La medicina personalizada permitirá mejorar el diagnóstico precoz de artritis reumatoide

En la actualidad hay 300.000 enfermos en España por ello, la SER propone adaptar los tratamientos a las características individuales de cada paciente.

‘XIII Simposio de Artritis Reumatoide’ organizado por la SER
‘XIII Simposio de Artritis Reumatoide’ organizado por la SER.

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica que provoca la destrucción de las articulaciones, lo que conlleva una gran discapacidad funcional. Ante esto, la profesión médica tiene el reto de adaptar todos los avances. En la actualidad hay 300.000 pacientes en España con esta patología. Por este motivo, la Sociedad Española de Reumatología (SER) ha puesto en valor la medicina personalizada ya que permitirá adaptar los tratamientos a las características individuales de cada paciente. Se tratará, por tanto, de una mejora en el diagnóstico precoz y el control de la enfermedad.

Este tema ha sido abordado en el ‘XIII Simposio de Artritis Reumatoide’ organizado por la SER en Gijón, Asturias, esta pasada semana. Durante este evento, más de 400 especialistas discutieron los últimos tratamientos de esta enfermedad que tiene un alto impacto en la calidad de vida de quiénes la padecen.

El presidente del Comité Organizador Local del simposio y jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Cabueñes (Gijón), Jesús Babío, ha profundizado, en una entrevista para Gaceta Médica, en la importancia de la medicina personalizada y el papel de los biomarcadores en el pronóstico y tratamiento de la artritis reumatoide. Así, el objetivo primordial de los especialistas en Reumatología es «lograr un diagnóstico precoz» para «evitar las discapacidades funcionales» que esta enfermedad puede ocasionar.

Avances en el tratamiento personalizado

«El uso de biomarcadores como los reactantes de fase aguda, el factor reumatoide y los anticuerpos antipéptido citrulinado es clave para predecir la evolución de la enfermedad», ha explicado Babío. Estos marcadores, cuando se detectan en altos niveles, indican que el paciente tiene un peor pronóstico, lo que requiere un tratamiento más agresivo y un seguimiento más estricto desde las fases iniciales de la enfermedad. Por tantos, estos avances suponen que los profesionales médicos deban estar lo «mejor formados» para «tener una mayor sospecha a la hora de ofrecer un mejor diagnóstico para detectar antes la enfermedad y tratarla más precozmente», tal y como ha insistido Babío.

Sin embargo, a pesar de los avances, Babío ha señalado que aún existen barreras para la implementación de algunas de las técnicas más avanzadas en la práctica clínica diaria. «Los estudios moleculares y genéticos son prometedores, pero aún no están disponibles en todos los hospitales debido a su alto costo y al nivel de desarrollo que requieren», según ha comentado. Se tratan de unos estudios punteros, esenciales para la comprensión de los mecanismos de la artritis reumatoide. También, para ofrecer tratamientos cada vez más eficaces.

Por todo ello, la falta de acceso a estas herramientas muestra que se trata de una realidad desentendida. La medicina personalizada no solo implica utilizar los mejores fármacos disponibles. Así, ha resaltado la importancia de integrar estudios a nivel molecular y genético que permitan un tratamiento específico para cada paciente.

La importancia de la formación

Durante este simposio, los expertos destacaron la necesidad de una mayor formación para los especialistas en Reumatología. «Cuanto mejor formados estemos, mayor será nuestra capacidad para detectar la enfermedad en sus fases iniciales», ha resaltado Babío. Por ello, también ha recordado la importancia de la colaboración entre los profesionales de Atención Primaria (AP) y los reumatólogos. Ellos son los primeros en detectar los síntomas de la artritis reumatoide y derivar al paciente al reumatólogo lo antes posible. La rapidez en la derivación es clave para comenzar el tratamiento de forma temprana y evitar la progresión de la enfermedad. «Si los médicos de AP sospechan que el paciente puede tener artritis reumatoide, pueden adelantar ciertas pruebas, lo que facilita que nosotros comencemos el tratamiento de inmediato», ha ampliado.

Por ello, la medicina personalizada basada en el uso de biomarcadores es una de las áreas más prometedoras para el futuro del tratamiento de esta enfermedad. «El desarrollo de la biología molecular y las técnicas de ADN recombinante pueden aportar nuevos datos que mejoren el tratamiento”, ha incidido Babío. No solo previene la aparición de la artritis reumatoide, sino también que adapta los tratamientos a las características específicas de cada paciente.

Simposio de artritis reumatoide

Algo que también subrayó, durante la inauguración del simposio, el presidente de la SER, Marcos Paulino. «Cuanto antes se inicie el tratamiento, más posibilidades hay de controlar la enfermedad y mantener la calidad de vida de los pacientes». Un diagnóstico tardío puede tener consecuencias muy importantes. La inflamación crónica provoca un daño irreversible en las articulaciones, limitando la movilidad y acortando la esperanza de vida de los pacientes.

Por último, otro de los temas abordados en este simposio fue la relación entre el tabaco y la artritis reumatoide. Si bien es conocido que el tabaco es perjudicial para muchas enfermedades, su impacto en la artritis reumatoide es muy relevante. «Se ha demostrado que el tabaco aumenta la gravedad de la enfermedad, incrementando los niveles de biomarcadores y empeorando el pronóstico», ha añadido Babío. Además, no solo las articulaciones se ven afectadas por la artritis reumatoide. Esta enfermedad puede causar problemas en otros órganos como en el aparato respiratorio o el sistema cardiovascular, ha concluido.


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