El proceso de elección de plaza del MIR 2026 ha entrado esta semana en uno de sus momentos clave. Tras meses de espera desde la realización del examen, los futuros médicos residentes han comenzado a elegir la especialidad en la que se formarán durante los próximos cuatro años, así como el hospital y la ciudad donde desarrollarán su residencia. Un proceso que, más allá de lo individual, permite trazar una radiografía del sistema sanitario español, sus prioridades formativas y las nuevas tendencias entre los aspirantes.
En este contexto, el vicepresidente de la Asociación MIR España (AME), David Montes Cánovas, ha analizado en declaraciones a Gaceta Médica las primeras elecciones de la convocatoria, destacando la consolidación de una tendencia ya observada en años anteriores. “Lo que estamos viendo en esta elección, como en años anteriores, es que las especialidades más demandadas, como Dermatología y Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, se han acabado incluso en un rango mucho más alto que el del año pasado, y seguimos viendo esta tendencia creciente de los últimos años”, señala.
Según explica, una de las claves de este comportamiento se encuentra en las condiciones laborales de estas especialidades. “Coincide que Dermatología es una especialidad que no tiene guardias, que no está atada a tener que pasar 24 horas en un hospital”, apunta Montes, situando este factor como determinante en la toma de decisiones de los aspirantes en un contexto en el que las condiciones laborales han cobrado un peso creciente.
“Coincide que Dermatología es una especialidad que no tiene guardias, que no está atada a tener que pasar 24 horas en un hospital”
Esta tendencia ya se ha dejado notar en el arranque de la convocatoria. El primer día de elección estuvo marcado por la rapidez con la que se agotaron Dermatología y Cirugía Plástica. Dermatología fue la primera en completar su oferta, adjudicando su última plaza en el número 486 en el Hospital Universitario de Canarias, mientras que Cirugía Plástica hizo lo propio poco después, en el número 623, adelantando de forma significativa su cierre respecto a la convocatoria anterior.
Para Montes, este comportamiento no puede entenderse sin tener en cuenta el contexto laboral del sistema sanitario y el impacto que está teniendo en la percepción de los nuevos residentes. En un momento en el que el Estatuto Marco y las condiciones de trabajo de los profesionales sanitarios vuelven a estar en el centro del debate, los futuros médicos están valorando con mayor intensidad factores como la carga asistencial o la conciliación.
Distribución geográfica
Otro de los elementos que destaca el vicepresidente de AME es el cambio en la distribución geográfica de las elecciones. “Ya no se está produciendo una concentración en las grandes ciudades como antes, sino que se observa una mayor dispersión, con plazas que también se están cubriendo en la España vaciada”, explica Montes. Esta evolución refleja, en su opinión, tanto factores económicos como de calidad de vida.
El impacto del coste de vida es uno de los elementos clave en este cambio de tendencia. “Los médicos han perdido alrededor de un 25% de poder adquisitivo y están valorando destinos donde el alquiler no suponga más de la mitad de su salario”, señala. Esta realidad está provocando que cada vez más aspirantes prioricen ciudades donde puedan mantener una mayor estabilidad económica durante la residencia.
“Los médicos han perdido alrededor de un 25% de poder adquisitivo y están valorando destinos donde el alquiler no suponga más de la mitad de su salario”
En esta línea, también se observa una mayor atracción por determinadas zonas del norte de España, donde las condiciones retributivas de los residentes son más favorables. Según explica Montes, las diferencias salariales entre comunidades autónomas pueden alcanzar hasta los 400 euros mensuales, un factor que ya está influyendo directamente en la elección de destino.
Más allá de Madrid y Barcelona, que siguen teniendo peso en el proceso, se consolida así una mayor diversificación territorial. Ciudades como Almería, Sevilla, Granada o Valladolid ganan protagonismo entre los primeros números de orden, reflejando una tendencia hacia la descentralización que, según AME, se viene observando de forma progresiva en los últimos años.
Con este inicio de convocatoria, la valoración de la Asociación MIR España apunta a un cambio estructural en las prioridades de los futuros residentes: especialidades con mejores condiciones laborales, mayor equilibrio entre vida personal y profesional, y una creciente sensibilidad hacia el impacto económico y territorial de la residencia médica.