Nuevas especialidades con luz verde en 2025 y las pendientes en 2026

Urgencias y Emergencias, Genética Médica, Genética de Laboratorio y Enfermedades Infecciosas concentran ahora el foco de un debate de la planificación formativa

MIR

El mapa de especialidades sanitarias en España se prepara para una de sus mayores transformaciones en décadas. En este 2026, el Sistema Nacional de Salud incorporará nuevas especialidades y avanzará en el reconocimiento de otras largamente reclamadas por los profesionales. Urgencias y Emergencias, Genética Médica, Genética de Laboratorio y Enfermedades Infecciosas concentran ahora el foco de un debate que combina planificación formativa, calidad asistencial y sostenibilidad del sistema.

La especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias es la que se encuentra en una fase más avanzada. El programa formativo de la especialidad que verá la luz en la próxima convocatoria fija una duración de cuatro años, el mínimo que establece el real decreto. No obstante, desde SEMES mantienen que la especialidad debería alinearse con los estándares europeos. «Seguimos considerando que debería ser de cinco años, conforme al currículum europeo y a los European Training Requirements, pero probablemente sea un debate que tendrá que abordarse más adelante», señaló Tato Vázquez, presidente de SEMES.

Pese a ello, la valoración global del avance es claramente positiva. Desde SEMES ha subrayado que el programa y los criterios de acreditación se apoyan en una estructura docente «completamente innovadora», basada en tres pilares: un hospital de referencia docente, hospitales comarcales y servicios de emergencias. «Este modelo marcará un antes y un después en la formación especializada en nuestro país», ha afirmado.

Una vez evaluadas las alegaciones, el Ministerio deberá responderlas y publicar definitivamente el programa oficial y los criterios de acreditación en el Boletín Oficial del Estado. Ese paso permitirá activar la primera convocatoria MIR de la especialidad. Según ha confirmado Vázquez, en 2026 se ofertarán 82 plazas. Una cifra que, aunque bienvenida, resulta insuficiente para las necesidades del sistema. «El SNS necesita bastantes más profesionales para garantizar el relevo generacional, como recoge el informe ‘Oferta-Necesidad de Especialistas 2023-2035’ del propio Ministerio», ha advertido. La expectativa de SEMES es que, en un plazo de dos años, el sistema requiera entre 500 y 700 residentes en Urgencias y Emergencias.

El programa formativo concede un peso central a la actividad asistencial en guardias, concebidas como una herramienta esencial para la adquisición de competencias. El documento ministerial recomienda una media de cinco guardias mensuales, consideradas compatibles con el descanso del residente. Estas se realizarán mayoritariamente en servicios de urgencias y emergencias, con excepciones puntuales durante rotaciones específicas, como Medicina Intensiva. Durante el primer año, todas las guardias se concentrarán en las urgencias generales del hospital de referencia, manteniéndose esta dinámica durante gran parte de la residencia.

La investigación es otro de los ejes del nuevo programa. Las unidades docentes deberán acreditar actividad científica continuada, con participación en proyectos evaluados formalmente y producción en revistas indexadas. El texto también detalla el coste económico de la formación, que supera los 250.000 euros por residente a lo largo de los cuatro años, incluyendo salarios, guardias y función tutorial.

Genética Médica y Genética de Laboratorio

Junto a Urgencias y Emergencias, el Ministerio de Sanidad ha dado luz verde a la creación de las especialidades de Genética Médica y Genética de Laboratorio, una decisión acordada por la Comisión de Recursos Humanos del SNS en diciembre de 2024. Ambas se integrarán en el sistema de Formación Sanitaria Especializada y suponen un paso decisivo para consolidar la medicina personalizada en España. El creciente peso de la genética en la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento individualizado ha puesto de relieve la necesidad de profesionales con una formación específica y reglada.

La Genética Médica responde a la demanda asistencial de un modelo cada vez más orientado a la precisión diagnóstica y terapéutica, mientras que la Genética de Laboratorio viene a cubrir un vacío histórico en el ámbito biomédico. Esta última disciplina desempeña un papel clave en el análisis molecular, el cribado poblacional, el diagnóstico genético y la investigación traslacional. Su reconocimiento como especialidad sanitaria permitirá una formación homogénea y alineada con los estándares internacionales.

Ambas especialidades contarán con programas formativos estructurados que no solo incorporarán conocimientos técnicos avanzados, sino también competencias clínicas, éticas y organizativas. El reconocimiento legal se articulará a través de dos proyectos de real decreto independientes, una vía normativa que busca adaptar el marco formativo a la especificidad de cada disciplina y consolidar su identidad dentro del sistema sanitario.

MIR de Infecciosas

En paralelo, la especialidad de Enfermedades Infecciosas vuelve a situarse en la agenda del Ministerio. La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) ha presentado formalmente la solicitud para la creación del MIR de Infecciosas, un paso que ha sido comunicado tanto al Ministerio como a los grupos parlamentarios y a las comunidades autónomas. «España es el único país de la Unión Europea que todavía no ha reconocido esta formación», recuerda la sociedad científica, que considera imprescindible su creación para mejorar la calidad asistencial, reforzar la investigación y asegurar el relevo generacional.

La SEIMC subraya que el reconocimiento oficial de esta especialidad permitiría consolidar el papel de los especialistas en infecciosas dentro del SNS y reforzar la capacidad del sistema para responder a futuros retos epidemiológicos. La experiencia acumulada durante la pandemia de COVID-19 ha reavivado una reivindicación que el sector considera estratégica para la preparación del sistema sanitario.

Con estas iniciativas, el Ministerio de Sanidad afronta un momento clave en la planificación de recursos humanos. La creación y consolidación de nuevas especialidades no solo responde a demandas profesionales históricas, sino que refleja la necesidad de adaptar la formación especializada a una medicina cada vez más compleja, tecnológica y orientada a la calidad y la equidad asistencial. El reto ahora será acompasar estos avances con una planificación suficiente de plazas y recursos que garantice su impacto real en el sistema.


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