Mente abierta y una información pormenorizada, cruciales para la elección de las plazas MIR

GM ha contactado con las academias CTO y MIR Asturias quienes han desgranando las recomendaciones a la hora de escoger plaza para los futuros residentes

El Ministerio de Sanidad ha anunciado que el día 1 de abril comenzará el proceso de adjudicación de plazas de formación sanitaria especializada para aquellos que superaron las pruebas. El día 5 de abril es la fecha marcada en el calendario para los médicos internos residentes (MIR). Asimismo, la adjudicación electrónica se realizará a partir del día 4 de abril en todas las titulaciones salvo en Medicina, que será el 8 de abril.  No obstante, si se quedan plazas vacantes, se podrá realizarse un segundo llamamiento para todas las titulaciones en la denominada “asignación extraordinaria”, para aquellas personas que no hubieran sido adjudicatarios de plaza en llamamientos anteriores por cualquier causa.

A la espera del día de la elección, los estudiantes deben ir preparando sus listas de preferencias de especialidad y centros en los que quieran desarrollar su profesión. Para ello, es importante, en primer lugar, plantearse si se quiere hacer una especialidad clínica marcada por un gran trato con el paciente y estar pendiente de las últimas actualizaciones farmacológicas y terapéuticas; una especialidad quirúrgica donde el tratamiento depende mucho más de la curva de aprendizaje o del desempeño manual de la persona, o una especialidad mixta, las denominadas clínico-quirúrgicas, que tienen, tanto labor farmacológica y seguimiento del paciente, como intervenciones quirúrgicas.

En este sentido, Jorge García Macarrón, subdirector de la academia CTO señala que, “es importante que el aspirante conozca bien las posibles especializaciones que se plantea elegir. Es importante hablar con mucha gente del área, para tener una idea lo más realista posible de como es por dentro la disciplina”

Además, otro aspecto que deben tener en cuenta los residentes son las guardias, por ejemplo en medicina intensiva o cardiología son especialidades que requieren guardias presenciales muy intensas y que tienen un impacto directo en la calidad de vida. En cambio, otras como dermatología o anatomía patológica no tienen guardias. Asimismo, deben de valorar las salidas laborales, ya que no todas tienen las mismas oportunidades profesionales ya que están sujetas a las demandas del mundo sanitario.

En cuanto al centro en que desarrollar la residencia es importante tener en cuenta la ciudad en que se ubique el hospital, así como la vida y los servicios que te pueda dar esa localidad, porque en cuanto a la formación va a ser similar en un centro de primer nivel como en uno de tercero, la diferencia va a radicar en las rotaciones. “Eso no significa que la formación del especialista este mermada, sino que van a tener que rotar obligatoriamente hacia otros hospitales para recibir la formación completa”, subraya Alberto García Guerrero, director del curso MIR- Asturias.

Priorizar la especialidad al centro

Además, añade que el centro no puede ser un lastre a la hora de elegir una especialidad, “siempre hay que priorizar el área al centro. En cualquier hospital te vas a formar adecuadamente, porque la formación depende solo y exclusivamente del especialista y de su grado de implicación”. Por su parte, García Macarrón apunta que el centro es un lugar de paso, donde el residente pasará cuatro o cinco años, mientras que la especialidad que elija será a lo que se dedique hasta el final de su vida profesional

No obstante, García Macarrón señala que a la hora de elegir la especialización hay que tener la mente abierta. “En caso de no poder optar a sus primeras opciones, un buen ejercicio es descartar primero aquellas áreas que no haría jamás e informarse bien de las restantes. Hay que conocer el lado feo de la especialidad. Es importante elegir una disciplina cuyos defectos puedas convivir con ellos. Para ello es fundamental preguntar a los compañeros más veteranos que ya están en el hospital”.

En esta misma línea, se muestra García Guerrero que asegura que los estudiantes se deben de informar bien, en cambio, si su vocación por una especialidad es muy grande y no puede acceder a ella, recomienda repetir el examen. “Un años en la vida laboral de 35 o 40 años no es nada. Ante la disyuntiva de elegir una especialización no deseada versus repetir, es recomendable repetir”.

Asimismo, el director remarca la importancia de informarse concienzudamente de la rama que se vaya a escoger. Es «crucial» conocer el equipo humano del hospital que se va a ir; las áreas de capacitación con las que cuenta el centro; las guardias, si van a ser en solitario o en compañía, si va a haber un adjunto para resolver dudas, libranzas; la formación a nivel de congresos, si el servicio está implicado en la docencia, si hay posibilidad de realizar la tesis doctoral y por último si la ciudad se ajusta al estilo de vida del aspirante.

Una vez que el estudiante se ha informado y ha conocido bien las especialidades y los centros donde poder desarrollarse, el día de la elección es importante mantener la calma, estar en paz y tener tranquilidad. “No se puede hacer mucho más que realizar la lista de prioridades y mucho mejor que sobre, que no que falte”, asegura García Guerrero. Además, recalca que, aunque sea una decisión importante, “no es el todo o la nada. Se puede ser feliz en la vida de muchísimas formas, se puede reorientar la trayectoria dentro de un área hacia el camino que le guste al estudiante». «Nadie es más feliz por elegir una especialidad específica, sino que la felicidad surge del control de la misma, independientemente de cual sea. Cuando el médico sabe manejar a sus pacientes se siente orgulloso, satisfecho y realizado. Da igual la rama de la medicina que esté ejerciendo», concluye.


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