciones, las principales aseguradoras—Adeslas, Asisa y DKV—decidieron no presentar ofertas, dejando desierta la convocatoria y obligando al Gobierno a replantear su estrategia.
Segunda licitación: ajustes insuficientes
Tras el fracaso de la primera licitación, el Ejecutivo aprobó una segunda el 17 de diciembre de 2024, elevando la prima per cápita en un 33,5% con respecto al contrato anterior. Con ello, el presupuesto global ascendió a 4.478 millones de euros, un incremento de más de 600 millones respecto a la primera oferta.
La segunda licitación elevó la prima per cápita en un 33,5% con respecto al contrato anterior, aun así no atrajo a las aseguradoras
Además, se introdujeron mejoras en los pagos por tramos de edad para intentar equilibrar la financiación de los mutualistas con mayor carga asistencial. Sin embargo, estos cambios no fueron suficientes para atraer a las aseguradoras, que mantuvieron su negativa a participar, argumentando que la prima per cápita seguía sin reflejar el aumento del gasto sanitario real y que era necesario un mayor compromiso financiero del Estado.
Negociaciones y modificación del pliego
La presión ejercida por los funcionarios y las conversaciones entre el Gobierno y las compañías aseguradoras llevaron a una nueva modificación de las condiciones. El 28 de enero de 2025, el Consejo de Ministros aprobó un incremento adicional de la prima, alcanzando un 41,2% de aumento acumulado en comparación con el concierto previo. Este ajuste supuso un añadido de 330 millones de euros al presupuesto, elevando el total del contrato a 4.808,5 millones de euros para los tres años de vigencia.
El Consejo de Ministros aprobó un incremento adicional de la prima, alcanzando un 41,2% de aumento acumulado en comparación con el concierto previo
El nuevo pliego también incluyó una estructura de primas escalonada según tramos de edad más equitativa, mejorando la financiación de los mutualistas de mayor edad. Además, se reforzaron las garantías de cobertura en zonas rurales y se introdujeron cláusulas para agilizar los pagos a las aseguradoras.
Adeslas y Asisa
Tras estos cambios, Adeslas fue la primera en confirmar su participación el 20 de febrero de 2025. La aseguradora valoró positivamente los esfuerzos del Gobierno por mejorar la financiación y garantizar la sostenibilidad del sistema. Desde Adeslas señalaron que el nuevo modelo de distribución de la prima era más acorde con las necesidades de los mutualistas y ofrecía un marco más equilibrado para la prestación de los servicios sanitarios. No obstante, subrayaron la importancia de seguir evaluando la evolución del concierto a lo largo de los próximos años para asegurar su viabilidad a largo plazo.
Adeslas confirmo su participación el 20 de febrero y Asisa el 26
Por su parte, Asisa anunció su adhesión al concierto el 26 de febrero de 2025, destacando las mejoras incluidas en el pliego. La compañía enfatizó que la actualización en la financiación por tramos de edad y el refuerzo en la garantía de cobertura habían sido factores determinantes para su decisión. Sin embargo, también expresó su preocupación por la sostenibilidad del modelo en futuros acuerdos, señalando que el sistema mutualista requería reformas estructurales más profundas para evitar que cada nueva licitación se convierta en un proceso de incertidumbre y negociación extrema.
AXA y Mapfre
El 4 de marzo de 2025, Mapfre anunció su decisión de no participar en el concierto, tras evaluar las condiciones del nuevo pliego. La compañía argumentó que las condiciones del acuerdo no encajaban con su estrategia de negocio. Su posible retorno a Muface, tras su salida en 2009, había generado expectativas en el sector, pero finalmente la aseguradora optó por mantenerse al margen.
Mapfre y AXA alegan falta de viabilidad técnico-financiera para no acudir a Muface
Por su parte, AXA también decidió no acudir al concierto tras un análisis detallado de las implicaciones técnico-financieras. La compañía manifestó que las condiciones del pliego no le permitían presentar una oferta alineada con sus estándares de calidad y sostenibilidad.
Incertidumbres
DKV finalmente no concurrirá al acuerdo y el sentimiento de incertidumbre vuelve a sobrevolar sobre sus mutualistas, que se verán obligados a cambiar de compañía. La principal incógnita radica en cómo se organizaría el traspaso de estos asegurados a otras compañías.
Los sindicatos han mantenido una postura crítica ante los problemas de retrasos y cancelaciones de citas médicas que han afectado a los mutualistas.
Por otro lado, los sindicatos han mantenido una postura crítica ante los problemas de retrasos y cancelaciones de citas médicas que han afectado a los mutualistas. Han exigido soluciones concretas para garantizar la estabilidad del modelo y mejorar la calidad de la atención sanitaria.
Perspectivas de futuro
El acuerdo alcanzado garantiza la sostenibilidad del modelo mutualista durante el periodo 2025-2027, pero deja abiertas incógnitas sobre su viabilidad a largo plazo. De cara al próximo trienio, será fundamental que el Gobierno y las aseguradoras trabajen en un modelo de financiación más sólido y equitativo que asegure la continuidad del sistema sin generar nuevas crisis y que pueda atraer a mas aseguradoras que hagan el sistema eficiente y eficaz.