Apenas restan dos días para que el sábado, a las 16.00 horas (15.00 horas en Canarias), más de 30.000 aspirantes a las plazas de Formación Sanitaria Especializada den comienzo a su examen MIR y del resto de especialidades de ciencias de la salud. Pondrán fin así a meses de preparación y a una última semana de nervios, estrés y pocas horas de sueño. Las academias tienen tomada la medida a esta recta final y proponen a sus alumnos una serie de pasos y consejos para aprovechar al máximo estos últimos días de estudio y evitar caer en imprevistos de última hora.
Una de esas academias es CTO, uno de los grupos de formación más importantes del sector sanitario. Su director académico, Fernando de Teresa, explica que en esta última semana “es esencial que dediquen una considerable cantidad de horas al estudio diario, siguiendo una planificación rigurosa, con el objetivo principal de fortalecer sus conocimientos mediante la revisión constante”. Dentro del planning de CTO, esta práctica tiene dos propósitos, según señala: “Por una parte, consolidar la información ya adquirida y, por otra, mantener la mente activa para prevenir ansiedades, miedos y excesivo análisis”.
Durante esta recta final, las academias evitan introducir conceptos nuevos a sus alumnos, y se centran en reforzar aquellos que ya han sido asimilados. En el caso de CTO, la preparación durante este periodo apenas cambia, solo se agiliza. “La única modificación sustancial consiste en la incorporación de una evaluación más extensa, compuesta por 100 preguntas diarias”, aclara De Teresa a Gaceta Médica. Este modelo se repite también en otra de las academias de referencia para la preparación del examen de médico residente, el Curso MIR Asturias. Su director general, Alberto García Herrero, indica que el trabajo se concentra ahora en “repasar más cantidad en menos tiempo”.
Cada año, cientos de aspirantes MIR peregrinan hasta Oviedo, sede de la prestigiosa academia; de hecho, más del 80 por ciento de sus alumnos proceden de fuera de la región. Otros tantos siguen el curso vía ‘online’ desde las sedes de Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia. “Cada día, los alumnos estudian seis o siete horas una parte del libro que llamamos ‘Repasos relacionales’, una visión más transversal de la asignatura; se enfrentan a un test de entre 100 y 120 preguntas ajustadas al nivel avanzado de esta recta final y tienen una última clase de tres horas, para la que se hace un esfuerzo tremendo en resumir todo el contenido”, concreta García Herrero sobre el planning: “Es el zumo de la medicina exprimido al máximo”.
Antes del examen
En las 48 horas previas a la prueba los nervios se disparan y la gestión emocional, más allá de la preparación académica, se convierte en prioritaria. En este sentido, las academias recomiendan no alterar la rutina y llevar esta última fase del proceso con naturalidad. “Les aconsejamos que no hagan nada nuevo esta última semana. Es decir, si no han salido a correr durante toda la preparación, no van a ponerse ahora. Si nunca han tomado nada para dormir, no es recomendable que lo hagan el día antes del examen, porque no saben cómo les va a sentar. Lo mismo con la dieta. En definitiva, les decimos que hagan vida normal y no implementen cambios”, explica el responsable de MIR Asturias.
Para el viernes, cada maestrillo tiene su librillo. Mientras que CTO recomienda poner fin al estudio en las 24 horas previas al examen “para evitar fatiga y estrés”, en MIR Asturias el planning no cambia: “Es un día normal y se estudia como cualquier otro”. Al menos, hasta las 9 de la noche. Una vez que terminan su jornada lectiva, el deber es desconectar. “Es recomendable que disfruten con su familia y amigos, salgan a cenar y, sobre todo, descansen. El sábado por la mañana, lo mismo: dormir, desayunar, hablar con la familia, pero nada de tocar un libro”, comenta García Herrero a GM.
«Les decimos que no apuren, que no confíen en el tráfico ni en los ascensores o en la disponibilidad del taxi; que sean lo más precavidos posible en ese aspecto»
Alberto García Herrero, director general de MIR Asturias
El día D
Varios meses de preparación después, y tras una última semana intensa, llega el ‘día D’ y desde las academias insisten en restar importancia al examen. El Grupo CTO, por su parte, subraya que es “crucial” que los aspirantes comprendan que no se trata de un diagnóstico puro de su conocimiento, “sino más bien como una evaluación diagnóstica del esfuerzo invertido a lo largo del curso”. Para MIR Asturias, es “un simulacro más”. El último de cuantos organiza la academia para preparar a sus alumnos se desarrolló el pasado sábado, en las mismas facultades donde se van a examinar en apenas unos días. “Están preparados y de lo último que se tienen que preocupar es del plano académico”, comenta García Herrero.
Así, lo fundamental en las horas previas a la prueba es evitar imprevistos. “A nivel administrativo, insistimos en que no olviden el DNI o el pasaporte”, reitera. A partir de las 15.00 horas (14.00 en Canarias) comienza el llamamiento, y es esencial que lleguen a tiempo. “Les decimos que no apuren, que no confíen en el tráfico ni en los ascensores o en la disponibilidad del taxi. Que sean lo más precavidos posible en ese aspecto”, asegura el representante de MIR Asturias.
El desprecintado de las cajas que contienen los cuadernillos de examen y las hojas de respuesta comenzará a las 16.00 horas (15.00 horas en Canarias) y para entonces todos los aspirantes estarán sentados y preparados: “Para el aula, es importante que lleven ropa de abrigo, porque nunca se sabe si va a haber calefacción o no; también un aperitivo para el ecuador de la prueba (dura un máximo de cuatro horas y media) y que hayan ido al baño antes de empezar, porque no se puede salir en la primera hora del ejercicio ni en los últimos 30 minutos”. Y ya solo queda demostrar: “El resultado será simplemente una consecuencia lógica de un trabajo bien realizado”, concluye Fernando de Teresa, director académico de CTO.