La Cumbre de la Federación Europea de Asociaciones de Enfermeras (EFN) que acoge el Consejo General de Enfermería (CGE) pacta sus principales estrategias formativas para hacer frente a una fuga de talento sin precedentes de unos “sistemas sanitarios colapsados”. El déficit de profesionales y el incremento de agresiones a enfermeras tras la pandemia por COVID-19 han sido otros de los temas tratados en el encuentro que reúne a los máximos responsables de las Asociaciones Nacionales de Enfermeras de Europa.
“Debemos estar juntos en todos los frentes para la defensa de los derechos, para mejorar el abordaje de la cronicidad en esta Europa envejecida, para que no se pierdan vocaciones y para que las enfermeras no sean las víctimas que se expongan al peligro sin protección en la próxima emergencia sanitaria”, ha explicado Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería de España.
Fuga de cerebros
La enfermería europea asiste a una fuga de cerebros sin precedentes. “La Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros deben darse cuenta de que tenemos un gran problema político en torno a este tema. No pueden ignorar el colapso del sistema sanitario en todos los estados miembros. En esta Asamblea General necesitamos pactar estrategias que nos aseguren que nuestras enfermeras se quedan, y eso solo se puede hacer a través de un buen reclutamiento y una buena formación que les invite a trabajar en nuestros sistemas sanitarios”, ha señalado Paul de Reeve, secretario general de EFN.
Durante la junta de EFN se han pactado estrategias formativas para dotar a los jóvenes de una educación de excelencia, que les impulse y sitúe a la vanguardia en conocimientos enfermeros. “Necesitamos educar a nuestras enfermeras para que sean digitalmente capaces en cada país. Sabemos que esta digitalización no se está produciendo al mismo nivel en todos los países, por ello, tenemos que educar a nuestras enfermeras a través del aprendizaje permanente”, ha expuesto Aristides Chorattas, presidente de EFN y miembro de la Asociación de Enfermeras de Chipre.
Formación, práctica avanzada, conocimiento y experiencia enfermera han sido otros temas que han resaltado los dirigentes europeos. Así, en esta reunión europea han detectado la necesidad de que “las enfermeras tengan conocimientos realmente avanzados. Es el momento de la educación de la mujer, de la formación de las enfermeras. Soy optimista porque creo que ahora, en este ámbito político de grandes cambios, y con tanta escasez de enfermeras, es nuestro momento”, afirma Monika Azman, miembro del Comité Ejecutivo de EFN y de la junta de la Asociación de Enfermeras de Eslovenia.
Agresiones en aumento
Otro de los temas que centran la cumbre europea es el incremento de las agresiones a profesionales sanitarios, especialmente a enfermeras, una profesión donde el 92 por ciento son mujeres. “La violencia ha aumentado en los entornos sanitarios y principalmente contra las enfermeras. Y no se trata solo de violencia física, sino también psicológica. Tras la pandemia, la actitud de los pacientes ha cambiado, ya no confían en los servicios y menos en el personal sanitario. A pesar de que las enfermeras fueron sus grandes heroínas durante este periodo, la situación está cambiando y hemos visto cómo la gente ha perdido la paciencia con el personal sanitario», explica Chorattas.
«Ya hemos emitido una declaración en asambleas anteriores sobre la violencia contra enfermeras, pero ahora estamos buscando formas de ser prácticos y, aunque en cada país exista una cultura diferente, es necesario definir una estrategia europea donde se tome una decisión unánime para abordar este problema. Diseñar políticas y legislaciones con las que unamos nuestros esfuerzos con un único objetivo común”, sigue Chorattas. En este sentido, las enfermeras españolas, durante la presidencia Española de la Unión Europea, que se alargará hasta diciembre, aprobará una directiva relacionada con el abordaje de la violencia y agresiones contra enfermeras que ponga fin y solución a esta lacra.
Déficit enfermero
La alarmante escasez de enfermeras afecta a todo el continente europeo. En concreto, España ocupa el sexto lugar por la cola en la Unión Europea, con una falta de 95.000 enfermeras para llegar a la media europea de 827 enfermeras. Por debajo de España solo se encuentran Eslovaquia, Italia, Hungría, Bulgaria, Grecia y Letonia.
Dada la preocupante situación, la cumbre de EFN cree prioritario «que haya políticas a nivel de salario, condiciones de trabajo y conciliación familiar, elementos que favorezcan que las enfermeras no abandonen la profesión, y por otro lado, es necesario que aumentemos el número de enfermeras porque la pandemia ha puesto de manifiesto este déficit y, por ello, nuestro objetivo está claro, trasladar a la Unión Europea, tanto a la Comisión como al Parlamento esta situación para que tome medidas inmediatas y claras para aumentar el número de enfermeras en toda Europa, algo que se empezará a hacer a partir de enero del año que viene”, concluye José Luis Cobos, vicepresidente del Consejo General de Enfermería de España y vocal del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE).