Nueve meses han pasado desde que comenzó el conflicto por la reforma del Estatuto Marco, y la situación sigue en auge. En julio, el Comité de Huelga —formado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA)— convocó una segunda huelga general de profesionales médicos para el próximo 3 de octubre, como muestra de rechazo al último borrador presentado por el Ministerio de Sanidad.
Desde entonces, ambas organizaciones han insistido en la necesidad de unir al resto de sindicatos para dar mayor visibilidad al conflicto. De hecho, en una fase inicial, el Comité de Huelga mantuvo una reunión con la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF), una de las plataformas más representativas del colectivo médico, con el objetivo de coordinar esfuerzos. No obstante, tras aquel encuentro, en el que ambas partes afirmaron estar dispuestas a encontrar un punto común, no se han producido avances ni movimientos relevantes.
Pese a ello, el pasado lunes, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores (Amyts) —que forma parte de APEMYF— anunció su propia jornada de huelga en la sanidad madrileña para el mismo 3 de octubre, en línea con los paros nacionales promovidos por CESM y SMA.
Desde Amyts explican que esta convocatoria tiene como finalidad garantizar la «cobertura legal» para todos los profesionales que decidan secundar el paro, y así asegurar una participación unitaria en un momento que consideran decisivo para el futuro de la profesión médica. En esa misma línea, el Sindicato Médico de Galicia (SIMEGA) también se ha sumado a la movilización. En una rueda de prensa celebrada el martes, llamaron a «todos los profesionales» a secundar la huelga prevista para la primera semana de octubre, en defensa de la sanidad pública y por un estatuto propio para el personal médico y facultativo.
El Sindicato Médico de Asturias (SIMPA), por su parte, ha emitido un comunicado en el que señala: “A estas alturas, el mensaje que requiere el momento es muy sencillo: unión estatal frente al anteproyecto de Estatuto Marco y por un Estatuto propio. Los médicos y facultativos estamos solos en la lucha por nuestros derechos, y solo alcanzaremos nuestros objetivos si estamos unidos. En este sentido, la huelga nacional convocada por CESM y SMA el 3 de octubre es una oportunidad de oro para demostrar esa unión médica y facultativa”.
“La situación no ha cambiado y cada uno sigue haciendo su trabajo”
Todas estas organizaciones —integrantes de APEMYF— han expresado su respaldo a la huelga nacional convocada por el Comité de Huelga. Algunas, como Amyts, incluso han promovido movilizaciones paralelas para dar mayor visibilidad al conflicto. Sin embargo, a pesar de que parecía que los sindicatos médicos estaban acercando posturas antes del verano, la realidad es que la situación no ha cambiado.
En declaraciones a Gaceta Médica, CESM ha insistido en que “la situación no ha cambiado y cada uno sigue haciendo su trabajo”. Además, el sindicato ha recordado que “la representatividad mayoritaria del colectivo médico se sustenta en el Foro de la Profesión Médica, del que formamos parte. Es CESM quien ha convocado la huelga y quien está legitimado para negociar en nombre del colectivo, ya que participa en el Ámbito de Negociación”.
Por ello, desde la Confederación piden que, el próximo 3 de octubre, todos los médicos respalden las reivindicaciones del Comité de Huelga de CESM y SMA, independientemente de si están afiliados o no a sus organizaciones. Amyts, por su parte, ha optado por no ofrecer declaraciones sobre el tema.
Estrategias diferentes
Aunque todas las organizaciones sindicales coinciden en su objetivo de lograr una reforma del Estatuto Marco de 2003 que mejore las condiciones laborales del personal sanitario, cada una ha optado por una estrategia diferente.
Aunque todas las organizaciones sindicales comparten el mismo objetivo cada una ha optado por estrategias distintas. Por un lado, APEMYF ha apostado por el diálogo con las administraciones como vía principal para alcanzar sus demandas. Por otro, el Comité de Huelga ha recurrido a la movilización como herramienta de presión para forzar al Ministerio de Sanidad a negociar. No obstante, pocos días antes de la huelga nacional convocada por CESM y SMA, ambas organizaciones lanzaron un llamamiento al resto de sindicatos médicos para unirse y conformar un frente común.
A pesar de estas diferencias estratégicas, unos días antes de la primera huelga nacional convocada por CESM y SMA, ambas organizaciones lanzaron un llamamiento al resto de sindicatos médicos para conformar un frente común. Fue en ese contexto cuando se produjo una reunión con APEMYF, en la que se destacó que «todos coincidimos en que los médicos y facultativos nos encontramos en un momento crucial para el futuro de nuestra profesión«.
Durante ese encuentro, ambas partes intercambiaron sus propuestas respecto a la reforma del Estatuto Marco. APEMYF mostró interés en conocer los detalles de la convocatoria de huelga y del proceso de negociación con el Ministerio, con el objetivo de participar en igualdad de condiciones.
“De esta forma, podríamos tener toda la información de primera mano sobre lo que se ha hecho hasta ahora, complementar lo ya avanzado con nuestras aportaciones y compartir con nuestros compañeros una estrategia común y transparente”, señalaron desde la agrupación.
En la reunión, CESM y SMA presentaron su tabla reivindicativa, detallando los principales puntos en los que discrepan con el borrador actual del Ministerio. APEMYF, por su parte, subrayó la necesidad de reforzar la representación específica del colectivo médico y facultativo dentro del proceso, calificándolo como un elemento clave para la defensa efectiva de sus derechos.
Aunque el Comité de Huelga se comprometió a revisar las propuestas de APEMYF, hasta la fecha no se han producido avances significativos en una posible alianza.