La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido este lunes desde Ginebra la negociación del Estatuto Marco y ha situado en las comunidades autónomas buena parte de la responsabilidad para desbloquear la huelga médica. Preguntada a las puertas de la Asamblea Mundial de la Salud por el impacto de los paros, García ha reconocido que «siempre hay un impacto» sobre los pacientes, aunque ha asegurado que se ha intentado evitar «por todos los medios».
La ministra ha señalado que, pese a los esfuerzos de diálogo del Ministerio de Sanidad, el Foro de la Profesión Médica, las organizaciones de pacientes y varias autonomías, percibe «un incentivo en algunos sindicatos médicos para mantener el conflicto». Según ha defendido, esa posición estaría retrasando que las mejoras recogidas en el Estatuto Marco «lleguen a los profesionales».
García ha insistido en que las principales competencias sobre recursos humanos, retribuciones, incentivos, organización de plantillas, guardias y jornada laboral descansan en los gobiernos autonómicos. «Las condiciones laborales de los profesionales siguen dependiendo de las competencias autonómicas y de sus gobiernos autonómicos», ha afirmado, antes de reclamar al resto de territorios que hagan «su trabajo» para mejorar esas condiciones y «desbloquear la huelga».
En este sentido, ha citado a Aragón, Navarra, Cantabria, Asturias y Galicia como comunidades que, según ha indicado, han sido capaces de trasladar ya mejoras inspiradas en el Estatuto Marco a acuerdos propios. «Son las comunidades autónomas las que lo tienen que materializar», ha subrayado, al explicar que limitar las guardias de 24 horas exige disponer de más profesionales, mejores plantillas y mayor presupuesto sanitario.
La ministra ha defendido que el Gobierno ha puesto sobre la mesa «la primera vez por 23 años» mejoras laborales concretas, entre ellas la reducción de las horas de guardia, la reducción de la jornada semanal, avances en conciliación y oposiciones cada dos años. A su juicio, «el mayor error» habría sido dejar el Estatuto Marco «en un cajón» y aplazar de nuevo las reformas laborales del personal sanitario.
García ha asegurado que es «plenamente empática» con la situación de sus «compañeros» médicos y «plenamente consciente» del malestar acumulado durante años por los profesionales. Sin embargo, ha defendido que la aplicación final de muchas medidas depende de las autonomías. «Yo no me he inventado la legislación española», ha recalcado, para recordar que la gestión, la provisión y los incentivos corresponden a las comunidades autónomas.
La titular de Sanidad también ha enmarcado el conflicto en un problema compartido por otros países europeos. Tras reunirse con la ministra portuguesa, ha señalado que España y Portugal afrontan desafíos similares, con «más problemas profesionales que nunca», «más demanda que nunca» y la necesidad de avanzar hacia mejores condiciones laborales no solo para los médicos, sino para «todo el personal sanitario» del Sistema Nacional de Salud.