A menos de diez días del inicio de una nueva huelga médica, el conflicto entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos profesionales entra en una fase decisiva. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha enviado una carta al Comité de Huelga en la que solicita que reconsideren la convocatoria de paros y canalicen sus reivindicaciones por la vía parlamentaria. La respuesta de los médicos ha sido clara: la huelga nacional indefinida sigue adelante y es, aseguran, “la última opción” tras meses de advertencias ignoradas.
En su contestación, el Comité de Huelga —integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), AMYTS, el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y O’MEGA— subraya que el paro indefinido convocado para los próximos meses es “el último recurso de los representantes sindicales después de numerosas llamadas de atención para llegar a acuerdos que han sido ignoradas”.
No obstante, las organizaciones comienzan agradeciendo que la ministra haya respondido personalmente a uno de los “numerosos intentos de diálogo planteados en los últimos meses” en busca de una salida al conflicto generado por la reforma del Estatuto Marco. Un gesto que valoran, aunque consideran insuficiente.
“El último recurso de los representantes sindicales después de numerosas llamadas de atención para llegar a acuerdos que han sido ignoradas»
En la misiva remitida por Sanidad, García recuerda que ya se ha firmado un acuerdo con los sindicatos del Ámbito de Negociación para modificar el Estatuto Marco y que el texto continuará ahora su tramitación parlamentaria. Asimismo, expone las vías que permite el sistema democrático para avanzar hacia un estatuto propio del médico y del facultativo, una de las principales reivindicaciones del colectivo.
La ministra insiste también en que, aunque el derecho a la huelga está constitucionalmente reconocido, su ejercicio tiene un impacto directo en la ciudadanía y en el funcionamiento del sistema sanitario, al afectar al normal desarrollo de la atención.
Frente a este planteamiento, el Comité de Huelga defiende que la huelga se ha adoptado tras agotar todas las vías posibles. Recuerdan que han participado en decenas de reuniones con el Ministerio, mantenido encuentros con grupos parlamentarios del Congreso, comparecido en el Senado, convocado huelgas en el ámbito autonómico y negociado con distintos servicios de salud —incluido Ingesa, en Ceuta y Melilla— antes de dar el paso a una convocatoria nacional.
Según denuncian, la firma del nuevo Estatuto Marco en el Ámbito de Negociación ha evidenciado que “el peso del colectivo médico y facultativo resulta anecdótico”, lo que refuerza, a su juicio, la necesidad de una interlocución directa que permita abordar sus condiciones específicas de formación, responsabilidad y desempeño profesional sin quedar diluidas en una “maraña competencial” que perpetúa la situación actual.
Objetivos de la huelga
El Comité insiste en que el objetivo de la huelga no es perjudicar a los pacientes. De hecho, se disculpan “de antemano” por las molestias que puedan generar los paros, pero subrayan que la movilización busca precisamente lo contrario: mejorar las condiciones laborales para garantizar una mayor calidad asistencial. Denuncian jornadas de 24 horas, sobrecarga asistencial, pérdidas retributivas, dificultades para la conciliación y trabas al ejercicio profesional que están empujando a muchos médicos a abandonar el Sistema Nacional de Salud.
“el peso del colectivo médico y facultativo resulta anecdótico en el nuevo Estatuto Marco”
La ministra cierra su carta reafirmando su voluntad de “continuar el diálogo” con el objetivo de mejorar las condiciones laborales, proteger el interés general y salvaguardar la salud de la ciudadanía. Un mensaje que los sindicatos reciben con escepticismo y que no altera, por ahora, el calendario de movilizaciones.
El Comité de Huelga mantiene la manifestación en Madrid del próximo 14 de febrero y la primera semana de huelga nacional indefinida, convocada del 16 al 20 de febrero. Además, el calendario de huelgas contempla paros durante la semana del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio. Todo ello como respuesta a una reforma que consideran discriminatoria para médicos y facultativos y que, advierten, pone en riesgo la sostenibilidad futura del sistema sanitario público.