Adoptar nuevas estrategias para impulsar las tasas de vacunación y reducir la mortalidad de la población. Es la nueva reclamación del colectivo enfermero para que la inmunización maximalice sus beneficios gracias a una alta cobertura, ya que constituye una de las intervenciones más coste-efectiva y exitosa en el ámbito de la Salud Pública. Así, han reclamado diseñar líneas específicas para asentar las campañas de vacunación y que lleguen de manera efectiva a los ciudadanos.
Conseguir altas tasas de vacunación es el pilar fundamental para mejorar la incidencia de las enfermedades respiratorias. Las inoculaciones son una de las herramientas más potentes con las que contamos para prevenir y curar estas patologías. Y en este proceso, el papel de las enfermeras es el motor principal para impulsar estos índices en enfermedades como la gripe, el COVID-19 o el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), tal y como ha explicado, en un comunicado, el Consejo General de Enfermería (CGE).
Esta es la idea sobre la que se ha cimentado el webinar ‘Cómo abordar la prevención de enfermedades respiratorias’, organizado por el Instituto Superior de Formación Sanitaria (ISFOS) del CGE, con la colaboración de Pfizer. Durante dos horas, cuatro expertas en el campo han desgranado los factores más relevantes para que la vacunación cale entre la población. Tanto en las enfermedades más prevalentes como la gripe o el COVID-19, como en otras de menor incidencia, pero grave impacto para la salud de las personas.
El papel de las enfermeras
La directora de ISFOS, Pilar Fernández, ha resaltado que “en las enfermeras recae una parte fundamental de esta prevención, que es la educación para la salud. Debemos informar a nuestros pacientes, desde la evidencia científica, de los elementos a nuestro alcance para evitar contagios, reduciendo riesgos de transmisión de estas patologías y también incidiendo en la necesaria vacunación”. Además, ha reforzado la idea de que la formación, la evidencia científica, y la educación para la salud “son los pilares en los que deben basarse para convencer a los indecisos”, y que es fundamental “hacerlo desde el ejemplo, “vacunándose las enfermeras también”.
Por otro lado, la médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) Olga Vicente ha incidido en el impacto pronunciado de las infecciones agudas respiratorias y el papel fundamental de la vacunación para reducir las consecuencias de estas enfermedades tanto en la salud de las personas como en la salud de los sistemas sanitarios. Así, ha asegurado que el 90 por ciento de las infecciones respiratorias van a ser de origen vírico, siendo los más prevalentes en nuestro medio el virus de la Influenza, COVID-19 y el VRS.
“Afortunadamente disponemos de vacunas eficaces para las infecciones más prevalentes y que originan mayor morbimortalidad. Teniendo en cuanta que las recomendaciones en vacunas están basadas en la evidencia científica, es fundamental que los profesionales sanitarios conozcamos los beneficios en salud y la reducción de la mortalidad y morbilidad asociada a la vacunación, y de esta forma realicemos una promoción activa de la vacunación, mejorando su implementación”, ha ampliado Vicente.
Divulgación entre la población
La enfermera especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria Mabel Bueno, ha recordado todo el muestrario de vacunas disponibles contra las enfermedades respiratorias. “Es importante el concienciar a la sociedad y a los gestores en salud, de que, como reza el dicho: más vale prevenir que curar, ya que nos ahorramos un gran impacto, tanto sociosanitario, como económico y para ello, como enfermeras, es imprescindible que conozcamos qué vacunas son y cómo y cuándo las podemos administrar”, ha insistido.
Diseñar estrategias específicas es clave para asentar las campañas de vacunación, y estas deben estar basadas en evidencia científica. La directora asistencial enfermera Área Noroeste de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, María Soledad Ochandorena, ha mencionado cinco puntos para poder desarrollar estas estrategias. En primer lugar, ha apuntado a la necesidad de “fortalecer los sistemas de salud” aumentando la capacitación del personal o asegurando un suministro estable de vacunas. Además, ha destacado la necesidad de abordar las dudas y miedos de los pacientes con “un diálogo abierto, evidencia científica y testimonios de expertos”.
Asimismo, ha puntualizado que “se debe facilitar la educación y comunicación a la población con información clara y campañas informativas”. También ha indicado la necesidad de favorecer el acceso a la vacunación con medidas como la ampliación de horarios o poder entrar en los programas de vacunación a través de los móviles. Ochandorena ha señalado la necesidad de simplificar los procesos, con acciones “como promover el registro electrónico o la simplificación de la documentación”.
Vacunación durante la gestación
Por último, la enfermera y secretaria de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas (Anenvac), Inmaculada Cuesta, ha comentado la importancia de abordar el VRS durante el periodo de maternidad. “La administración de inmunógenos indicados especialmente durante la gestación tiene como fin prevenir enfermedades y complicaciones a la propia mujer, favorecer un óptimo desarrollo fetal, evitar problemas durante el parto y proteger al futuro recién nacido durante el tiempo de más vulnerabilidad”.
En concreto, sobre la vacunación de VRS para la madre y el futuro recién nacido, la enfermera ha resaltado que, a través de la vacunación materna, “se puede proteger tanto al futuro recién nacido desde el minuto cero del nacimiento hasta al menos los seis meses de vida”. Por ello, «existe una vacuna segura y eficaz que al ser administrada a la mujer gestante transfiere los anticuerpos protectores frente al VRS a su futuro hijo a través de la placenta. La inmunización maternal es segura y eficaz, evita enfermedades y complicaciones a dos personas y es una acto altruista y solidario de la madre a su futuro hijo”, ha concluido.