Médicos y enfermeras presentan las últimas alegaciones a Sanidad contra la Ley de los Medicamentos

Diversas organizaciones médicas solicitan excluir de la prescripción de medicamentos a las profesiones sanitarias no facultadas, al considerar que puede comprometer la salud de los pacientes

Este jueves finaliza el plazo para que las distintas organizaciones presenten sus alegaciones al Ministerio de Sanidad respecto al anteproyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios. Una de las medidas que ha generado mayor controversia es la que permite a profesionales de Enfermería y Fisioterapia prescribir medicamentos a los pacientes, un punto que ha sido duramente cuestionado por numerosos sindicatos médicos.

Entre las organizaciones que han alzado la voz se encuentra la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), que considera que el anteproyecto supone un «punto de inflexión y un cambio de rumbo radical». Según el sindicato, la norma amplía de forma «indebida» la capacidad de prescripción médica a diversas profesiones sanitarias sin establecer restricciones claras, lo que contradice las competencias definidas en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS).

Desde Amyts solicitan la eliminación de la opción de prescripción para aquellas profesiones que no cuentan con competencias legalmente reconocidas en este ámbito. Subrayan que la prescripción médica no puede entenderse como un acto aislado, sino como la consecuencia de una evaluación clínica integral del paciente, que requiere una formación específica y profunda.

Además, advierten de que prescribir medicamentos implica un conocimiento sólido en áreas como farmacología, fisiología, diagnóstico, pronóstico y manejo de efectos adversos e interacciones. «Permitir la prescripción a profesionales sin la formación adecuada puede comprometer seriamente la seguridad y salud de los pacientes, incrementando el riesgo de errores terapéuticos, duplicidades o interacciones no previstas», concluyen.

Alegaciones «fundamentadas» en la legislación vigente

En el documento en el que Amyts expone los motivos de sus alegaciones, se destaca que estas se fundamentan en la legislación vigente, la cual establece con claridad las competencias profesionales en el ámbito sanitario. En concreto, se menciona la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, cuyos artículos 6 y 7 delimitan explícitamente las funciones de cada profesión sanitaria.

Asimismo, el Real Decreto 1718/2010, de 17 de diciembre, sobre receta médica y órdenes de dispensación, regula quiénes están autorizados para emitir prescripciones médicas. Finalmente, el Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, en su artículo 79.1, establece que únicamente los médicos, odontólogos y podólogos —dentro del ámbito de sus competencias— están facultados para prescribir medicamentos sujetos a prescripción médica.

Otras organizaciones como el Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME), federado en CSIT UNIÓN PROFESIONAL, ha presentado también sus alegaciones dentro del trámite de audiencia pública del anteproyecto: «Desde el respeto institucional y el reconocimiento del papel esencial que desempeñan todos los profesionales sanitarios, SIME considera imprescindible preservar la coherencia del marco normativo vigente y reforzar las garantías de seguridad clínica en el uso de medicamentos», aseguran desde un comunicado el sindicato médico.

Al igual que Amyts, en sus principales propuestas destaca «la necesidad de preservar la prescripción médica como una competencia específica y exclusiva del personal médico». Asimismo, el sindicato plantea que cualquier futura habilitación para la prescripción no médica debe estar sujeta a un desarrollo normativo «específico» que defina claramente los requisitos formativos, los protocolos de actuación y los límites competenciales, a fin de evitar ambigüedades e inseguridad jurídica. «Otra de las propuestas clave es garantizar la participación activa de los colegios profesionales y sociedades científicas en la elaboración de protocolos de uso compartido, asegurando así su rigor técnico y clínico», explica SIME.

semFYC presentan sus alegaciones

Al igual que Amyts y SIME, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha subrayado que la prescripción de medicamentos constituye un acto clínico complejo, que implica no solo el diagnóstico, sino también la indicación, el seguimiento y el ajuste del tratamiento. Por ello, considera que este proceso conlleva una responsabilidad directa e indelegable del profesional que lo ejerce. En este marco, la organización defiende que el texto final del anteproyecto de Ley de Medicamentos debe ratificar y preservar el liderazgo clínico de los médicos especialistas en materia de prescripción.

En su análisis, la semFYC reconoce que los equipos de enfermería ya cuentan con experiencia en la prescripción de determinados medicamentos en contextos concretos, regulados mediante protocolos y guías clínicas, como contempla el Real Decreto 954/2015. Sin embargo, advierte de que la posible ampliación de esta facultad a otros profesionales sanitarios, como los fisioterapeutas, debería abordarse con un análisis riguroso que tenga en cuenta el impacto clínico, legal y organizativo.

Asimismo, otros sindicatos médicos han señalado su oposición a esta medida del Ministerio de Sanidad. El Foro de la Profesión Médica –integrado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina, el Consejo Nacional de Especialistas en Ciencias de la Salud, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina–, coinciden en el «impacto perjudicial en la seguridad clínica de los pacientes en nuestro país» que supondría la prescripción enfermera.

Al igual que la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) que «rechazan cualquier medida que otorgue a otros profesionales, como enfermeros o fisioterapeutas, la potestad de prescribir medicamentos». Según exponen en un comunicado, consideran que «puede comprometer la seguridad del paciente y desdibujar el actual modelo asistencial».

CGE y CODEM a favor de la prescripción enfermera

El Colegio General de Enfermería y Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (CODEM) están a favor de esta nueva normativa que aseguran que «será beneficiosa para todo el sistema sanitario«. Con este nuevo redactado propuesto por Sanidad, el CGE asegura que las enfermeras «por fin» se encuadran al mismo nivel que médicos, odontólogos y podólogos como «profesionales con facultad para recetar medicamentos sujetos a prescripción médica».

Aunque eso no quita que organizaciones como el CODEM hayan presentado sus alegaciones. En su análisis, el Colegio valora positivamente el avance técnico que supone el artículo 86 del anteproyecto, al reconocer de forma explícita y clara la capacidad de prescripción que las enfermeras ya tienen legalmente atribuida desde hace más de una década.

No obstante, el CODEM advierte de diversas imprecisiones en la redacción y el uso de una terminología que podría generar confusión e inseguridad jurídica. En particular, señala que el uso reiterado de expresiones como «prescripción médica» o «facultativo médico» no refleja adecuadamente la realidad normativa actual ni la pluralidad de profesionales con competencia prescriptora reconocida.

Por ello, el Colegio propone la sustitución de estos términos por otros más inclusivos y técnicamente precisos, como «prescripción sanitaria» o «diagnóstico clínico», en línea con las Directrices de Técnica Normativa que exigen claridad, coherencia y uniformidad en la redacción legal.


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