La evolución en la elección de Medicina de Familia por los MIR: casi el doble de plazas que en 2004

Según el Sindicato Médico Andaluz de Granada, el mayor aumento de plazas MIR en Medicina Familiar se produjo en el periodo 2024-2025

Esta semana ha finalizado el proceso de adjudicación de plazas MIR 2025 con una sorpresa: todas las vacantes de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria han sido asignadas. Es un dato bastante significativo, ya que desde la época de la pandemia de la Covid-19 no conseguían adjudicar todas las plazas: en la convocatoria de 2023 quedaron sin cubrir 131 plazas, cifra que aumentó a 246 en el proceso de 2024.

Según el informe del coordinador del Centro de Estudios del Sindicato Médico Andaluz de Granada, Vicente Matas, el número de plazas MIR para Medicina de Familia ha experimentado notables fluctuaciones desde 2004, con periodos de incrementos significativos y algunos descensos puntuales. Entre 2007 y 2008, las plazas aumentaron en 445, marcando un impulso importante para esta especialidad fundamental en el sistema sanitario. Este crecimiento continuó de forma aún más destacada entre 2019 y 2020, justo en el periodo en que la pandemia de la COVID-19 golpeó con fuerza, cuando se sumaron 819 plazas más, evidenciando la apuesta por fortalecer la Atención Primaria ante la crisis sanitaria.

Aunque los incrementos han sido mayoritarios, también se registraron años con disminuciones en el número de plazas. La mayor caída se produjo entre 2013 y 2014, cuando el número de plazas disminuyó en 429, un retroceso que impactó la disponibilidad de futuros especialistas en Medicina de Familia. A pesar de este descenso, la tendencia general a lo largo de las tres últimas décadas ha sido hacia el incremento progresivo, reconociendo la importancia estratégica de esta especialidad para la sostenibilidad y eficacia del sistema sanitario.

Recientemente, en el periodo de 2024 a 2025, las plazas han vuelto a subir con fuerza, alcanzando un aumento de 485 plazas. Este dato refleja un compromiso renovado con la Atención Primaria y con la formación de médicos especialistas que puedan afrontar los retos actuales y futuros del sistema de salud, especialmente en el contexto post-pandemia y el envejecimiento poblacional. Este incremento pretende paliar la histórica falta de profesionales y mejorar la cobertura y calidad asistencial.

En este sentido, con el aumento de la adjudicación de plazas en el periodo de tiempo mencionado se reconoce la necesidad urgente de impulsar esta especialidad mediante mejores condiciones laborales, mayor estabilidad y mayor presupuesto, para atraer a más profesionales y asegurar que el primer nivel asistencial sea el eje fundamental del sistema de salud.

Desde el Foro de Médicos de Atención Primaria aseguran que una medida que ayudará a hacer más atractiva esta especialidad es introducirla en las facultades y mejorar las condiciones del ejercicio de la profesión en el primer nivel asistencial, «para convertirlo realmente en el eje del sistema, como la forma más eficiente de conservar el pilar básico del Estado del Bienestar y hacer frente a futuras pandemias, en las que Primaria realiza el diagnóstico, seguimiento, control y alta de aproximadamente el 90% de las infecciones».

De este modo, el crecimiento de plazas en Medicina de Familia, especialmente los fuertes aumentos en años clave como 2008, 2020 y 2025, responde a la necesidad de reforzar la Atención Primaria tras las lecciones aprendidas en la pandemia y el envejecimiento demográfico. A pesar de algunos retrocesos puntuales, la tendencia es clara: convertir a esta especialidad en una parte fundamental de la columna vertebral del sistema sanitario español para garantizar una atención cercana y eficiente a la población.

Datos de la convocatoria de 2025

En esta convocatoria, Medicina de Familia ha dado la sorpresa al colgar el cartel de «completo» en el último turno de la adjudicación del MIR. Según el informe de Matas, de los primeros 1.000 aspirantes a residentes, solo 16 eligieron esta especialidad. El goteo de adjudicación fue lento hasta el ‘sprint’ final del proceso cuando Medicina de Familia cogió carrerilla.

A partir de los 5.000 aspirantes, las cifras suben de 66 a 12, continuando en los siguientes 6.000 a 215. El salto grande lo pega en los últimos candidatos, cuando adjudican 1.697, más de la mitad de las plazas ofertadas de la especialidad.

Por su parte, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) incide en que es «fundamental» hacer una lectura correcta de estos datos. Señala que entre los 300 primeros aspirantes del MIR 2025, esta especialidad fue la número 21 más elegida, es decir, que hubo 26 que se eligieron menos en ese mismo tramo, incluso había diez que no fueron elegidas por nadie.

Con ello, la organización explica que es importante tener en cuenta que Medicina de Familia adjudica más de 2.000 plazas, una cifra muy superior a la de otras especialidades. «Cuando hay más plazas, es lógico que muchas se elijan en etapas posteriores del proceso, una vez que se han agotado opciones en especialidades con menor oferta», afirma.

Sin embargo, aunque este año ha sido un logro para Medicina de Familia cubrir todas las plazas, desde la Asociación MIR España (AME) pide que se reflexione sobre el conjunto de estos datos: la primera en cerrar sus puertas fue Dermatología, una especialidad que destaca por no tener guardias.


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