MIR 2026: las especialidades más cotizadas por los aspirantes

Dermatología y Cirugía Plástica son algunas de las especialidades MIR que se agotan con números de orden muy bajos, una tendencia que se repite año tras año

Examen MIR

A las puertas del examen MIR 2026, el análisis de las convocatorias anteriores vuelve a ofrecer pistas claras sobre cuáles son las especialidades más codiciadas por los futuros residentes y, sobre todo, por qué lo son. Lejos de responder únicamente a criterios vocacionales, la elección de plaza se ha convertido en un termómetro cada vez más preciso de las tensiones estructurales del Sistema Nacional de Salud, donde las condiciones laborales, la conciliación y la calidad de vida pesan tanto como el contenido asistencial o científico de cada especialidad.

Según la Asociación MIR España (AME), las tendencias observadas en la última convocatoria confirman un patrón que se repite año tras año. “Las especialidades más demandadas, como Dermatología, Cirugía Plástica, Cardiología y Oftalmología, se agotan con números de orden muy bajos”, señalan. En este contexto, Dermatología se sitúa como la gran protagonista y consolida su posición como la especialidad más deseada por los aspirantes.

La última convocatoria MIR dejó cifras históricas para esta disciplina. Dermatología marcó un nuevo récord histórico, al agotarse sus plazas antes que nunca. En 2024 ya fue destacable, agotándose en torno al número de orden 648, este año ha sido aún más competitivo: las 131 plazas disponibles se adjudicaron antes del número 542. Este adelantamiento significativo respecto a 2024 refuerza su condición de “reina” del MIR y evidencia una preferencia clara por especialidades con mejores condiciones laborales.

Una evolución similar se ha producido en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, que se consolida como la segunda especialidad más demandada. También aquí se ha batido su propio récord, con las 55 plazas agotadas en el número de orden 827, frente al 1.090 del año anterior.

Asimismo, Cardiología y Oftalmología completan el grupo de especialidades que tradicionalmente se sitúan en los primeros puestos de elección. En el caso de Cardiología, la alta demanda se mantiene estable, con ligeras variaciones. En la última convocatoria, las 203 plazas ofertadas se adjudicaron en el número de orden 3.283, algo antes que en 2024, cuando se cerraron en el 3.403. Para AME, esta estabilidad confirma que se trata de especialidades con un atractivo sostenido, vinculado tanto a su peso clínico como a sus oportunidades profesionales.

Medicina de Familia y Comunitaria

Desde la Asociación MIR España advierten, sin embargo, de que estas cifras no pueden interpretarse únicamente en clave vocacional. “El MIR refleja cada año las grietas del sistema sanitario” e insiste en que “las especialidades más demandadas siguen situándose en los primeros puestos, pero más que una cuestión vocacional, esto refleja desequilibrios estructurales en las condiciones laborales, retributivas y formativas”. En este sentido, Dermatología se convierte en un ejemplo paradigmático de cómo influyen estos factores en la elección.

Uno de los elementos más llamativos de la última convocatoria fue la adjudicación completa de las plazas de Medicina Familiar y Comunitaria, algo que no ocurría desde hacía cinco años. En total, se cubrieron las 2.508 plazas ofertadas, después de que en convocatorias anteriores quedaran vacantes 131 plazas en 2022/2023 y 246 en 2023/2024. El proceso, no obstante, fue desigual: solo 22 de los primeros 300 aspirantes eligieron esta especialidad, y fue en los últimos días cuando se produjo un repunte que permitió completar la oferta.

Desde el Ministerio de Sanidad se ha vinculado este resultado a mejoras en la planificación formativa y a políticas de incentivo orientadas a revalorizar una especialidad clave para la atención primaria. Sin embargo, desde AME ofrecen una lectura más cautelosa. “En 2025, Medicina Familiar y Comunitaria agotó sus plazas, pero no por una mejora real en la percepción de la especialidad, sino por la elección presencial, que favoreció un proceso más ágil y transparente”, sostienen, y advierten de que este comportamiento podría no consolidarse en 2026 si no se abordan los problemas estructurales de fondo.

De cara al MIR 2026, estas dinámicas apuntan a una repetición del patrón observado: especialidades con mejores condiciones seguirán agotándose en los primeros números de orden, mientras que otras, pese a ser estratégicas para el sistema, continuarán dependiendo de factores externos como el modelo de elección o las políticas de incentivo. Un escenario que vuelve a situar el debate sobre las condiciones laborales en el centro del futuro del sistema sanitario.


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