Las condiciones de la Atención Primaria que desincentivan a los MIR para quedarse

Garantizar unas retribuciones y condiciones laborales adecuadas, además de posibilitar la conciliación, podría hacer que considerasen quedarse en su plaza.

Los médicos internos residentes (MIR) que completan su formación no son absorbidos por sus respectivos sistemas de salud pública. A pesar de los anuncios y las ofertas, no terminan de encajar en las vacantes que las gerencias les reservan. Entre los motivos, la situación de la Atención Primaria (AP) que les desincentivan para quedarse con su plaza. Un problema muy diverso dadas las diferencias territoriales y los factores diferenciales de cada sistema de salud. En las zonas urbanas afectan más las condiciones laborales y en las rurales, la concentración de plazas de difícil cobertura. Todo ello, unido a la falta de estabilidad laboral y la sobrecarga de trabajo.

En las áreas urbanas, los Médicos de Familia y Comunitaria (MFyC) tienen asignados cupos de hasta 1.800 pacientes, lo que supone una alta carga de trabajo. Si bien, aunque los cupos sean reducidos en las zonas rurales, alrededor de 600, existen otros condicionantes que dificultan la labor profesional. Entre ellos, la dispersión geográfica y la falta de infraestructura, como ordenadores o internet en los consultorios, tal y como ha indicado la responsable del Grupo de Trabajo de Residentes y Jóvenes Especialistas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Beatriz Torres, en una entrevista para Gaceta Médica. Además, «muchos de estos médicos tienen que desplazarse en su propio vehículo entre varios pueblos, lo que añade una carga extra a su trabajo diario».

Por tanto, todos estos motivos dificultan la labor de los gerentes sanitarios para estabilizar a sus residentes y cubrir todas las plazas vacantes. Por ello, el presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Miguel Lázaro, ha puesto el foco, en otra entrevista, en garantizar unas retribuciones y condiciones laborales adecuadas, así como en la conciliación de la vida laboral y familiar. Entre otros motivos, para evitar que los médicos emigren a otros países de Europa en busca de mejores oportunidades.

Condiciones y falta de incentivos

Aunque en los últimos años ha surgido una tendencia en la que se ofrecen contratos más prolongados, en concreto, de entre dos a tres años, lo que brinda a los médicos una mayor estabilidad, están sujetos a otras condiciones desfavorables. Torres ha destacado que «están apareciendo contratos mixtos con dos sedes de trabajo, donde el médico debe desempeñar sus funciones en lugares diferentes». Por ejemplo, en Valladolid y Ponferrada. Se trata de una situación que empuja a los profesionales a grandes desplazamientos de forma diaria. «Esto provoca que muchos profesionales rechacen este tipo de contratos», ha añadido.

Torres se ha mostrado crítica con estas condiciones, ya que han ido empeorando. Lo ha concretado con la especialidad, Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC), en Castilla y León. En los últimos años se han implementado contratos en los que solo se elige un área de salud, sin saber concretamente en qué centro se desempeñarán. Esto se contrapone a la situación anterior cuando los MIR sabían en qué centro de salud trabajarían.

Además, tras los contratos de fidelización, muchos médicos deben enfrentarse a oposiciones en las que las plazas ofertadas suelen ser de difícil cobertura o bajo la categoría de ‘médico de área’. Esta situación hace que, aunque haya interés por parte de los recién graduados en quedarse, las condiciones laborales no faciliten su permanencia.

Solo el 40% se quedan en Madrid

En cuanto al número de ofertas que realizan las diferentes comunidades autónomas, en Madrid, el 40 por ciento de los residentes que han terminado su formación este año se quedan en su centro de salud. En concreto, se tratan de 94 (de un total de 230) jóvenes médicos que se incorporarán a la Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC). De todos ellos, habían mostrado interés por las plazas 159 residentes, según informó la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS).

Para Torres, es uno de los ejemplos de cómo la falta de incentivos puede afectar a la retención de médicos. «Muchos residentes acuden a Madrid a formarse y, al finalizar, vuelven a sus comunidades de origen. Las diferencias salariales entre las comunidades autónomas juegan un papel. Madrid no es una de las regiones mejor pagadas, a pesar de ser una ciudad cara para vivir», ha subrayado.

Pero la retribución no es el único problema. «Los contratos ofrecidos en Madrid son de tres años, pero con la posibilidad de ser desplazado dentro de la comunidad si la plaza elegida es ocupada por un titular. Además, muchas plazas son de turno de tarde, lo que dificulta la conciliación familiar», ha apuntado Torres. Por ello, este panorama, unido a la sobrecarga laboral y el déficit de profesionales hace que muchos recién graduados opten por trasladarse a otras CCAA o incluso otras especialidades o salidas laborales.

Ofertas de las comunidades autónomas

Por su parte, el Servicio Murciano de Salud (SMS) ha contratado a 252 médicos, de los que 156 son MIR que han acabado su formación en septiembre. Así, la relación de ofertas de trabajo para los 414 residentes de la convocatoria del 2024 y el conjunto de contrataciones médicas queda en el 37,7 por ciento en la Región de Murcia. Se trata de un dato global a todas las especialidades. En cuanto a la Medicina de Familia y Comunitaria, han sumado 41 profesionales. Tanto residentes recién formados como a otros con mayor recorrido. Torres ha insistido en que «no se trata de que los médicos acepten cualquier oferta, sino de crear un entorno laboral que sea atractivo y satisfactorio para todos ellos».

En otras autonomías como la Comunidad Valenciana también pretende retener con contratos de interinos a los 197 residentes de MFyC que han terminado su formación. En Galicia, la Xunta tiene intención de retener al 84 por ciento de todos los residentes en el Servicio Gallego de Salud (SERGAS). Así, de los 120 médicos de familia que finalizan su formación, un total de 101 profesionales continuarán vinculados. La estrategia de esta comunidad incluye plazas de difícil cobertura que no requieren concurso-oposición durante los primeros tres años, lo que ofrece cierta estabilidad a los profesionales.

En Navarra, el Departamento de Salud ha convocado diez procesos de concurso-oposición, para el ingreso y para la contratación temporal y promoción interna, en distintas categorías para cubrir un total de 412 plazas. Así, han recordado que ya existen 128 contratos de larga duración para los residentes. En Cantabria, de los 33 residentes que han acabado su formación en el Servicio Cántabro de Salud (SCS), 23 de ellos se han apuntado a la bolsa de trabajo.

Por otro lado, Extremadura ha planteado que todos sus residentes puedan continuar en el Servicio Extremeño de Salud (SES), por lo que ha ofrecido 145 plazas. Finalmente, la Junta de Castilla y León adjudicó en junio 317 contratos de fidelización a residentes que se habían formado en esta comunidad.

Conciliación y flexibilidad

Entre las reivindicaciones para mejorar el sistema MIR, Torres ha reclamado una mayor transparencia en la elección del área de salud, permitiendo a los profesionales conocer de antemano el centro donde trabajarán y su horario. Por su parte, Lázaro ha destacado que los MIR «ya han hecho suficientes exámenes», por lo que ha coincidido en que la estabilidad laboral es fundamental para retenerlos. «Deberíamos ofrecerles contratos indefinidos sin más pruebas, porque ya han sido evaluados durante toda su formación», ha resaltado.

Lázaro ha abundado en que, además de las cuestiones salariales, es crucial ofrecer medidas que permitan la conciliación de la vida laboral y familiar. «En Ibiza, por ejemplo, algunos médicos de familia han optado por jornadas de 12 horas en lugar de las tradicionales guardias de 24 horas. Esto les permite tener más tiempo para su vida personal», ha explicado. Estas iniciativas, que facilitan la flexibilidad laboral, podrían ser clave para atraer y retener a los médicos jóvenes.


También te puede interesar…