El Consejo General de Enfermería (CGE) ha aprovechado el inicio del nuevo año para enviar al Gobierno central y a los gobiernos autonómicos su «carta a los Reyes Magos» y pedir que se apueste por la profesión. Para la institución que representa a las más de 345.000 enfermeras y enfermeros, es imprescindible que las administraciones trabajen para mejorar la situación actual del Sistema Nacional de Salud (SNS), ya que la falta de profesionales y las malas condiciones laborales hacen que, en muchas ocasiones, el talento formado aquí termine marchándose del país.
Entre otros muchos asuntos, el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, ha expuesto las siguientes peticiones «urgentes»:
Grupo A unificado
Tal y como recalca Pérez Raya, la prioridad para 2025 continuará siendo la consecución del grupo profesional A unificado, que refleje la formación, capacitación y competencias real de las enfermeras españolas, algo que el CGE lleva años reclamando. «Lo hemos repetido muchísimas veces, las enfermeras tenemos una formación de grado (cuatro años) y en muchas ocasiones dos más de especialidad y otros de máster y doctorado», ha apuntado.
«Hemos avanzado enormemente durante los últimos años y es momento de que las administraciones vean la enorme discriminación que sufrimos. Resulta inadmisible que existan profesiones con la misma formación que nosotros que estén un peldaño por encima y las enfermeras y enfermeros sigan en un Grupo A2, que les impide, incluso, optar a puestos de trabajo para los que están sobradamente preparadas», ha agregado el presidente del CGE.
En este sentido, espera que, con la reforma del Estatuto Marco, que está en proceso, se solucione esta cuestión. Por ello, ha señalado que estarán muy pendientes de los pasos que se den desde el Ministerio de Sanidad. «No vamos a permitir que se nos vuelva a ningunear bajo ninguna circunstancia», ha aseverado.
«Llevan meses anunciando una nueva reclasificación de las profesiones, pero desconocemos cómo se llevará a cabo y estaremos atentos a todo lo que se decida. Además, la modificación de esta norma, más allá de ser un vehículo para el reconocimiento justo de las enfermeras, debería incluir la jubilación anticipada por penosidad para las enfermeras españolas. También esta es una de nuestras peticiones históricas y debe llevarse a cabo», ha concluido Pérez Raya.
Prescripción enfermera
Asimismo, el refuerzo de la prescripción enfermera es otro de los «deseos» del CGE. «Esperamos que los representantes políticos en el Congreso y Senado apoyen la propuesta del nuevo texto de la norma, que incluye a las enfermeras de forma explícita como prescriptoras, de forma unánime, ya que es en beneficio de la población y no debe haber ideologías políticas. Llevamos años con un Real Decreto aprobado que todavía no se ha materializado al 100%», ha expuesto.
De este modo, ha asegurado que continuarán trabajando, consensuadamente con otras profesiones, en nuevas guías de prescripción que den la seguridad jurídica necesaria para que las enfermeras puedan llevar a cabo su trabajo de forma autónoma. «Es el momento de que se apruebe de forma definitiva esta norma y que incorpore de una vez por todas a las enfermeras como prescriptoras y esperemos que las promesas del Ministerio salgan adelante en los próximos meses«, ha señalado Pérez Raya.
Ratios
Por otro lado, el CGE considera prioritario la mejora de las ratios enfermeras en España. «Nos encontramos en una situación en la que, mientras que en Europa la ratio de enfermeras por cada 1.000 habitantes es de 8,73, en España es del 6,3», ha puntualizado Pérez Raya. Esta situación, en su opinión, pone en riesgo el SNS.
Además, ha añadido que cada vez son más las enfermeras que tienen problemas de salud mental debido a la elevada carga de trabajo, que se traduce en mayores riesgos para los pacientes. «Si no hay suficientes enfermeras, la atención no puede ser la adecuada», ha declarado.
«Tenemos las enfermeras y enfermeros mejor valorados del mundo, son muchos los países que se pelean por conseguir este talento y nosotros debemos retenerlo y no dejarlos marchar. No podemos permitirnos un déficit tan grande de profesionales y a la vez ver cómo después de formarse aquí, se terminan marchando a otros lugares que les ofrecen mejores condiciones y mayor estabilidad», ha afirmado.
Especialidades y diplomas de acreditación
Además de la necesidad de aumentar las contrataciones y mejorar las condiciones de las enfermeras para retener a las profesionales dentro del SNS, el CGE considera esencial impulsar el desarrollo de las especialidades ya creadas, así como valorar la creación de otras nuevas, aumentando también las plazas de la convocatoria EIR.
«¿Es normal que existan miles de enfermeras especialistas que no pueden trabajar de ello y tengan que hacerlo como enfermeras generalistas en otros ámbitos? Absolutamente, no», ha expuesto Pérez Raya.
Existen comunidades que todavía no tienen implantadas las especialidades al completo o que no convocan plazas específicas para ellas. Por ello, este es uno de los grandes deseos que el CGE pide a las administraciones autonómicas. «Trabajar porque las enfermeras especialistas ocupen puestos para ellas. Después y ya siendo más ambiciosos, se podría hablar de nuevas especialidades, como Cuidados Críticos o Urgencias y Emergencias«, ha explicado el presidente del Consejo.
Y, en este ámbito, Pérez Raya ha instado a no olvidar la creación e implantación real de los diplomas de acreditación. «Ya es una realidad dentro del Ministerio y las autonomías deben potenciarlos y seguir trabajando en ellos», ha indicado.
Enfermera escolar
Además, en la carta a los Reyes Magos no podía faltar la implantación de la enfermera escolar en todos los centros escolares de España. «La salud y educación de nuestros pequeños en la actualidad será la salud y educación de los mayores del futuro. Las enfermeras escolares tienen un papel clave para que los menores conozcan hábitos saludables desde pequeños y es responsabilidad de todos que esto sea así. Y más allá de los hábitos saludables entre los menores, son imprescindibles para el cuidado de niños y niñas con enfermedades crónicas y atención de emergencias en el día a día de la jornada escolar», ha asegura Pérez Raya.
Conciliación para la investigación
Finalmente, el presidente del CGE ha apuntado a facilitar la conciliación para que las enfermeras puedan desarrollar su actividad investigadora sin renunciar a la actividad asistencial y su tiempo libre. «El desarrollo profesional de las enfermeras es otro de nuestros grandes estandartes, pero, en muchas ocasiones, las enfermeras que quieren aumentar sus conocimientos y potenciar la investigación se ven obligadas a dejar a un lado su vida personal y social», ha señalado.
«Esto debe estar regulado, deben tener tiempo para hacerlo sin perder horas de sueño porque la evidencia científica conseguirá mejorar la calidad de la atención y los cuidados de los pacientes», ha afirmado Pérez Raya, quien ha agregado que «sin enfermeras no hay salud y sin salud no hay futuro«.