La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha criticado duramente a la ministra de Sanidad, Mónica García, por sus declaraciones tras la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) de este miércoles. La ministra aseguró que «muchas de las reivindicaciones» de los sindicatos convocantes de la huelga, la CESM y el Sindicato Médico Andaluz (SMA), «ya están resueltas desde hace mucho tiempo» y que «otras se están resolviendo» en relación con el nuevo borrador del Estatuto Marco.
La ministra también explicó que el nuevo borrador incluye un capítulo específico para los facultativos, en el que se elimina la obligación de devolver las horas tras el saliente de guardia y se reduce el límite de la jornada semanal de 48 a 45 horas. Además, García afirmó que, aunque todas las movilizaciones son legítimas, «algunas demandas no lo son«, y puso como ejemplo de reivindicación ilegítima «impedir que las enfermeras actualicen sus competencias en base a su formación». En cuanto a la jubilación, explicó que los profesionales no se jubilan en función de las horas trabajadas, sino de los años cotizados, y subrayó que «por supuesto, todas las horas trabajadas son horas cotizadas«.
«La ministra miente cuando afirma que nuestras reivindicaciones están resueltas, sugiriendo que nuestras movilizaciones obedecen a intereses espurios»
Por otra parte, la CESM subraya que la ministra reconoció el «profundo malestar acumulado» tanto en la profesión médica como en el resto de las profesiones sanitarias. Atribuyó este descontento al marco normativo vigente, en referencia al Estatuto Marco de 2003, y criticó que «algunas organizaciones» —según CESM, en una «clara alusión» a los convocantes de la huelga— pretendan archivar el nuevo borrador del Estatuto Marco para mantener en vigor la normativa actual.
Por todo ello, la confederación de sindicatos afirma que las declaraciones de la ministra de Sanidad son «falsas» y aseguran que se «contradice«: «En relación con el cómputo de horas trabajadas de cara a la jubilación, la ministra afirmaba en una entrevista el 20 de marzo de 2024 que ‘las horas de guardia no computan como hora trabajada’ y enfatizaba que ‘esto, cuando lo contamos hacia fuera, la gente no da crédito'». Además, en esa misma entrevista, CESM señala que García añadía que había que tener en cuenta que «un profesional que hace una guardia un fin de semana está trabajando 60 horas a la semana. Esto no ocurre en ninguna otra profesión», y la ministra reconocía que esta situación da lugar a «profesionales agotados que están perdiendo su vocación».
«Nuestras reivindicaciones no están resueltas»
«La ministra miente cuando afirma que nuestras reivindicaciones están resueltas, sugiriendo que nuestras movilizaciones obedecen a intereses espurios», señalan desde el sindicato. Aunque, reconocen que este nuevo borrador del Ministerio tiene «ciertas mejoras» con respecto al anterior, pero aseguran que estas son «mínimas» y no incluyen su principal demanda: «Un marco normativo propio y un ámbito de negociación específico que nos permita ser interlocutores ante la Administración en defensa de nuestros derechos».
CESM reitera que este nuevo borrador «consagra el maltrato a la profesión médica y a los facultativos» y que afirman que la propia ministra contribuye al deterioro de la asistencia sanitario. «Mónica García hace gala de un cinismo insultante cuando nos atribuye la intención de ‘impedir que las enfermeras actualicen sus competencias en base a su formación’, algo que jamás hemos solicitado», destallan desde el sindicato,
Aunque, si que reconocen que han exigido que «no se atribuya a otras categorías profesionales funciones propias del médico«, en relación a la controversial medida de la Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, donde la enfermería y la fisioterapia podrán prescribir medicamentos siempre y cuando este dentro de sus competencias.
CESM reitera que este nuevo borrador «consagra el maltrato a la profesión médica y a los facultativos»
También rechazan con firmeza las declaraciones de la ministra García, especialmente cuando afirma que el colectivo pretende mantener el Estatuto Marco de 2003. «García sabe que nuestra verdadera aspiración es contar con un Estatuto propio que ponga fin a la situación de explotación laboral que sufre nuestro colectivo», denuncian. Asimismo, critican que la ministra equipare el malestar de los médicos con el del «resto de las profesiones sanitarias», cuando —señalan— es bien conocido que las condiciones laborales de los facultativos son las más precarias dentro del sistema público de salud.
«Las mentiras y ‘cambios de opinión‘ de García constituyen un profundo menosprecio hacia los facultativos, cuyas demandas tacha de ‘ilegítimas‘», afirman desde CESM. Por último, el sindicato médico explica que «la ministra debe saber que no vamos a parar. Puede atender nuestras demandas y sentarse a negociar en serio, o bien persistir en su cerrazón y asumir las consecuencias de un profundo conflicto con la profesión médica. Por desgracia, de su decisión no solo depende su futuro político, sino también la supervivencia de la sanidad pública».
Nuevo borrador del Estatuto Marco
A su vez, un día antes de la huelga nacional, Sanidad hizo publico un resumen del nuevo borrador donde explica las diferentes modificaciones que han realizado. Tal como adelantó la ministra de Sanidad y confirmaron los sindicatos médicos, el nuevo texto incorpora por primera vez un capítulo específico dedicado al personal médico, ya que consideran que hacer un Estatuto propio para los médicos «llevaría a fragmentar un sistema que cada vez demanda más cohesión, más multiprofesionalidad y más trabajo en equipo».
Además, en relación con la reclasificación profesional, Sanidad ha optado por modernizar la clasificación del personal sanitario, adaptándola al Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (MECU). Esta actualización tendrá efectos administrativos, especialmente en lo relativo al trabajo en equipo y a las relaciones interprofesionales, conforme a lo establecido en el artículo 9.3 de la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS).
En cuanto a la jornada laboral y los descansos, el nuevo borrador establece únicamente dos tipos: jornada ordinaria y jornada de guardia. De manera específica, se regula la jornada de guardia del personal médico para actividades urgentes o de atención continuada. Como novedad, Sanidad ha destacado el límite a esta jornada a un máximo de 17 horas, y la suma de jornada ordinaria y de guardia de forma continuada no podrá superar tampoco ese umbral.
El borrador también amplía los supuestos de exención de la actividad de guardia, introduce el principio de «voluntariedad» y exige informes de salud laboral para ampliar los horarios. Asimismo, el límite máximo de jornada semanal para quienes realizan guardias se reduce de las 48 horas establecidas en la normativa europea a 45 horas.