Los médicos cargan contra el Estatuto Marco en el Senado: «Nos tildan de ‘privilegiados’, pero somos los parias»

La Confederación Española de Sindicatos Médicos y el Sindicato Médico Andaluz han presentado ante la Comisión de Sanidad sus críticas y demandas sobre el nuevo Estatuto Marco

Este martes, el secretario general de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), Víctor Pedrera, y del presidente del Sindicato Médico Andaluz (SMA), Rafael Ojeda, han comparecido ante la Comisión de Sanidad del Senado para informar sobre la reforma de Estatuto Marco propuesto por el Ministerio de Sanidad. «El Estatuto Marco de 2003 ha quedado obsoleto, es necesario cambiarlo», ha afirmado Pedrera. En este sentido, ha confirmado que ya se ha abierto una línea de negociación con Sanidad, donde perciben «cierta o mayor receptividad que la que ha habido hasta ahora».

Sin embargo, ha dejado claro que el borrador que se filtro el pasado mes de enero del nuevo Estatuto es «totalmente inaceptable«, al no contemplar mejoras clave: «No refuerza la cobertura de plazas, no mejora las condiciones económicas, no transforma contratos temporales en fijos, no mejora la carrera profesional, no contempla la suma integral y, sobre todo, ofrece al médico unas condiciones laborales muy por debajo de otros colectivos».

Durante su intervención, Pedrera ha desglosado en cinco bloques las principales objeciones del colectivo médico al borrador del nuevo Estatuto Marco. La primera, ha dicho que este documento se trata de un texto «común para quienes no somos comunes», en referencia a que las condiciones específicas del colectivo médico —especialmente en materia de jornada laboral— no están adecuadamente diferenciadas del resto de trabajadores del sector público.

En segundo lugar, ha criticado la clasificación profesional propuesta. Aunque Sanidad reconoce la clasificación europea MECU, «la trampa está en que luego agrupan a todos los titulados universitarios dentro del grupo A1«, ha señalado el secretario general. Esto, ha denunciado, iguala salarial y funcionalmente a médicos con más de diez años de formación con otros profesionales con grados de cuatro años (240 créditos), ignorando así la complejidad y duración de la carrera médica.

Incompatibilidades en el colectivo

Otro de sus puntos clave se basa en las incompatibilidades, negando que sea el principal problema del colectivo, como se ha querido presentar. «Ya existe una ley que regula con claridad cómo se puede ejercer en el sector público y privado. No es solo una cuestión de jefes de servicio», ha apuntado Pedrera.

El secretario general también ha destacado la «movilidad forzosa» en su comparecencia, que permitiría reubicar a profesionales sanitarios hasta 200 kilómetros de su puesto habitual por necesidades del servicio. Aunque el texto no menciona específicamente al colectivo médico, Pedrera sostiene que la medida afecta prácticamente solo a ellos y considera que responde, una vez más, a una falta de planificación del sistema sanitario.

Por último, ha calificado el apartado relativo a la jornada laboral como el más discriminatorio y el que menos avances ha registrado en las conversaciones con Sanidad. «Mientras otros sectores caminan hacia las 37,5 horas o incluso 35 horas semanales, los médicos siguen obligados a jornadas de hasta 48 horas, con descansos inferiores a los del resto de trabajadores», ha señalado Pedrera.

Además, ha incidido que muchos profesionales mayores de 55 años siguen haciendo guardias presenciales de 24 horas, pese a que deberían estar exentos. «Es un derecho reconocido que se vulnera sistemáticamente bajo el pretexto de las necesidades del servicio», ha asegurado. Las horas de guardia están pagadas por debajo de las horas ordinarias y no computan como tiempo trabajado de cara a la jubilación. «Es un trato claramente desigual«, ha afirmado el secretario general del sindicato médico.

En definitiva, Pedrera ha explicado que se han acumulado tal cantidad de «agravios» en materia de jornada laboral que «resultan francamente insultantes para el colectivo médico. Esa es la razón de nuestra reacción: firme, contundente y, sobre todo, unánime, como todo el mundo está pudiendo comprobar».

Propuestas para el Estatuto Marco

Por su parte, en la intervención del presidente del SMA ha puesto sobre la mesa de la Comisión de Sanidad del Senado las exigencias de los sindicatos médicos que ya han traslado a Sanidad en sus últimas reuniones. Ojeda han insistido en que sus reivindicaciones van más allá de lo puramente laboral: «Sí, defendemos nuestros derechos, pero también estamos dando la voz de alarma ante el deterioro de la medicina en la sanidad pública».

La propuesta de ambos sindicatos se resume en dos pilares fundamentales: un Estatuto propio que regule las condiciones específicas de la profesión médica, y un Ámbito de Negociación propio. «Las condiciones del médico son diferentes por formación, responsabilidad y exigencia. El marco general no sirve», ha señalado el presidente de SMA.

Otro punto clave es la clasificación profesional. Ojeda han denunciado que el actual borrador del Estatuto Marco ignora la diferencia formativa y de responsabilidad entre los médicos y otros graduados universitarios, al incluirlos a todos en el grupo A1 del Estatuto Básico del Empleado Público. «No se puede equiparar a un médico, con más de diez años de formación y una responsabilidad asistencial directa, con cualquier otro titulado universitario. Es una devaluación injusta, sin base normativa, que desincentiva aún más la permanencia en el sistema».

También han exigido una revisión del sistema de incompatibilidades, pidiendo que se aplique a los médicos la misma ley que al resto del personal público (Ley 53/1984), sin penalizaciones salariales y sin imposiciones arbitrarias a quienes acaban de terminar su especialidad. «No hay ningún dato que demuestre que la incompatibilidad obligatoria mejore el sistema. Al contrario, expulsa a muchos médicos jóvenes que optan por la sanidad privada».

Distinguir entre jornada ordinaria y extraordinaria

En cuanto a la jornada laboral, Ojeda ha sido rotundo: «Necesitamos distinguir entre jornada ordinaria y jornada extraordinaria, y que esta última sea siempre voluntaria y justamente retribuida, nunca por debajo del precio de la hora ordinaria«. Ha criticado con especial dureza la figura de la jornada complementaria obligatoria, que se utiliza para cubrir actividad programada con retribuciones bajas y cargas de trabajo inasumibles.

En materia de descanso, denuncian que los médicos tienen condiciones especialmente duras, con un mínimo de 36 horas semanales acumulables en 14 días, lo que en la práctica permite hasta dos semanas sin descanso real. «No hay ningún otro colectivo público que esté sometido a un régimen de descanso tan extremo».

Como resumen, Ojeda ha subrayado que el borrador actual «consolida el maltrato al médico y el deterioro de la sanidad pública«. Por eso, exigen una reforma profunda del texto y recuerdan que esta no es una reclamación sectorial. «Aquí está unido todo el colectivo médico: sindicatos, colegios, asociaciones, estudiantes y el Foro de la Profesión Médica. Esta no es solo una reivindicación laboral. Es una defensa de la calidad y la seguridad de la atención sanitaria que recibe la ciudadanía».

Portavoces responden a los sindicatos médicos

Cuando ha finalizado la comparecencia de Pedrera y Ojeda, ha llegado el turno de los portavoces. Por el grupo parlamentario de Izquierda Confederal ha hablado la senadora Carla Delgado, quien ha asegurado que Más Madrid valoran «positivamente» que diferentes colectivos profesionales participen en la Comisión de Sanidad. «Escuchar sus propuestas y preocupaciones enriquece el proceso legislativo y nos permite avanzar hacia un modelo de sanidad más justo y más eficaz», ha señalado la senadora.

Además, ha explicado que habrá «modificaciones y mejoras» en el Estatuto Marco y que se estaban alcanzando acuerdos preliminares. «Diversos colectivos involucrados han manifestado que las negociaciones avanzan de manera positiva y con una actitud constructiva», ha explicado la Delgado.

Por su parte, Nerea Ahedo, del grupo parlamentario Vasco ha sido más concisa y ha señalado la importancia de modificar Estatuto Marco de 2003: «Ha habido muchos cambios en veinte años y hay que adecuarse a la normativa europea».

Kilian Sánchez, parlamentario del grupo socialista, ha centrado parte de su intervención en criticar la situación de la sanidad andaluza. En respuesta a las denuncias sobre el deterioro de la medicina pública, ha reprochado que se responsabilice exclusivamente al Estatuto Marco. «Me parece un error atribuir toda la responsabilidad al Estatuto Marco —ha señalado—, especialmente cuando el señor Ojeda, presidente del Sindicato Médico Andaluz, no ha dirigido ni una sola crítica al Partido Popular, que gobierna actualmente la sanidad andaluza».

Por último, el senador Enrique Ruiz, del Grupo Parlamentario Popular, ha expresado sus dudas sobre el contenido y el enfoque del borrador del nuevo Estatuto Marco. «Sinceramente, no he visto una ley con menos flexibilidad», ha afirmado. Ruiz también ha criticado la falta de participación de las comunidades autónomas, a quienes corresponde aplicar el Estatuto Marco en sus respectivos servicios de salud: «Desde luego, no se ha contado con ellas para nada. Lo de ‘marco’ ya solo queda en el título, porque el texto invade competencias que ya están desarrolladas por las comunidades y que forman parte de su ámbito propio».

«Los médicos no tenemos voz»

En último lugar, Ojeda y Pedrera han tenido la oportunidad de responder a los portavoces. El presidente de SMA ha subrayado que «nosotros no hacemos política. Nos da igual criticar al PP que al PSOE. Lo que defendemos es la supervivencia del sistema sanitario público».

En ese sentido, ha acusado a los partidos de estar más centrados en sus batallas políticas que en resolver la grave situación de la sanidad. «Tenemos un problema estructural gravísimo y nadie se atreve a abordarlo: Así vamos a acabar con la sanidad pública», ha lamentado.

Finalmente, ha reivindicado el papel de los médicos, «históricamente vistos como privilegiados, pero en realidad convertidos en los parias del sistema». Ha denunciado que el colectivo no tiene representación real en las mesas de negociación, donde predominan acuerdos entre la Administración y los grandes sindicatos de clase. «Los médicos somos un sector pequeño pero crucial. Los médicos no tenemos voz y lo único que pedimos es tenerla para que nuestras reivindicaciones lleguen, de una vez, a la Administración», ha concluido Ojeda.


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