La semana pasada, un artículo publicado por The Lancet en el que ha participado la Organización Mundial de la Salud (OMS) ponía de manifiesto que una de cada ocho personas convive con obesidad a nivel global. En España, un 23 por ciento de la población padece esta patología y el país cuenta con una de las tasas de obesidad infantil más altas de Europa.
Conscientes de esta realidad, 14 sociedades científicas, han participado en la elaboración de la ‘Guía Española GIRO: guía española del manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas’ que se ha presentado este 4 de marzo con motivo del Día Mundial de la Obesidad. El objetivo de este documento es aportar las herramientas para transformar el abordaje de la obesidad en España. “Aunque está inspirada en la Guía de Práctica Clínica (GPC) canadiense, de referencia mundial, hemos dado un paso más allá y hemos conceptualizado y elaborado una GPC nacional adaptada a nuestro país para el manejo integral de la obesidad en la edad adulta”, ha explicado María del Mar Malagón, presidenta de la Sociedad Española de Estudio de la Obesidad (SEEDO). Asimismo ha resaltado que la meta final es “trabajar para que esto que se ha plasmado en un papel se pueda llevar a la realidad”.
Albert Lecube, vicepresidente de la SEEDO ha expuesto que «se dice que una enfermedad no existe si no sale en los libros y esta guía nace cono ese propósito”. “Con gran frecuencia tanto entre la sociedad como entre los profesionales se tendía a pensar que las personas con obesidad la padecían porque carecían de voluntad y eran poco cumplidoras con las recomendaciones; ahora, expertos de 14 sociedades científicas han contribuido a orientar cómo se debe abordar esta enfermedad”. Además, ha agregado, “esta guía es un organismo vivo que está abierto a todas aquellas entidades que lo crean necesario”. Por último, ha puesto en valor “el importante papel de los representantes de los pacientes que también han contribuido y sin los que esta guía no tendría sentido”.
Hacia un abordaje personalizado
Una de las claves, para Lecube, reside en “pasar del concepto de obesidad al de obesidades para ofrecer un mejor abordaje”. “Hay que impulsar medidas para concienciar de lo complejo de la obesidad y abandonar visiones simplistas; no se puede culpar a los pacientes; no eliges la obesidad, la obesidad te elige a ti”, ha aseverado el vicepresidente de la SEEDO. Por ello, ha instado a “cambiar el foco del tratamiento, empezando por en la evaluación, dejar atrás el concepto de peso y mirar la composición corporal”.
Los expertos involucrados en el manejo de la obesidad abogan por pasar del concepto de ‘obesidad’ a ‘obesidades’ para avanzar hacia un manejo más personalizado de cada caso
“Todas las sociedades científicas que han participado son reflejo de que necesitamos un tratamiento holístico, que englobe todas las opciones de tratamiento, la terapia nutricional, la actividad física, los fármacos, el tratamiento endoscópico y el resto de opciones; para ello hay que tener en cuenta factores individuales que ayuden a profundizar en la personalización del tratamiento”, ha desarrollado Lecube.
En este sentido, y como ha subrayado también la presidenta de la SEEDO, el objetivo es conseguir un Plan Nacional para el Abordaje de la Obesidad. “En este se debe tratar sin tapujos la realidad de los miles de pacientes que viven con esta enfermedad, que es compleja y recidivante”, ha indicado Lecube. Así, el vicepresidente de la entidad ha incidido en que la pretensión de las entidades y expertos de la guía pasa por “facilitar las sinergias entre todos y que esta guía suponga un antes y un después en un objetivo común: devolver la dignidad y los años que la enfermedad quita a estos pacientes, haciendo que la obesidad sea una prioridad en nuestra sociedad”.
Impacto socioeconómico
Ignacio Bernabéu, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología (SEEN), ha resaltado que “el sobrepeso u obesidad afecta actualmente al 34 por ciento de la población, pero se espera que esta cifra llegue hasta el 40 por ciento”. Pero, más allá de mirar la enfermedad en cifras, ha llamado a identificar su impacto en la salud: “produce resistencia a la insulina, hipertensión, enfermedad cardiovascular, enfermedad cerebral, enfermedad renal…”. Extrapolando el impacto al coste que genera el abordaje de la obesidad, Bernabéu lo cifra en “un 8,5 por ciento del total del gasto sanitario, lo que equivale al 2,5 por ciento del PIB”. El presidente de la SEEN reconoce que ha evolucionado el conocimiento sobre el manejo de esta enfermedad, lo cual “obliga también a cambiar la atención”.
Siguiendo con el aspecto económico, Bernabéu ha aludido a que “la disponibilidad de tratamientos no pude depender del nivel económico”. A este respecto ha considerado que “el tratamiento de la obesidad con los fármacos que están por llegar debería estar financiado por el Sistema Nacional de Salud (SNS), como ya sucede en otras enfermedades crónicas como la bronquitis crónica, la Hepatitis C o la hipertensión”.
Atención multidisciplinar
José Manuel Fernández García, coordinador del Grupo de Trabajo de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), ha puesto en valor el trabajo del primer nivel asistencial en el abordaje de la obesidad. “En el caso de los médicos de familia es importante el screening, ver qué pacientes pueden tener esta condición y actuar con una visión poliédrica y multidisciplinar”, ha subrayado. En este sentido, ha indicado que “la atención primaria tiene una gran importancia en la continuidad de los cuidados en muchos casos, como en pacientes que se someten a cirugía bariátrica o en el seguimiento de los nuevos tratamientos”. Asimismo, ha destacado el papel de medicina y enfermería en atención primaria “a través de actividades comunitarias, que actualmente en obesidad están en un segundo plano”.
Por su parte, Andrés Sánchez, presidente de la Fundación de la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad (FUNSECO), ha expresado que “aunque están apareciendo y van a llegar nuevos fármacos, el arma ahora es la cirugía”. Asimismo, ha hecho referencia a la presión asistencial que soporta el colectivo al que representa alegando que a sus consultas “llegan pacientes con obesidad desde diferentes especialidades, por ejemplo, un cardiólogo puede derivarles hacia nuestra consulta”. También, porque como ha recordado “los departamentos de cirugía no deben ser sólo sitios donde se opere; hay que dar seguimiento a los pacientes”.
Desde las diferentes áreas involucradas apuntan a la necesidad de un manejo integral de la obesidad, desde la puerta de entrada en atención primaria hasta la cirugía y/o tratamiento, sin dejar de lado la promoción de hábitos saludables y el abordaje psicológico
Obesidad y salud mental
Fernández García también ha incidido en la necesidad de la educación, ya que “si no, la prevalencia seguirá aumentando y esto también tiene impacto en el estigma”. “Este aspecto tiene un gran impacto en salud mental, en patologías como la ansiedad o la depresión, por lo que la labor que se ha de hacer aquí también es educativa”, ha señalado.
Para Victoria Buiza, presidenta de la Asociación Bariátrica Híspalis Nacional / Asociación de Pacientes Bariátricos y Obesidad (AB Hispalis), el primer paso es “reconocer la obesidad como una enfermedad crónica y multifactorial, y que el paciente sea tratado con la misma equidad que el resto de pacientes que tienen enfermedades crónicas”. Aquí, ha instado a que “todas las partes indicadas logren avanzar en el tratamiento con unidades multidisciplinares, que es lo que se necesita, y hay centros que ya lo hacen muy bien”. Dentro de estas unidades, uno de los desafíos pasa por brindar una atención psicológica de calidad. En palabras de Buiza, “para el paciente es importantísimo contar con atención psicológica, porque es un paciente que sufre mucho de estigmatización”. “Contar con esa ayuda es primordial y se evitarían muchas situaciones, aparte de ser un apoyo para enfrentarse a temas que son preocupantes para los pacientes”, ha concluido Buiza.
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