Las claves del caso ICOMEM: del artículo 13 de los estatutos a la batalla judicial de Merina

La jubilación, el punto crítico que desató la polémica en las elecciones del ICOMEM y abre un panorama marcado por la incertidumbre

El emblemático Gran Anfiteatro del ICOMEM. (ICOMEM)

Las elecciones al Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) del pasado 17 de diciembre han quedado marcadas por la controversia. Tomás Merina Ortega, quien obtuvo una clara victoria en las urnas con el 46,9 % de los votos (4.475 votos), ha visto su elección anulada en los despachos tras ser impugnada por Manuel Martínez-Sellés, presidente en funciones de la institución. Este acto ha generado un gran revuelo entre los colegiados y ha puesto en entredicho el proceso electoral y las normativas que rigen al colegio profesional.

Tomás Merina Ortega, presidente electo del ICOMEM

El equipo jurídico de «ICOMEM para Todos», la plataforma que respalda a Merina, ha calificado este acto como una maniobra antidemocrática» que busca impedir que se respete la decisión de los médicos madrileños. En palabras de Merina: “Fui proclamado ganador de las elecciones por la Junta Electoral de este mismo Colegio. Ahora, en una fea maniobra de despacho, quieren anular mi toma de posesión. Nuestros abogados van a interponer los recursos contenciosos-administrativos y todo tipo de medidas legales para evitarlo”.

El artículo 13 de los Estatutos del ICOMEM: base de la controversia

El conflicto radica en la aplicación del artículo 13 de los Estatutos del ICOMEM, que establece como requisito para ocupar cargos en la Comisión Permanente, incluido el de presidente, «hallarse en el ejercicio de la profesión médica». Este requisito, según las alegaciones de Martínez-Sellés, no lo cumpliría Merina debido a su condición de jubilado.

La Comisión de Recursos del ICOMEM ha avalado esta interpretación, calificando como «demoledor» el informe que inhabilitaría al doctor Merina para asumir el cargo. Este pronunciamiento, aunque fundamentado en el marco normativo, ha generado una ola de críticas por parte de los colegiados que consideran que se está utilizando la normativa para manipular los resultados electorales.

Requisitos para ocupar cargos en el ICOMEM

De acuerdo con el artículo 13 de los Estatutos, para ocupar un puesto en la Comisión Permanente del ICOMEM es necesario cumplir con los siguientes requisitos:

  1. Colegiación y antigüedad: Estar colegiado en el ICOMEM con una antigüedad mínima de 10 años.
  2. Ejercicio activo: Hallarse en el ejercicio de la profesión médica.
  3. Ausencia de sanciones disciplinarias: No haber sido objeto de sanciones disciplinarias o, de haberlas recibido, haber obtenido la correspondiente rehabilitación.
  4. Legalidad: No estar incurso en prohibiciones o incapacidades legales o estatutarias.

Esta normativa busca garantizar que los cargos de representación se otorguen a médicos activos, con experiencia profesional vigente y sin conflictos legales o éticos que puedan comprometer la integridad de la institución. Además, se alinea con el artículo 7 de la Ley 2/1974 sobre Colegios Profesionales, que exige que quienes desempeñen cargos de representación se encuentren en el ejercicio de la profesión.

Las acusaciones de «maniobra de despacho»

Los defensores de Merina argumentan que este no solo cumple con los requisitos establecidos por los Estatutos del ICOMEM, sino que su candidatura fue previamente validada por la Junta Electoral, que también supervisó y certificó los resultados del 17 de diciembre. Según el equipo jurídico de «ICOMEM para Todos», esta decisión posterior de la Comisión de Recursos es una «modificación arbitraria de las reglas» con el fin de favorecer al actual presidente en funciones.

El doctor Merina ha declarado que: “Si algún compañero médico o periodista quiere la misma documentación que se facilitó a la Junta Electoral y desmonta la acusación contra Tomás Merina, puede disponer de ella”. Esta postura busca reforzar la transparencia de su candidatura y legitimar su posición como ganador de las elecciones.

El impacto de la controversia en el ICOMEM

Esta situación pone en entredicho la capacidad del ICOMEM para llevar a cabo procesos democráticos y transparentes. La polarización generada entre los colegiados refleja un clima de desconfianza hacia las instancias encargadas de garantizar el cumplimiento de las normas.

La decisión de la Comisión de Recursos también resalta la importancia de mantener un equilibrio entre la aplicación estricta de los estatutos y el respeto a la voluntad expresada por los colegiados en las urnas. Aunque las normativas buscan asegurar una gestión colegial eficiente y representativa, también es fundamental que estas no sean percibidas como herramientas para manipular los resultados electorales.

Futuro incierto

El caso Merina no solo ha dejado en evidencia los desafíos internos del ICOMEM, sino que también ha puesto de manifiesto la necesidad de revisar y actualizar los estatutos para evitar futuras controversias. La inclusión del requisito de «ejercicio activo» ha demostrado ser una espada de doble filo: si bien garantiza que los dirigentes estén en contacto con la realidad profesional, también puede ser utilizado como argumento para invalidar candidaturas con amplio respaldo electoral.

En un momento crítico para la sanidad madrileña, el ICOMEM enfrenta el reto de recuperar la confianza de sus colegiados y garantizar que sus procesos internos reflejen los principios de democracia, transparencia y justicia. El desenlace de este caso será clave para definir el futuro de la institución y su capacidad para liderar con autoridad y legitimidad.

Por ahora, la presidencia del ICOMEM queda en suspenso mientras se resuelven los recursos legales interpuestos por el equipo de Merina. Lo que está en juego no es solo la elección de un presidente, sino también la credibilidad y el prestigio de una institución centenaria que representa a miles de médicos madrileños.

Martínez-Sellés no se volverá a presentar

Por su parte, Manuel Martínez-Sellés, presidente en funciones del ICOMEM, ha adelantado que no se volverá a presentar a las nuevas elecciones. “El haber perdido las elecciones previas me inhabilita, al menos moralmente, para aprovechar esta situación y presentarme de nuevo”, ha explicado el doctor.

Manuel Martínez-Sellés, presidente en funciones del ICOMEM

Ahora, los pasos a seguir, según ha indicado, pasan por aguardar los dictámenes de la asesoría jurídica del ICOMEM para “iniciar cuanto antes un nuevo periodo electoral“, ha subrayado Martínez-Sellés en las declaraciones con las que ha anunciado el contenido de la resolución con la que se anula la candidatura de Tomás Merina.


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