¿Cuáles son las prioridades de las nuevas generaciones de médicos? El último MIR da la respuesta

El proceso de adjudicación de plazas MIR 2025 se completó con éxito, habiéndose asignado las 9.007 plazas ofertadas sin que quedara ninguna vacante

MIR

Este año, el proceso de adjudicación de plazas MIR 2025, organizado por el Ministerio de Sanidad, se ha completado con éxito, habiéndose asignado las 9.007 plazas ofertadas sin que quedara ninguna vacante en las diferentes titulaciones convocadas.

Uno de los aspectos más destacados de esta convocatoria es que, por primera vez en los últimos cinco años, se han adjudicado todas las plazas de Medicina de Familia y Comunitaria, una especialidad que venía acumulando un importante número de vacantes en ediciones anteriores. En concreto, en el curso 2022/2023 quedaron sin asignar 131 plazas, y en 2023/2024, la cifra aumentó hasta 246. Sin embargo, en esta ocasión se han cubierto las 2.508 plazas ofertadas para esta especialidad, dentro del total de 9.007 plazas de Medicina.

El interés inicial por Medicina de Familia fue bajo, ya que solo 22 de los primeros 300 aspirantes la eligieron. No obstante, en los últimos días del proceso se produjo un repunte que permitió completar la asignación. Desde el Ministerio de Sanidad atribuyen este cambio a las “mejoras implementadas” en la planificación formativa, así como a nuevas políticas de incentivo destinadas a hacer más atractiva esta especialidad, considerada clave para reforzar la atención primaria en todo el país. Además, el proceso volvió a ofrecer una doble modalidad de participación, tanto presencial como electrónica.

Dermatología es «la reina»

Por otro lado, la Asociación MIR España (AME) ha señalado que este año se han consolidado las tendencias observadas en convocatorias anteriores. Las especialidades más demandadas continúan siendo Dermatología, Cirugía Plástica, Cardiología y Oftalmología, agotándose rápidamente y con números de orden muy bajos.

La asociación destacó que Dermatología ha marcado un “nuevo récord histórico” y se consolida como la “reina” de esta convocatoria. “Si el año pasado ya fue destacable, agotándose en torno al número de orden 648, este año ha sido aún más competitivo: las 131 plazas disponibles se han adjudicado antes del número 542”, indicaron. Esto supone una mejora significativa respecto al récord anterior establecido en 2024.

Una situación similar se ha observado en Cirugía Plástica y Reparadora, que se ha consolidado en 2025 como la segunda especialidad más demandada. Según AME, esta especialidad sigue una tendencia ascendente y también ha batido su propio récord: sus 55 plazas se agotaron en el número 827, frente al 1.090 del año pasado. “Este año ha sido necesario un número de orden en torno al 800 para acceder a ella”, explicaron.

En cuanto a Cardiología, desde AME indicaron que continúa siendo una de las especialidades más solicitadas, manteniendo una alta demanda sin grandes variaciones respecto a convocatorias anteriores. En esta edición, las 203 plazas disponibles se han adjudicado en el número 3.283, ligeramente antes que en 2024, cuando se completaron en el número 3.403. También destacaron el creciente interés por ciudades como Valencia y Zaragoza, posiblemente motivado por su calidad de vida, el menor coste de vida en comparación con otras grandes capitales, y la presencia de hospitales de referencia en esas localidades.

Medicina de Familia y Comunitaria

Desde la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) calificaron este cambio como “positivo” y esperanzador: “Llevábamos mucho tiempo esperando un cambio de tendencia como este. Desde la pandemia de la COVID-19, se generó una situación que afectó profundamente al sistema sanitario, y eso se reflejó también en la elección de plazas MIR. Las promociones posteriores a la pandemia mostraron un menor interés por determinadas especialidades como Medicina de Familia, lo que provocó vacantes año tras año”.

La organización añadió que han insistido en que el problema de la Atención Primaria no es solo una cuestión de la especialidad de Medicina Familiar, sino que es un problema más amplio: “Durante años, el proceso de elección de plazas MIR no se ha realizado del todo adecuadamente y no se tenía en cuenta la alta oferta de plazas que tenía nuestra especialidad en comparación con otras. Puede que este año ese mensaje haya empezado a calar”.

Asimismo, consideraron que ha influido de forma positiva el nuevo sistema de elección presencial, que aporta más transparencia y permite a los aspirantes tomar decisiones con mayor libertad y mejor información. SemFYC comentó que “cuando llegas a las últimas posiciones en el proceso de elección y tienes que hacer una lista con 500 o 600 opciones, es realmente muy difícil acotar bien dónde quieres ir. La variabilidad es enorme y, al final, los aspirantes acaban eligiendo un poco a ciegas, sin la certeza de si finalmente conseguirán la plaza que desean”.

Por ello, consideran que el sistema presencial, o incluso una modalidad telepresencial, permite una elección más ajustada a la realidad del momento. Además, explicaron que ahora se debe analizar en profundidad los datos de los aspirantes que eligen una plaza pero luego no se incorporan. “Es algo que pasa todos los años y seguirá ocurriendo, pero convendría estudiar bien esos casos”, afirmaron. La diferencia este año es que no han quedado plazas vacantes, lo que sin duda cambia el impacto de esas ausencias.

Finalmente, semFYC ha destacado que también se debería analizar el perfil de los aspirantes que han elegido Medicina de Familia. Según su experiencia personal, muchos de ellos son médicos que ya trabajaban sin especialidad y que han aprovechado esta convocatoria para regularizar su situación. Es decir, personas que ya ejercían y que ahora han decidido formarse adecuadamente.

“Esto es algo que desde semFYC veníamos pidiendo con insistencia. No era aceptable que, existiendo plazas vacantes en Medicina de Familia, se siguiera contratando a médicos sin especialidad. Las administraciones necesitan médicos de familia, sí, pero no se puede cubrir esa necesidad a cualquier precio. Deben mantenerse unos mínimos de calidad en la atención sanitaria, porque es lo que merecen los ciudadanos”, ha concluido.


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