Estos días están marcados por los nervios y la incertidumbre. Esta previsto que el Ministerio de Sanidad publicará esta semana las calificaciones del MIR 2026, un mes después de la celebración del examen, que tuvo lugar el pasado 24 de enero. Aunque técnicamente las notas deberían haberse hecho públicas el 24 de febrero —siguiendo el plazo habitual de un mes—, el retraso entra dentro de lo previsible en una convocatoria marcada por incidencias administrativas y demoras acumuladas desde el verano.
El origen de esta situación se remonta a agosto, cuando dimitió en bloque la Comisión de Expertos encargada del proceso MIR. Desde entonces, los distintos hitos del calendario de Formación Sanitaria Especializada (FSE) han ido encadenando retrasos. El episodio más llamativo fue la publicación de la lista definitiva de admitidos al examen MIR 2026, que en convocatorias ordinarias suele conocerse en octubre o noviembre y que este año vio la luz a menos de una semana de la prueba, generando incertidumbre entre miles de aspirantes.
En este contexto, la Asociación MIR España (AME) ha elevado el tono y ha registrado un escrito formal ante el Ministerio dirigido a la titular de Sanidad, Mónica García. En él, la asociación exige responsabilidades políticas y técnicas, solicita una auditoría independiente del proceso MIR/FSE 2025/2026 y reclama una revisión profunda del modelo de gobernanza de la FSE.
El documento, firmado por el presidente de AME, Jesús Arzúa, considera que lo ocurrido en esta convocatoria supone “un punto de inflexión”. “La Asociación MIR España no puede aceptar que un proceso que condiciona la vida profesional y personal de decenas de miles de médicos se gestione mediante improvisación estructural, opacidad administrativa y ausencia de responsabilidades”, recoge el escrito. La organización repasa cronológicamente los retrasos acumulados, las incidencias durante el examen MIR 2026, los errores en el baremo y lo que califican como falta de planificación y transparencia.
Arzúa subraya que el procedimiento MIR, por su carácter masivo y su impacto en el sistema sanitario, debería regirse por los máximos estándares de previsibilidad y seguridad jurídica. A juicio de la asociación, algunos de los fallos detectados podrían vulnerar principios recogidos en la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común. Desde AME defienden que una auditoría externa permitiría identificar errores, depurar responsabilidades y, sobre todo, reforzar la confianza en un modelo que determina el acceso a la especialización de miles de profesionales cada año.
Novedades MIR 2026
Más allá de la controversia organizativa, la convocatoria MIR 2026 incorpora novedades relevantes desde el punto de vista asistencial. Entre ellas destaca la creación de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias, que contará con 86 plazas en su primera oferta. Asimismo, se introduce una segunda ronda de adjudicación de plazas —la conocida como “repesca”— que se realizará exclusivamente por vía electrónica, una medida orientada a agilizar la cobertura de vacantes.
El calendario oficial prevé que, tras la publicación de las calificaciones definitivas, el proceso de elección de plaza se desarrolle entre abril y mayo mediante un sistema mixto: electrónico y presencial en Madrid. La incorporación de los nuevos residentes al Sistema Nacional de Salud está programada entre mayo y junio, manteniendo el esquema habitual de años anteriores.
En cuanto a la oferta global de plazas de FSE 2026, el grueso corresponde a Medicina, con 9.276 plazas, seguida de Enfermería (2.279), Farmacia (362), Psicología (280), Biología (83), Física (57) y Química (29). Un volumen que consolida el crecimiento de la oferta en los últimos años, pero que este ejercicio queda inevitablemente condicionado por la controversia en torno a la gestión del proceso y la exigencia de mayor transparencia por parte de los aspirantes.