Con una última manifestación, se pone el broche final —al menos temporal— a siete meses de tensiones entre los médicos y el Ministerio de Sanidad por el polémico borrador del nuevo Estatuto Marco. La Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF) se ha concentrado frente a la sede del Ministerio para reclamar “un Estatuto Médico y Facultativo”, en una jornada clave: ese mismo día, el Ministerio ha convocado a las Consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas para informarles sobre el estado de la negociación.
Médicos procedentes de distintos puntos de España se han concentrado para exigir una reivindicación común: una mesa de negociación propia y exclusiva para la profesión médica. Entre silbatos, megáfonos y cánticos, los manifestantes han lanzado mensajes contundentes como: “No es vocación, es explotación”, “Jornada laboral como los demás”, “Queremos descansar como los demás”, “¿Dónde está mi riesgo laboral?” y “¿Quién protege mi vida familiar?”.
Durante la protesta también se exhibieron carteles con lemas dirigidos a la administración, especialmente a la ministra de Sanidad, Mónica García. Uno de ellos decía: “La mesa no es tuya sin nosotros, Mónica. Si quieres un Estatuto, ven a negociar”, y otro, más llamativo, advertía: “Mónica, si estás buscando médicos para hablar de sus condiciones, no son estos: SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde”, en referencia crítica al actual Ámbito de Negociación, donde —según denuncian— la voz médica está ausente.
“La mesa no es tuya sin nosotros, Mónica. Si quieres un Estatuto, ven a negociar”
Aunque este acto marca un cierre simbólico, no representa el final del conflicto. En agosto, la actividad se detendrá por la pausa estival, pero en septiembre se retomará la movilización. Está previsto que todos los actores implicados —los sindicatos nacionales del Ámbito de Negociación, el Comité de Huelga y APEMYF— reanuden la presión para que el Ministerio atienda sus demandas y avance hacia un acuerdo justo.
María, una médico de Madrid, ha explicado a GM que el conflicto por el Estatuto Marco la ha llevado a presentarse en esta concentración, donde asegura que no se siente representada en las negociaciones entre Sanidad y los sindicatos. Asimismo, explica que solo con una negociación y un Estatuto propios, los médicos conseguirán todas sus reivindicaciones.
Estatuto y negociación propias
La portavoz de APEMYF y secretaria general de AMYTS, Ángela Hernández, ha comparecido ante los medios para explicar el motivo de esta nueva movilización. “La profesión médica ha despertado y no vamos a tolerar más el agravio comparativo que venimos arrastrando desde el 2003, ni la situación de ‘semi esclavitud’ a la que estamos expuestos”, afirma con firmeza.
En especial, la secretaria general denuncio la jornada complementaria, que “no computa para la jubilación, aunque sí tributa”, y que se realiza “de noche o en festivos, en condiciones que dificultan gravemente la conciliación de la vida laboral y personal”. Además, señala que “se paga a menos que la hora ordinaria” y, lo más preocupante, “en la mayoría del país es obligatoria hasta los 55 años —y en Cataluña hasta los 50—”.
Desde APEMYF consideran que esta situación debe ser revisada urgentemente, ya que supone trabajar más horas, en peores condiciones, y sin reconocimiento ni compensación adecuada. “No puede ser que esto no se tenga en cuenta para una jubilación anticipada, cuando en realidad implica un desgaste físico y emocional mucho mayor”. A su juicio, este problema no es técnico, sino presupuestario: “Ministerio y comunidades están de acuerdo en algo: pagar toda la jornada como corresponde cuesta dinero, y ese es el debate real, que hoy se está teniendo en la Comisión de Recursos Humanos”.
“No puede ser que esto no se tenga en cuenta para una jubilación anticipada, cuando en realidad implica un desgaste físico y emocional mucho mayor”
Otra de las reivindicaciones clave es la clasificación profesional. El portavoz recordó que “ser médico requiere seis años de carrera (grado con equivalencia a máster), uno o más de preparación del MIR, y entre cuatro y cinco años de especialidad”, y que toda esa formación se traduce en una gran responsabilidad. “No es solo que hayamos estudiado mucho, es que somos los responsables últimos de los procesos asistenciales”, explicó. Si bien reconoció que todos los profesionales del sistema son imprescindibles, remarcó que “las decisiones clínicas finales recaen sobre los médicos” y que “esto debería reflejarse en la clasificación profesional, sin diluir competencias como ha ocurrido en otros países”.
Por todo ello, la agrupación ha propuesto un Estatuto Médico y Facultativo propio, que permita definir con claridad el marco laboral de estos profesionales, adaptado a su responsabilidad, carga de trabajo y formación. Hernández reconoce que “no será fácil”, ya que implica a varios ministerios y a las comunidades autónomas, pero insisten en que es imprescindible que se escuche a la profesión.
Protesta con un objetivo claro
Por su parte, el secretario general de Metges de Catalunya (MC), Xavier Lleonart, señala que esta protesta tiene un objetivo claro: «Visibilizar el malestar creciente entre los profesionales médicos y facultativos y dejar claro que los médicos no están aquí por voluntarismo ni por espíritu de sacrificio, sino por compromiso con su profesión y con el sistema sanitario».
Asegura que es tiempo de un «cambio profundo en el Sistema Nacional de Salud«, y que el colectivo médico está preparado para ello. «Tenemos un diagnóstico, tenemos un texto y queremos negociarlo con quien corresponda: sea el Ministerio de Sanidad, el de Función Pública o el de Seguridad Social. Estamos dispuestos. Pero si insisten en ignorarnos, tendrán que asumir las consecuencias», ha advertido.
Lleonart ha recalcado que esta no es una protesta dirigida únicamente al Ministerio de Sanidad, sino también a las consejerías de salud de las comunidades autónomas, que participan activamente en la elaboración y aplicación de políticas sanitarias. «Estamos viendo que, si no hay acuerdos en esta legislatura, lo que acaba imponiéndose es un decreto ley que no recoge nuestras demandas ni respeta nuestra voz».
Un manifiesto por condiciones dignas
Durante la concentración se Hernández ha leído un manifiesto en el que se ha denunciado que el actual sistema de negociación deja a los médicos en una situación de «vulnerabilidad, sin voz ni voto«, pese a ser una de las piezas clave del sistema sanitario.
“El proceso de negociación del Estatuto Marco se encuentra en una encrucijada”, ha advertido la secretaria general de Amyts, señalando que los borradores actuales no solo vetan el derecho de los médicos a participar directamente, sino que perpetúan un modelo que consideran injusto y discriminatorio.
“No tenemos parangón en el mundo: somos la única profesión médica de Europa en estas condiciones»
Entre las reivindicaciones principales destacan: «Un Estatuto propio para los médicos, la creación inmediata de una mesa de negociación profesional y específica, jornadas laborales dignas, con un máximo de 35 horas semanales, compensaciones económicas y descansos adecuados tras las guardias y el reconocimiento del riesgo laboral y del impacto en la vida familiar».
“No tenemos parangón en el mundo: somos la única profesión médica de Europa en estas condiciones. La legislación actual no nos respeta ni como trabajadores ni como profesionales sanitarios”, denunciaron. “Si no nos dan un espacio, lo construiremos nosotros. No renunciamos a tener voz propia: vamos a seguir hasta conseguirlo, por nuestros pacientes y por la dignidad de nuestra profesión”.
Últimos movimientos
A principios de julio, el Ministerio de Sanidad entregó un nuevo borrador del Estatuto Marco a los sindicatos. Con la reciente reunión del Pleno de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud, Sanidad pretende ahora trasladar este documento a los consejeros de Salud de las comunidades autónomas. Sin embargo, las CCAA llevan tiempo reprochando al Ministerio su falta de implicación en el proceso negociador, denunciando que apenas se les ha convocado para debatir un texto que afecta directamente a su ámbito competencial.
Al mismo tiempo, los sindicatos nacionales del Ámbito de Negociación y el Comité de Huelga —integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA)— han expresado su malestar por la actitud del Ministerio, advirtiendo de nuevos pasos si sus demandas continúan siendo ignoradas.
Por un lado, los sindicatos del Ámbito de Negociación han fijado «dos líneas rojas» que consideran innegociables: el reconocimiento retributivo vinculado al nuevo modelo de clasificación profesional y el acceso a la jubilación anticipada voluntaria y parcial. Aseguran que si estas cuestiones no se abordan mediante una negociación específica en la primera quincena de septiembre, iniciarán una nueva fase de movilizaciones, que podría incluir huelgas.
Por otro lado, CESM y SMA han confirmado una nueva huelga médica para el próximo 3 de octubre, intensificando así la presión sobre el Ministerio de Sanidad. Una de las principales reivindicaciones compartidas por estos colectivos es la creación de un espacio propio de diálogo entre el Ministerio y el personal médico y facultativo. “No podemos tratar estas cuestiones en mesas donde los sindicatos generalistas bloquean cualquier tratamiento específico de nuestra situación”, denuncian.
En esa línea, exigen la elaboración de un Estatuto de la Profesión Médica y Facultativa que reconozca la singularidad de su labor. Según defienden, aspectos como la selección y promoción del personal, la organización del trabajo, los incentivos o las medidas para reducir las listas de espera no pueden regirse por los mismos criterios que se aplican al resto de profesionales sanitarios.
A ello se suma la denuncia de una sobrecarga laboral crónica, que afecta tanto al bienestar del personal como a la calidad del sistema. Reclaman medidas urgentes para controlar el exceso de jornada, mejorar la retribución de las horas extra, garantizar descansos adecuados, facilitar la conciliación y regular la carga asistencial.
Especial preocupación muestra el colectivo por la situación de los médicos jóvenes, a quienes consideran “el grupo peor tratado y peor remunerado del sistema”. Critican que muchos complementos salariales estén ligados a la antigüedad, lo que deja a los nuevos especialistas con “sueldos ridículos y una precariedad inaceptable”. Por ello, piden mejorar con urgencia las retribuciones básicas fijas de este colectivo.
El mensaje final es un llamamiento directo a la ministra de Sanidad: “Le solicitamos públicamente que vuelva a reunirse con nosotros”. Insisten en que solo un diálogo abierto, transparente y leal podrá resolver el actual conflicto: “Solo hablando y planteando los problemas de nuestro colectivo abiertamente podremos encauzar el desencuentro entre los médicos y la Administración”.
Aunque las reivindicaciones de los distintos sindicatos presentan matices y prioridades diferentes, todos coinciden en un punto clave: el nuevo borrador presentado por el Ministerio de Sanidad es «insuficiente«. Consideran que el texto debe ser revisado en profundidad e incorporarse aspectos «esenciales» que, a su juicio, siguen estando ausentes o carecen del desarrollo necesario. “Solo así será posible alcanzar un consenso real y duradero en torno a una norma clave para el futuro del personal del Sistema Nacional de Salud”, subrayan los sindicatos del ámbito estatal.
